15/11/2018

Finalizan el dragado del Riachuelo hasta la confluencia con el Riachuelito

Se retiraron los sedimentos del cauce para dar un ancho uniforme y permitir una pendiente adecuada.


Desde el Instituto Correntino del Agua y el Ambiente (ICAA) informaron que está próximo a concluir el dragado del arroyo Riachuelo en el tramo hasta cercanías de la confluencia con el Riachuelito. A partir de entonces se dará inicio a la etapa de mitigación y restauración de los impactos reversibles y temporales, previstos en el Plan de Gestión Ambiental (PGA), presentado por la empresa contratista.
 Desde el organismo provincial destacaron que “el mayor impacto de la obra es el social, porque beneficiará a los pobladores de la zona”, cuando el caudal sube por intensas lluvias.
Según las observaciones, el comportamiento del recurso hídrico quedó demostrado durante las últimas lluvias por el rápido escurrimiento del agua en la zona del Puente Pexoa, al estar liberados los embancamientos de arena. “Se comprobó el funcionamiento esperado del cauce del arroyo Riachuelo en los dos sectores en que se dividió la obra”, expresaron desde el Gobierno provincial tras los más de 130 milímetros caídos el 31 de octubre y los más de 240 milímetros de lluvias registrados aguas arriba de los tramos ya trabajados.
“Si bien aumentó casi 2 metros en menos de una hora, sin desbordar en dichos sectores, al tener un buen escurrimiento alcanzó la velocidad adecuada para llegar al río Paraná”, sostienen desde el ICAA en un comunicado oficial. Asimismo indicaron que restan 23,1 kilómetros para concluir la obra hídrica de dragado del arroyo Riachuelo, llegando hasta San Luis del Palmar.
Vale recordar que la obra del dragado se encaró en el marco de la Ley de Emergencia Nº 6408 de abril de 2017 ante la situación de inundación de San Luis del Palmar, con el objetivo de “conseguir el impacto positivo de carácter social”, al disminuir el tiempo de permanencia de los excedentes hídricos o desbordes del arroyo. Por eso se buscó mejorar la calidad de vida de los habitantes de esa localidad y alrededores, afectadas recurrentemente por las inundaciones; todo sin afectar al ambiente de forma permanente. 

Obras

Los trabajos realizados consistieron en el retiro de los sedimentos del cauce, para conformar un ancho uniforme y dar una pendiente adecuada para una limpieza natural y, a la vez, que no sea una velocidad erosiva que destruya sus taludes.
La obra fue encarada en dos etapas con financiamiento del Gobierno provincial: la primera se inició en agosto de 2017 hasta el Puente Pexoa, y la segunda se realizó por licitación pública, cuya apertura de sobres se concretó el 29 de mayo pasado, con el objeto de ayudar a desaguar la cuenca aguas arriba porque nunca tuvo una intervención antrópica, con avances de vegetación en algunos lugares en el mismo cauce, como en la zona de Paso Martínez.

Contrataciones

Ante la sanción de la Ley de Emergencia Nº 6408, en abril de 2017, se realizó la contratación directa para realizar el dragado en el tramo del río Paraná hasta cercanías del Puente Pexoa. 
Previamente se consultó a la Dirección de Puertos y Vías Navegables de la Nación si era posible contar con la draga de su propiedad, pero no fue posible debido a que la misma no se encontraba disponible para un trabajo inmediato en el tramo de la desembocadura. Además, por el calado y al no ser desarmable, no pasaba el puente del viejo ferrocarril Urquiza y la ruta nacional Nº 12, como sí lo hizo la draga contratada a la firma Ecodyma.

Licitación pública

Por decisión del gobernador  Gustavo Valdés se avanzó en una licitación pública para continuar la obra de dragado hasta aguas arriba de la confluencia del arroyo Riachuelo y el arroyo Riachuelito, publicándose los edictos en un diario local y en el Boletín Oficial y aprobándose el pliego pertinente por resolución del ICAA.
Tanto en esta etapa como en la anterior, solo la Dirección Nacional de Vialidad (DNV) realizó recomendaciones a tener en cuenta en el cruce del puente sobre la ruta nacional Nº 12. El pedido fue que en ese sector se suspenda el dragado aproximadamente 120 metros antes y 120 metros después del puente.
También se consultó a la DPV por el cruce del Puente Pexoa, por lo que se reiteró la solicitud de suspender el dragado antes y después del puente aproximadamente 120 metros de cada lado. Con esta medida se buscó evitar que los pilares de ambos puentes se vean afectados.
Toda la actividad de dragado es parte del programa de Gestión Integral de Recursos Hídricos del ICAA, que se corresponde con el Objetivo de Desarrollo Sostenible (ODS) Nº 6 Agua Limpia y Saneamiento.

Guardianes del Iberá, floja de papeles

En relación con la nota presentada al ICAA por la organización Guardianes del Iberá y vecinos de la localidad de Riachuelo el jueves 1 de noviembre,  desde el organismo provincial aclararon que los firmantes no constituyeron o fijaron domicilio en esa localidad  para la notificación correspondiente, por lo que no se podrá dar la respuesta de manera formal.
No obstante, explicaron que “esta obra y ninguna obra hídrica puede evitar una inundación del lugar, ya que nunca se puede diseñar una obra para una máxima tormenta que además no se sabe cuándo vendrá la misma, o sea el tiempo de recurrencia”. Estas medidas estructurales deben complementarse con medidas no estructurales consistente con el ordenamiento territorial que cada municipio debe realizar.
Argumentaron también que en los dos tramos en que se dividió la obra, no fue necesaria la convocatoria a una audiencia pública ambiental en el marco de la Ley Nº 5067, decreto reglamentario y normas del ICAA, dado que el nivel de complejidad ambiental (NCA) “no determina un impacto ambiental relevante, significativo o crítico”, indicó el documento enviado a la prensa.
Respecto del cumplimiento de las normas ambientales, todas las obras del ICAA tienen la pertinente resolución de aprobación hídrica y ambiental, ya que es una exigencia de las autoridades nacionales para el financiamiento de las mismas.