16/10/2018

Marcharon familiares de la tripulación del pesquero desaparecido


Los familiares de los tripulantes correntinos del buque Rigel que se encuentra desaparecido en el mar Argentino desde el viernes, marcharon ayer por las calles de la ciudad hasta la sede de la Prefectura pidiendo respuestas. Integrantes del Sindicato de Obreros Marítimos Unidos (SOMU) acompañaron la protesta y solicitaron que continúe la búsqueda.
“Queremos respuestas, queremos saber qué fue lo que pasó y queremos a nuestros hijos de vuelta”, indicó una de las madres de los jóvenes navegantes a radio Sudamericana.
En cuanto a la investigación, indicaron que un elemento detectado mediante ecosondas a unos 90 metros de profundidad es el primer indicio de la posible presencia en lecho marino del buque Rigel.
El pesquero perdió contacto el viernes pasado cuando enfrentaba un temporal con su tripulación de nueve hombres. El capitán apareció muerto y los otros ocho siguen desaparecidos, entre ellos, dos correntinos.
El martes, el buque “Don Gaetano” encontró “una caja de herramientas, 4 rieles y elementos de pesca” dentro de una bolsa celeste con el nombre “Fabián Rodríguez”. Según lo corroborado en la lista de tripulantes, el nombre corresponde al jefe de máquinas del Rigel, el pesquero desaparecido en el mar Argentino, en Chubut, informó la Armada Argentina.
La búsqueda del pesquero, cuyo último contacto se dio el viernes 8 a las 23 cuando reportó su ubicación (a 220 km al sudeste de Rawson), continúa.

Alerta por una barcaza encallada

Ante trascendidos por un derrame de combustible en el río Paraná proveniente de una barcaza cisterna encallada en la isla Noguera que habría sido abandonada en el lugar, el defensor del Pueblo, César Vallejos Tressens, solicitó a organismos gubernamentales nacionales y provinciales que adopten medidas para evitar futuros daños ambientales.
La nave en cuestión se encuentra encallada en la isla Noguera, en el kilómetro 1200 en la margen izquierda del río Paraná. La barcaza habría sido abandonada en el lugar, por lo que se encuentra semihundida y estaría derramando su carga de combustible en las aguas del río Paraná, por lo que se teme que afecte el ambiente del lugar. En su presentación, el defensor advirtió que un derrame de combustible “impactaría de forma negativa en el río Paraná y en la zona costera, provocando un daño grave e irreparable tanto en la salud de la población ribereña como en mamíferos, aves y peces”. Las medidas fueron dirigidas al Ministerio de Ambiente de la Nación, la Prefectura Naval Argentina, la Subsecretaría de Puertos y Vías Navegables y otros organismos.