10/08/2020

Sigue hoy la ronda de testigos por el crimen del penitenciario

La audiencia está prevista para las 9.30. Son cuatro los convocados. Podría conocerse lo que declaró uno de los hijos de la víctima.


Hoy, desde las 9.30, en el Tribunal Oral Penal Nº 1, seguirá el juicio oral y público contra Lorena Encina (28) y Miriam Jara (32) por el asesinato del suboficial del Servicio Penitenciario Provincial (SPP) Gabriel Tichellio (32). El hecho ocurrió el 26 de julio de 2018. De no surgir otra instancia en el debate, el martes 17 se realizarán los alegatos y luego se dictaría sentencia.
Las dos imputadas declararon  y brindaron un relato diferente de cómo habrían ocurrido los hechos. 
El miércoles 4 de diciembre lo hizo Miriam Jara responsabilizando del crimen a Lorena Encina. Dijo que estaba en un sector de la casa y escuchó discutir al matrimonio. Luego, Lorena bajó a buscarla y la llevó al dormitorio, donde Tichellio estaba muerto en la cama. 
El miércoles 11, expuso Lorena Encina: dijo que no mató  a su esposo y culpó a Jara. Recordó que peleó con su marido, quien la echó de la casa y se fue una plaza del barrio con sus tres hijos. Al regresar, encontró a Jara, que le dijo: “Listo, gorda, lo maté”. Además, Encina puso en la escena del crimen a un hombre, a quien no lo identificó. 
El conflicto en la pareja estalló cuando Tichellio descubrió que su esposa le era infiel. Se enteró que Lorena tenía una relación con Miriam Jara. 
En la audiencia de hoy se espera el testimonio de cuatro testigos. También podría conocerse lo que declaró en cámara Gesell el hijo mayor del matrimonio Tichellio-Encina, que tenía 9 años cuando ocurrió el homicidio. Actualmente,  el nene se encuentra bajo la custodia de los abuelos paternos.
El tribunal está integrado por  Ana del Carmen Figueredo, Cynthia Godoy Prat y Raúl Guerín. En la fiscalía se desempeña Carlos Lértora.

El homicidio

El asesinato de Gabriel Tichellio (32), cabo 1º del Servicio Penitenciario Provincial (SPP), tiene aristas pasionales. 
Están imputadas Lorena Encina, que era su esposa y una amiga de ella, Miriam Jara (32), con la que había iniciado una relación sentimental a espalda de Gabriel. 
En el allanamiento a la vivienda de la víctima y en la recorrida en el sector donde dejaron el vehículo con el cuerpo, incautaron elementos usados para el crimen: un martillo utilizado en la construcción, guantes, una frazada y ropas con manchas de sangre. 
En la evaluación preliminar, que, luego fue respaldada por el análisis de los peritos, el suboficial fue asesinado en su casa.  
Posteriormente arrastraron el cadáver envuelto en una frazada y lo colocaron en la camioneta Renault Kangoo, propiedad de la víctima, y lo llevaron a un lugar distante, en el barrio Esperanza, donde  lo abandonaron con el cuerpo.   Tichellio era casado y dejó tres hijos, que tenían en ese entonces  9, 7 y 5 años, que actualmente se encuentran bajo el cuidado de sus abuelos paternos.  
En la mañana del jueves 26 de julio de 2018, Tichellio estuvo en la Jefatura del SPP, en sala de monitoreo de funciones electrónicas. Se retiró en su horario habitual de las 13.30. Pero a la tarde no regresó a sus funciones.  
La preocupación comenzó a crecer cuando su familiares advirtieron la demora de regreso a su casa y su teléfono celular no respondía. Una hermana se comunicó en dos oportunidades con la Jefatura del SPP buscando novedades sobre su paradero. 
Cerca de las 23 de ese jueves, alertaron a la policía de que en una camioneta Renault Kangoo había un hombre sin vida. Personal de la comisaría jurisdiccional concurrió y constató el hecho. Se estableció que era Tichellio.