28/09/2020

​Escalofriantes detalles del choque que le costó la vida al canillita Mateo Alarcón


Según testigos del atropellamiento del canillita Mateo Alarcón que le produjo heridas que le costaron la vida horas más tarde, los dos detenidos venían corriendo picada cuando embistieron la moto del trabajador, y tras hacerlo trataron de meter la moto en el baúl del auto para darse a la fuga, pero al no poder lograrlo taparon el cuerpo de su víctima con diarios y se fueron del lugar.
Los detenidos por el hecho, caratulado homicidio culposo agravado con abandono de persona, son Federico Blanco de 41 años y su hijo Sebastián Blanco de 20. Ambos viajaban en el Agile blanco que a las 2.30 de la mañana embistió la moto que manejaba Mateo Alarcón en la esquina de avenida Maipú y los Matacos. El canillita vivía en el barrio San Antonio.
Noemí Alarcón, odontóloga hija de Mateo, aseguró este lunes que esta “con el alma destrozada” y reveló que “según testigos los que atropellaron a papá iban corriendo picadas. Cuando lo chocaron, intentaron subir la moto al baúl y taparon a mi papá con los diarios que quedaron desparramados”.
En un relato de los hechos realizado a Radio Dos, reconstruido según testigos, Noemí contó que “los relatos que tengo de personas que vieron lo que pasó me da más bronca. Papá volvía de buscar sus pedidos para repartir los diarios del domingo y estaba volviendo a casa. Era un trabajador nato, que eligió esa profesión y lo hacía con todo el gusto”.
“Papá y mamá tenían ese puesto desde hace 42 años. Amaba lo que hacía. Y obviamente que todo se lo debo a él” dijo la mujer. La muerte de “Tini”, como lo conocían sus amigos a Alarcón, generó numerosas muestras de dolor y bronca en las redes sociales y más aún en el kiosko de revistas que atendía en la esquina de avenida Artigas e Irigoyen que este lunes amaneció cubierto de carteles con mensajes de sentida despedida y de apoyo a la familia.
“A los que mataron a papá les pido que recapaciten. Hoy me toca a mí, pero les puede tocar a ellos, tengo una mezcla de sentimientos: de dolor, de bronca, de saber que le llegó su hora, y eso es inevitable, pero lo que no podemos aceptar es cómo pasó todo. Eso es incomprensible” dijo Noemí.
Los Blanco, padre e hijo, luego de atropellar a Mateo huyeron del lugar y en la esquina de Igarzabal y Bonastre abandonaron e incendiaron el vehículo en el que habían salido a festejar el cumpleaños del más jóven. La policía encontró el auto aún en llamas pocos minutos después del choque.
Federico Blanco fue detenido por efectivos policiales en el barrio Laguna Seca, mientras que su hijo, quien sería el que conducía el auto, fue hallado en el barrio San Martín.