24/10/2020

​Argentina logró tres puntos de oro ante un difícil rival: la altura


La Selección Nacional se trajo un triunfo de oro de La Paz, no por la categoría del rival sino por lo que significa jugar en las condiciones inhumanas de los más de 3600 metros de altura del Hernándo Siles de la capital Boliviana. Fu2 1 a 2 a favor de Argentina que arrancó perdiendo, pero lo dio vuelta con goles de Lautaro Martínez y Joaquín Correa.
El comienzo del partido en ambos equipos fue clara desde los primeros movimientos: Argentina esperando en bloques y un dueño de casa presionando en todos los rincones e imponiéndose en los primeros 20 minutos de juego. A partir de ahí Argentina equilibró las acciones y terminó siendo más, mucho mas.
Un centro de Alejandro Chumacero y una mala salida de Franco Armani conformaron la acción más peligrosa que pudo abrir el marcador, pero el cabezazo desviado de Marcelo Moreno Martins mantuvo la paridad. La amenaza fue contrarrestada a través de Leandro Paredes, quien probó de media distancia con un remate que se fue a centímetros del palo de Carlos Lampe. En menos de 10 minutos, ambos habían hecho los méritos para ponerse en ventaja.
Una mala salida del volante del PSG generó otra posibilidad para el elenco boliviano. El envío de Moreno Martins aparentaba tener un destino de red, pero la notable reacción de Lucas Martínez Quarta evitó la conquista local. De a poco, los de César Farías fueron arrinconando a la Albiceleste.
El gol llegó a los 24 minutos de la etapa inicial con la fórmula boliviana que tanto complicó a la Argentina. Un centro de Chumacero y un testazo de Moreno Martins fueron suficientes para que el conjunto del altiplano celebre el 1 a 0. La distracción de Martínez Quarta y la constante pasividad de Armani representaron algunas razones del tanto local.
Antes del descanso, una aparición de Lionel Messi estuvo cerca de concretar la igualdad. El mejor jugador del mundo probó con un disparo que se desvió en un defensor y el suspenso invadió al estadio, dado que la pelota se fue al córner. Y de ese tiro de esquina el astro del Barcelona se asoció con Paredes, para que el platinado le pegue de primera y reviente el poste izquierdo. El sonido metálico dejó el sinsabor de lo que hubiera significado el empate en el cierre del primer tiempo. Sin dudas, el recurso de la media distancia era la herramienta más punzante.
Sin embargo, el grito de desahogo se dio a través de una corajeada de Lautaro Martínez. El delantero del Inter se adueñó de una pelota y a pura potencia festejó el 1 a 1 para llevar tranquilidad a los camarines. Sin brillo, pero con mucha efectividad, el máximo artillero en la era Scaloni volvía a celebrar en la red.
El segundo tiempo tuvo una Argentina mucho mejor parada. Con control de balón y llegadas que la pusieron en varias ocasiones a ante la posibilidad de adelantarse en el marcador. Lautaro Martínez en dos ocasiones y Tagliafico en una desperdiciaron llegadas claras. Bolivia era nada, insistía con centros sin eficacia y hasta había perdido su principal arma: el disparo de media distancia.
Argentina se paró en bloque y llegaba cada vez con más gente al área de Bolivia, hasta que Messi volvió a frotar la lámpara. Habilitó a Lautaro y este amago el disparó pero habilitó a Correa que entraba solo por el lateral y definió con un disparo fuerte y cruzado.
De ahí en más fue todo de Argentina que pudo haber aumentado la diferencia. Bolivia ni siquiera se acercó a la posibilidad de un empate. Argentina venció a un flojo equipo, Bolivia, y a un dificilísimo rival: la altura, a la que esta vez se pudo vencer.
12 de noviembre próximo Argentina será local ante Paraguay y el 17 visitará a Perú. Será la segunda ventana de este largo camino que deberá recorrer para llegar a Qatar 2022 tras el sueño de reconquistar la copa del mundo que en las últimas ediciones le fue esquiva.