19/09/2018

Un robo desalienta a un comerciante: “No dan ganas de seguir”, dijo

Los delincuentes levantaron una chapa del techo, por donde ingresaron. Se llevaron unos $ 20.000 y otros elementos de valor. 


Un robo desalienta a un comerciante seguir en la actividad. Advirtió que, por el momento, no abrirá su local.
El hecho ocurrió durante el fin de semana largo. Los malvivientes levantaron una chapa del techo, por donde entraron a los talleres de Metalúrgica Zenón, situados por la ruta provincial Nº 5, en el barrio Cremonte.
Luego los ladrones –se estima que fueron más de uno–, una vez que bajaron, se dirigieron a un sector donde se encuentra la oficina de la empresa y revolvieron todo. Además de $ 20.000 destrozaron el sistema de seguridad y se llevaron otros elementos de valor.
El delito se descubrió cuando el lunes por la mañana uno de sus hijo concurrió al negocio y encontró todo revuelto.

“No dan ganas de seguir”

Fidel Zenón, propietario de la firma, quedó muy afectado por el robo. Dijo que hace 6 años perdió a un hijo de 25 años a causa de la inseguridad.
En declaraciones a Radio Dos, comentó que “pasar por esta situaciones no dan ganas de seguir. Uno queda abrumado. Se cansa de tanto atropello”.
Indicó que “por el momento, voy a cerrar el negocio.
Recordó que “hace 6 años, mi hijo de 25 años perdió la vida al caer desde el techo cuando perseguía a delincuentes”.
Relató que “probablemente me reuniré con otros comerciantes de la zona, algunos de ellos víctimas de robos. La intención es pedir respuestas en materia de seguridad a las autoridades gubernamentales”.
Expresó que “se llevaron 20.000 pesos y otros artículos, pero a comerciantes de la zona, en otras ocasiones, le sustrajeron más plata. La policía vino, hizo su trabajo y se retiró”.
“Nos dimos cuenta de lo ocurrido en la mañana del lunes. Uno de mis hijos fue al local y se encontró con que estaba todo revuelto. Tengo dos locales. Uno está alquilado y vivo arriba vivo; el otro es el local de ventas”, contó.
Agregó que “no se escuchó nada. Bajaron sigilosamente por el techo y cortaron con una tijera la chapa, y bajaron por la columna del puente grúa”.
Sostuvo que “12.000 pesos me robaron a mí y 8.000 pesos a mi hijo. También se llevaron la grabadora DVR de la cámara y todo el sistema de seguridad de las cámaras de seguridad. Destruyeron todo el sistema de seguridad”.
Dijo que “si encuentro alguien en mi casa no sé cómo voy a reaccionar. No tengo más seguridad. Los malandras conocen mi casa. Rompieron el portón y vieron todo lo que tengo. Es inevitable cerrar mi local ahora porque no tengo seguridad”.