25/07/2024

La expansión territorial de la ciudad de Corrientes: desafíos del presente y el futuromayo 3, 2024



Este 3 de mayo terminó el mes de Corrientes que comenzó el 3 de abril con la celebración del 436° aniversario de la ciudad. En ese marco, el arquitecto Carlos Gómez Sierra analizó la transformación que tuvo esta urbe: “pasó de ser una ciudad con una única lógica central a una ciudad policéntrica”, dijo el profesional. Luego, con la aparición de la UNNE se fortaleció un vínculo que hoy obliga a pensar una planificación territorial para ambas metrópolis.

Con la celebración de la festividad de la Cruz de los Milagros, Corrientes concluye un mes de conmemoraciones que se inicia el 3 de abril con el festejo del aniversario de la ciudad fundada por Juan Torres de Vera y Aragón.

En este marco, el arquitecto Carlos Gómez Sierra, profesor de las cátedras Historia y Crítica III y de Arquitectura Moderna de la Facultad de Arquitectura y Urbanismo de la Universidad Nacional del Nordeste, fue entrevistado para el programa Punto UNNE. Durante la conversación, realizó una síntesis de lo que fue la antigua Corrientes y la actual; además analizó las probabilidades de pensar un nuevo centro urbano junto a Resistencia.

La nota tuvo como escenario a la plazoleta Poncho Verde, donde se encuentra el monumento a Juan Torres de Vera y Aragón. Ese emplazamiento fue, hasta la década del 50, el límite histórico de la ciudad de Corrientes. Desde entonces, “la ciudad ha experimentado un crecimiento y una transformación significativa, pasando de ser una ciudad con una única lógica central a una ciudad policéntrica, con múltiples centros y barrios con identidades propias”, explicó Gómez Sierra.

En el marco del mes de Corrientes, el arquitecto y profesor en la UNNE, Carlos Gómez Sierra fue entrevistado para el programa Punto UNNE, que se emite cada viernes a las 14,30 horas por la señal de Canal 5 TV.“Estamos en este entorno, en una de las cuatro avenidas, que era el casco consolidado de la ciudad y que más allá de esto ya era un área semi rural o rural, o sea, lo que hoy es un área absolutamente ya céntrica de la ciudad, hasta hace 70 años atrás, era prácticamente el límite del suburbio”. De ese modo, el crecimiento de la ciudad ha sido influenciado por migraciones internas, intervenciones estatales en la vivienda y cambios en la planificación urbana. Actualmente, Corrientes y Resistencia tienen un vínculo histórico que se ha fortalecido a través de la Universidad Nacional del Nordeste (UNNE) y la conexión a través del puente inaugurado en 1973.

“Primero hay que pensar que la ciudad, en un sentido genérico, es la creación humana más compleja, porque se juntan una cantidad de factores físicos, cuantitativos, cualitativos, imaginarios también por parte de una sociedad, o sea, en ese sentido una ciudad es algo vivo en el tiempo”, subrayó el arquitecto. Entonces, primero hay un concepto de qué es Corrientes; hay múltiples maneras de ver y entender la ciudad y Corrientes no escapa a esa lógica. “Corrientes hoy por hoy ya es una ciudad policéntrica, tiene muchos centros, ya no solamente uno, cuestión que hay que reforzar, porque ya es una ciudad extendida en el territorio y que, por lo tanto, también tiene múltiples identidades, ya no es lo mismo un barrio alejado del centro que tiene su propia lógica, su propia vida cotidiana, su propia manera de movilizarse a lo que es la idea, el imaginario concreto de la ciudadanía de Corrientes, que es un centro histórico, un centro simbólico. Entonces, son varias ciudades en una”, comentó el especialista.

De Corrientes soñadora a hoy

Poco queda de esa Corrientes soñadora con balcón hacia el río que describe tan bien el vals de Rodolfo Seoane Riera. La lógica de hoy se identifica más con la de la película “Las Mil Viviendas”, una fotografía de las vivencias en un barrio típico de esta capital, creado entre las décadas del 70 y 80.



