14/07/2020

Enterraron con honores y recuerdos emotivos al sargento Cartucho

Tenía más de 14 años y era la mascota de la comisaría 7ª de la capital. Venía complicado de salud, pero había logrado recuperarse. Ayer por la mañana, sufrió un accidente de tránsito y falleció. El funeral, con honores, se realizó en el predio de la División Canes y asistió el jefe de la Policía.


Atropellado por un vehículo, falleció ayer el sargento Cartucho, un perro labrador de avanzada edad que formaba parte de la comisaría 7ª de la capital correntina y que había estado complicado de salud en las últimas semanas por una insuficiencia renal avanzada.
Aunque había logrado recuperarse bastante, falleció ayer por la mañana al ser embestido en un accidente, informaron desde la Policía.
“Con dos móviles de la comisaría, partió hacia el predio de la División Canes en su cajón. Mucha gente, sobre todo vecinos, se acercó para acompañarlo en un cortejo fúnebre hasta el lugar. No solo nosotros, mucha gente le tenía mucho cariño. Estamos divididos hoy entre la tristeza y nuestra labor, que no puede interrumpirse”, describió a La República un oficial de la seccional 7ª, que debió quedarse a cumplir su deber en la comisaría mientras algunos de sus compañeros acompañaron al perrito para su despedida ayer por la tarde.
El acto fúnebre y los honores se realizaron en el predio de la División Especial de Canes, ubicado en ruta 12, en las inmediaciones del Aeropuerto, y en él estuvieron presentes entre otros el jefe de la Policía, Félix Barboza.

Durante la ceremonia, se sucedieron los recuerdos en los discursos, respecto del perro que ya venía afectado por una insuficiencia renal. Además, había sido operado en febrero pasado de un tumor en la pata izquierda.
La muerte de Cartucho conmocionó ayer a la familia policial y generó impacto en gran parte de la sociedad correntina. Se trata de un perro que desde hace algunos años es asunto de Estado en Corrientes, donde la cúpula policial se hace cargo de sus gastos y tiene dos agentes como encargados de sus cuidados, según indicó el comisario inspector González, quien ayer al mediodía recibió el certificado de alta firmado por un veterinario.
La historia de Cartucho en la policía de Corrientes trascendió la anécdota barrial luego de adoptar como su hogar a la comisaría 7ª en escapadas desde la casa de su amo, el vecino y comisario Julio Vega, quien finalmente lo entregó al personal de esa seccional.
Por entonces, su nombre era Milton y rápidamente se fue sumando a las tareas diarias, incluso en patrullas en la jurisdicción, la populosa barriada del Exaeroclub de Corrientes, según comentó a la agencia Télam el actual jefe de la comisaría.
“Cuando yo tenía 6 años de carrera en la policía y trabajaba en la división de Alto Riesgo, Cartucho ya tenía ese nombre y era conocido”, recordó el comisario Erasmo González hace dos semanas. El rango de sargento le fue otorgado en agosto de 2017, luego de que el director de la Policía Metropolitana de Corrientes, el comisario Julio Gómez, emitió una directiva para prohibir la permanencia de mascotas en las seccionales, tras la mordida que Cartucho le dio a una niña de 2 años, que se había acercado a la dependencia.
El revuelo que generó en el barrio el desplazamiento del perro repercutió en la cúpula policial y quien por entonces era el jefe de la fuerza en la provincia, el comisario general Eduardo Acosta, revirtió la medida, desplazó al director policial que había emitido la orden y categorizó a Cartucho.
Aunque este labrador de más de 14 años era muy popular en la fuerza, no formaba parte de la División Canes. Sin embargo, siempre colaboró con tareas de vigilancia y era una mascota muy activa y a quien le eran dispensados especiales cuidados por sus “compañeros” humanos.
En la actualidad, hay unos 24 perros de la División Canes que trabajan de forma activa. Se entrenan para cumplir diferentes funciones. “Para la detección de narcóticos, de rastreo, seguridad, detección de explosivos y de destreza, son trabajos de entrenamiento diferentes y tiene que ver también las características de cada perro”, explicó el comisario mayor Isidro  Rodríguez, a cargo de la división. En ese sentido, recordó que estos perros “son empleados de la fuerza policial, los consideramos un compañero más. Están disponibles cuando se los requiere, tanto la Provincia como cualquier fuerza nacional. Algunos también cumplen tareas comunitarias, en especial los de destreza, son los perros que llevamos a las escuelas para exhibiciones”, relató.
Desde 1987, año en que se creó la División Especial de Canes, “fuimos creciendo, incluso personal de esta división viajó a Estados Unidos a especializarse. Contamos ahora con 6 perros destinados al área de seguridad, 4 asignados a narcóticos, 2 de rastreo y una escuadra de destreza, a la cual ahora se incorporó una nueva cría de labrador para ser entrenada”, mencionó Rodríguez. Para un entrenamiento básico se necesitan como mínimo 3 meses de trabajo, y otro lapso de tiempo mayor para enseñanzas más complejas.
En el caso de Cartucho, el perro se ganó el nombramiento simbólico de sargento, cuando así lo dispuso el gobernador Gustavo Valdés, quien entonces ejercía el cargo de ministro de Seguridad. Participaba en operativos junto a los policías de la seccional, y en una ocasión defendió a uno de los efectivos de ser atacado por un pitbull.