11/12/2019

​Cuando el ingenio y la pasión por la música, ayudan a trascender todo tipo de fronteras


Con sonidos armoniosos, algunos disonantes que delataban los nervios de los jóvenes artistas, muchos de ellos con pocas experiencias en presentaciones en escenarios, los integrantes de la Orquesta de Instrumentos Reciclados La Cateura de Asunción se presentaron en la plaza Vera de Capital a principios del mes de octubre. Los violines y guitarras fabricados con elementos encontrados en la basura del vertedero asunceno, sobre todo mucho ingenio, lograron cautivar al público que asistió al espectáculo organizado por la Municipalidad de Corrientes.
 
“Este proyecto fue no planificado sino se fue desarrollando de acuerdo a cómo se fueron dando las situaciones. Al principio, la intención era enseñar música a determinados niños del vertedero del basural de Asunción, donde fui a trabajar como técnico. Yo fui músico desde muy joven y siempre llevé la música donde iba, incluso cuando trabajaba de otra cosa, entonces cuando se dio la oportunidad de enseñar música, no dudé en hacerlo”, contó a Quintaesencia el director de la orquesta, Fabio Chávez.
 
“Comenzamos con un par de niños y eso generó tanto entusiasmo y arrancamos con 10 niños. Pero enseñar música finalmente, era un poco lo menos relevante porque el acercamiento con estos niños, me permitió conocer un poco más profundamente la situación de la comunidad. A veces, por lo general, cuando vamos a un lugar, vamos a cumplir hora y después volvemos a nuestras casas como si nada. Pero yo me propuse ahondar un poco más en la relación con esta comunidad”, agrega el director de orquesta quien además encabezaba la delegación de una decena de jóvenes que venía de presentarse en varias ciudades argentinas.
 
“Después logramos establecer un grupo estable pero la condición estos niños eran muy particulares, sus casas valían menos que un violín, entonces era muy difícil dar a un niño algo que cuesta más que su casa para aprender música. Entonces a partir de esta situación, tratamos de generar alternativas para tener instrumentos que se adecuaran a esa condición. Y así surgió la idea de construir instrumentos con material reciclado, que eran los materiales que teníamos a mano”, contextualizó Chávez.
 
“Nuestras expectativas eran mucho menos ambiciosas que la que hemos conseguido hasta ahora, nosotros sólo buscábamos darle una propuesta para utilizar positivamente el tiempo libre, pero hoy en día, ya es un compromiso porque vamos el cambio en el estilo de vida, y eso nos ha llevado a involucrarnos cada vez más con situaciones mucho más amplias y complejas en la comunidad”, aseveró.


El ex trabajador de la zona del vertedero La Cateura comentó además que en la actualidad se están construyendo casas a las familias que no las tienen, “además tenemos un sistema de becas donde hay 40 beneficiarios 20 de ellos universitarios que, en muchos casos, son la primera generación en su familia que tienen acceso a la educación terciaria”.
 
“Estamos cambiando toda una historia de un círculo vicioso de la exclusión social a través de la música. Hoy en día, después de mucho trabajo con la familia se ha logrado constituir una asociación de padres que organiza, coordina y administra las actividades de la orquesta que en la actualidad da más de 60 conciertos al año”, comentó Chávez.
 
“La historia de la orquesta es muy rica en situaciones de aprendizaje, errores y situaciones que hemos tenido que superar y que han requerido un espíritu de resiliencia, y en más de una ocasión hemos querido tirar la toalla, pero el compromiso de los chicos y lo que ellos ponen de su parte, nos llevan a seguir adelante”, dijo el director de orquesta casi a modo de balance.
 
“Hoy en día, ellos ya no son los mismos, la comunidad de Cateura ya no es conocida solamente por la basura, es conocida por la música. La orquesta creo que ha aportado mucho para eso”, agregó.
 
En cuanto a las oportunidades que se les van presentando, Chávez comentó que en oportunidades dicen que no a algunas de ellas “porque no nos sentimos lo suficientemente preparados y a veces, hay ciertas oportunidades que van generando un compromiso cada vez mayor entonces, somos muy conscientes de nuestras limitaciones, somos conscientes de que es todo un proceso de aprendizaje”.
 
“Considero que la orquesta no se agota en lo artístico solamente, es parte de un proceso más profundo, más complejo ahora. Pero también porque busca dar un mensaje, buscamos generar conciencia sobre el cuidado del planeta”, concluyó. En tanto que detrás de escena, los jóvenes iban guardando sus particulares instrumentos con los que ejecutaron cautivadoras melodías.