12/12/2025

Cinco años de prisión para el joven acusado de una estafa piramidal en Goya



Un joven goyano ex futbolista fue declarado culpable del delito de estafa en modo continuado por el Tribunal Oral Penal de Goya y condenado a 5 años de prisión efectiva en una causa en la que se investigó una estafa piramidal bajo la fachada del falso negocio de inversiones “Tradeking”. Gabriela Elizabeth White, madre del joven condenado, fue absuelta al no hallarse pruebas que acrediten su participación en la estafa.
 
El juez Ricardo Diego Carbajal dictó la pena de 5 años de prisión y ordenó la detención inmediata de Cristian Dening, disponiendo su traslado a una Unidad Penal del Servicio Penitenciario de Corrientes.
 
El fiscal del jucio, Francisco Arrue, solicitó la pena de cinco años de prisión para Dening, mientras que los querellantes conjuntos, Pablo Fleitas y William Maidana, en representación de las víctimas solicitaron la pena de seis años. La defensoría oficial que fue llevada adelante por el doctor Fernando Andrés Buffil solicitó tres años de condicional.
En la causa se investigó la estafa entre 2021 y 2022 y que involucró a más de un centenar de damnificados en Goya, con un perjuicio económico estimado en 100 mil .
 
Para la fiscalía, Dening captaba inversores prometiendo altas ganancias en dólares, pero los fondos de nuevos aportantes se utilizaban para pagar supuestas rentabilidades a los anteriores, en una clásica operatoria piramidal.
 
En su veredicto, el doctor Carbajal remarcó la gravedad del hecho y el perjuicio ocasionado no solo en el plano económico, sino también en el social y emocional de las personas afectadas. El magistrado señaló que se trató de un delito continuado, con más de veinte hechos probados, lo que acentúa —según sus palabras— “la magnitud del injusto y la extensión del daño”.
 
Explicó que la pena debía ubicarse en el tercio superior del marco legal previsto, en atención a la reiteración y la modalidad de engaño utilizada, aunque sin llegar al máximo, al no registrar el imputado antecedentes penales.
 
En su argumentación, el juez destacó además la especial gravedad del caso por el vínculo de confianza que existía entre el acusado y sus víctimas. “El impacto social de este tipo de delitos no solo afecta al patrimonio de las víctimas, sino también a su entorno familiar. En el caso, la afectación alcanzó al círculo de confianza directo, incluso a amigos de toda la vida”, expresó. Concluyó que esas circunstancias justifican la imposición de una pena de cumplimiento efectivo y la prisión preventiva inmediata.
 
El juicio comenzó el 17 de octubre. En total declararon 22 testigos en las audiencias previstas, la mayoría de los ellos fueron víctimas de la estafa.
Para dar apariencia de formalidad, el acusado alquiló oficinas cerca de la costanera de Goya. Los contratos eran pagarés o comprobantes sin membrete, y los pagos iniciales a algunos clientes generaron confianza y atrajeron a nuevos aportantes, configurando un esquema piramidal o Ponzi.
 
Cuando el flujo de dinero disminuyó, Dening se trasladó a Charata (Chaco) y luego viajó a España, donde permaneció hasta poco antes del inicio del juicio, regresando para enfrentar el proceso.
 
El caso presentó similitudes con el de Generación Zoe, la organización encabezada por Leonardo Cositorto, que también operó en Corrientes bajo una estructura de inversiones falsas y promesas de rendimientos extraordinarios.