09/08/2020

Arándanos, berries azules que se producen en Corrientes con neto destino exportador

La producción de estos frutos tuvieron su auge en el último lustro y en la provincia ya se llevan implantadas unas 200 hectáreas a campo y bajo cubierta. Se distribuyen en 6 departamentos y son enviados sobre todo a EE.UU. y la UE. 


En la búsqueda de una diversificación productiva que permita aprovechar las bondades de la tierra y darle un destino eficiente al negocio, en Corrientes se potenció en la última década la producción de arándanos, una fruta no muy consumida ni conocida en esta parte del país pero muy demandada en el primer mundo. Con las primeras grandes cosechas recién obtenidas en el último lustro, la producción arandanera fue en alza y actualmente superan las 200 hectáreas distribuidas a campo y bajo cobertura. 
Hace unos años, escuchar el término arándanos remitía a series o películas norteamericanas y algunas europeas, o bien a tiras animadas en las que eran destacados como sabrosos dulces. Y mientras la producción ya avanzaba en Corrientes, una firma láctea se animó a sacar al mercado el primer yogur con sabor a arándanos. No se puede decir si la movida fue acertada o no, pero sí que se consumía a la par de otros sabores y, por curiosidad o no, la fruta y su sabor se fueron imponiendo. 
En la provincia de Corrientes se encuentran 8 establecimientos productores distribuidos en los departamentos de Bella Vista, Concepción, Santo Tomé, San Roque, Mburucuyá y Empedrado. La superficie de producción es hoy de 200 hectáreas distribuidas a campo y bajo cobertura, este último ubicado en la zona de Virasoro, más específicamente en el establecimiento La Fe. 
Justamente, allá por septiembre de 2015, en la jurisdicción de Gobernador Virasoro, se inauguraban 7,2 kilómetros de ripio de la ruta provincial Nº 69 del acceso al paraje Sosa Cué. La obra, que demandó una inversión por parte del Fondo de Desarrollo Rural (FDR) de casi $ 1.500.000, permitiría un tránsito fluido para poder sacar la producción de arándanos de La Fe y la normal concurrencia en períodos de lluvia, beneficiando también a una escuela rural de la zona, la Nº 945, de ese paraje.
Ese momento fue el comienzo del auge de la producción de arándanos, cuya cosecha contaba con un dato mucho más novedoso y revelador: la extracción del fruto de la planta era realizado exclusivamente por mujeres. ¿El motivo?: la pequeñez de sus manos y el tratamiento más delicado a la hora de sacar y acopiar la fruta, y por ello en cada cosecha se empleaban a unas 300 recolectoras para que puedan llevar adelante el cuidadoso trabajo. 
Los rendimientos promedio por hectárea son de 5.000 a 6.000 kilogramos. Los destinos de la producción son Estados Unidos, Reino Unido, Unión Europea y Asia; y se realizan por diferentes canales de comercialización como empresas exportadoras, Mercado Central y supermercados.
Esteros Azules es una empresa productora de arándanos que representa un caso exitoso en el fomento de esta actividad. Su propietario, Jorge Schein, llegó a la provincia en 2011 y empezó a plantear el campo desde cero e instaló un sistema de riego y el resto de la infraestructura necesaria, y en 2013 fue el primer año de producción. “En la Argentina el 96% se exporta y nosotros no somos la excepción: nuestros clientes son de Estados Unidos, países de la Unión Europea, Israel y China”, comentó Lía Bravo, administradora de una empresa familiar que también produce en Buenos Aires. “La producción de arándanos tiene la virtud que emplea mucho personal, se cosecha a mano y llegamos a emplear a 400 personas en Corrientes”, resumió en declaraciones a una publicación nacional promovida por la Provincia sobre “Corrientes productiva”. 

Propiedades y manejo

Los arándanos tienen propiedades antioxidantes, gozan de abundantes pigmentos naturales que neutralizan la acción de los radicales libres nocivos para el organismo. También aportan gran cantidad de vitamina C, que potencia el sistema inmunológico y contribuye a reducir riesgo de contraer enfermedades. Poseen bajo valor calórico y son una importante fuente de minerales y ácidos orgánicos como K, Fe, Ca y Mg, entre otros.
En la provincia de Corrientes, es una producción que viene en aumento. Cuenta actualmente con más hectáreas y la cosecha se realiza de septiembre hasta enero, momento en los que el hemisferio norte se queda sin oferta. De esta forma se aprovecha la oferta de contraestación, siendo los principales destinos Estados Unidos, Unión Europea, Reino Unido, Asia  y un pequeño porcentaje a mercado interno.
Ergo, ¿cómo nutrir adecuadamente el cultivo de arándano para lograr altos rendimientos? La productividad y calidad de las berries están basadas en 4 factores primordiales: labores culturales, clima, disponibilidad de agua y nutrición. Este último factor es clave para lograr producir exitosamente este y cualquier otro cultivo, pues abarca aproximadamente del 70 al 75% del costo total de producción. Conocer y dominar este aspecto asegura en gran medida que los agricultores puedan ver su inversión bien retribuida. Para maximizar la productividad de estos frutales se deberá basar en un manejo integrado de todos los nutrientes que necesita, ya que cada uno desempeña una función en la planta que no puede ser remplazada por ningún otro elemento. 
Además, existen interacciones entre los nutrientes que pueden resultar en un efecto positivo conocido como “sinergia”. Por ejemplo, un buen suministro de boro (B) ayuda a un mejor aprovechamiento de calcio (Ca), nitrógeno (N) y fósforo (P). Por otro lado, puede suceder que un nutriente afecte a la absorción y/o asimilación de otro; a lo que llamamos “antagonismo”, tal es el caso del Ca, cuya absorción se ve limitada con una alta concentración de potasio (K).
En cuanto a la fertilización, el arándano tiene sus características propias y es muy importante que las recomendaciones se realicen basadas en los resultados que arrojen los análisis de suelo y agua. Hay que recordar que cada sitio es diferente y, por lo tanto, la aportación de nutrientes también varía. Lo más recomendable es realizar con suficiente antelación análisis de suelo y agua, con la intención de conocer el estatus nutrimental del suelo antes de la plantación y prevenir problemas de deficiencias o excesos de nutrientes. 
Una vez conocida la cantidad de nutrientes en el suelo, en el agua y la extracción nutrimental del arándano, se puede calcular la cantidad de fertilizantes a aplicar. Asimismo, con experiencia o con ayuda de un asesor técnico se pueden elegir las mejores fuentes de fertilización, dosis de aplicación y frecuencia. Actualmente se puede recurrir a la aplicación de fitorreguladores de crecimiento, bioestimulantes, inductores de resistencia a estrés vegetal, compuestos orgánicos (ácidos húmicos y fúlvicos), etc., principalmente en etapas fenológicas de mayor demanda nutrimental del cultivo (floración y fructificación), pues ayudan a un mejor aprovechamiento de los nutrientes; por ejemplo, la aplicación de bioestimulantes aumenta la eficiencia de la fertilización nitrogenada y fosforada.  
Sin embargo, estas tecnologías requieren un conocimiento previo para su aplicación, debido a que en casos particulares pueden perjudicar en vez de ayudar al cultivo.
(Fuente: Intagri S.C.).