Según Gómez Sierra, se trata de “una lógica de barrio que no es céntrico, que tiene su propia vida, tiene su propia economía, tiene sus propios servicios. Eso habla de una ciudad extendida en el territorio que no siempre es lo más positivo con las miradas actuales, pero sí que hay que insistir que ya una sola manera de ver y entender la ciudad de Corrientes ya no es la lógica. Insisto, hay un imaginario central, un imaginario simbólico histórico que nos referencia con el famoso centro histórico, la Plaza 25 de Mayo, la costanera, pero la ciudad donde vivimos los correntinos está muy extendida y hay muchas maneras de verla y entenderla”.

De ese modo, hasta la década del 50 Corrientes era prácticamente la ciudad entre las cuatro avenidas. “Esa lógica tenía siglos, era la lógica fundacional, la extensión de la trama de la ciudad, de la cuadrícula. A partir de ahí, todo comenzó a cambiar, pero no solo en Corrientes. Fue un fenómeno que se dio en todo el país cuando hay una fuerte migración interna del campo a la ciudad”, recordó el arquitecto.

El profesional planteó las probabilidades de pensar un nuevo centro urbano junto a Resistencia.Entonces, “ciudades que eran muy estables en el tiempo, con su formación física y también con su población, con su número vegetativo de habitantes, tiene una explosión muy importante, exponencial en la cantidad de habitantes y ahí es donde esa autoplanificación de la ciudad que venía de las leyes de Indias empieza un proceso de cambio, un proceso de modificación. Y es cuando la ciudad se empieza a extender, la trama comienza a cambiar”, comentó Gómez Sierra.

“Hoy estamos en una situación que yo creo que empieza a darse justamente por el tamaño de expansión sobre el territorio y la complejidad de ciudad, pensar que somos unos 400.000 habitantes solo en la capital aproximadamente, pero hay que sumar lo que se llama el Gran Corrientes también, o sea Santa Ana, Paso de la Patria, Riachuelo, el Sombrero ya inclusive, en donde son otros cuantos miles más. Eso lleva a pensar en una Corrientes extendida, esa Gran Corrientes, y eso implica que entre ciudades tienen que empezar a mejorarse los nexos y por lo tanto, otra manera de planificar el territorio, ya no la ciudad. Y yo creo que el desafío actual es verdaderamente ese”, remarcó el profesor.

Con la creación del puente interprovincial General Manuel Belgrano y luego la apertura de la Universidad Nacional del Nordeste (UNNE), generó que las ciudades de Corrientes y Resistencias fortalezcan un vínculo que extiende en términos simbólicos la superficie de la región. “Si bien Resistencia está desde hace casi 200 años, un poco menos, hay obviamente un intercambio que la UNNE va a modificar significativamente las relaciones interpersonales, sociales e institucionales entre ambas ciudades. Son famosas las historias de estudiantes cruzando en el vaporcito de un lado a otro, hay historias fantásticas respecto a eso, pero eso termina de tener un salto cualitativo con la inauguración del puente en 1973”, recordó Gómez Sierra.

“Y a partir de ahí ya hay una relación absolutamente fluida entre ambas ciudades, en términos sociales, educativos, laborales. Y eso incluso llevó a que existan cada vez más matrimonios, parejas, familias que empiezan a vivir de uno y otro lado entre correntinos, chaqueños, más la afluencia de estudiantes, miles de estudiantes de la región que vienen también a Corrientes o a Resistencia”, dijo y añadió: “esto fue modificando la trama social, la trama de relaciones interpersonales, y también la trama compleja, riquísima, de relaciones económicas, de relaciones institucionales. O sea, hoy por hoy, en Corrientes, Resistencia y Gran Resistencia, estamos hablando de casi un millón de habitantes, que es una escala que habitualmente no la pensamos”.

Se trata de un área metropolitana que tiene peso y se ha convertido en una de las áreas metropolitanas más grandes e importantes del país. “El desafío actual es pensar en una planificación territorial que abarque no sólo la ciudad de Corrientes, sino también la región de Gran Corrientes”, analiza el arquitecto.