Condenado a 10 años por violación, fue dejado libre y abuso de una mujer con síndrome de down
Un hombre que ya había recibido dos condenas por abuso sexual contra menores de edad, fue dejado en libertad por el Tribunal de Juicio 2 de Corrientes y, a pocos días de la segunda sentencia, volvió a atacar, esta vez a una mujer de 36 años con síndrome de Down. Cuando fue detenido, llevaba entre sus pertenencias la última sentencia que había recibido en su contra.
El hecho fue confirmado por el fiscal Santo Tome, Facundo Cabral, quien calificó el hecho como “inexplicable” dentro del sistema judicial. Estaba en libertad por disposición del Tribunal 2 que quede firme el fallo”, señaló el representante del Ministerio Público en diálogo con “47 M”, el noticiero central de T5 Satelital.
El hombre tenía una condena a tres años de prisión por abuso en perjuicio de un menor con el que convivía. Pero los primeros días de setiembre recibió otra condena por delitos sexuales que le sumó 7 años más a su pena. Igualmente fue dejado en libertad hasta que la sentencia se a confirmada por el Superior Tribunal.
El depredador volvió a Santo Tomé donde residía desde hacia unos meses en convivencia con una mujer de esa localidad y el día 19 de septiembre, apenas nueve días después del juicio que lo había encontrado culpable, volvió a atacar. Esta vez su víctima fue una mujer de 36 años. El día 26 de setiembre se realizó la denuncia y horas después fue detenido.
“Esto indudablemente le permitió seguir delinquiendo. Nos dejó pasmados. No entendíamos qué le pasa a un tribunal que dicta una sentencia de 10 años y no lo deja detenido, máxime cuando se trata de abuso contra menores”, dijo Cabral quien insistió en que el ataque podría haberse evitado si se hubieran tomado medidas de prisión preventiva al momento de la condena. “Pudo haberse evitado este hecho de acá, y no se evitó” afirmó.
Cabral confirmó que el abusador al momento de la detención, llevaba entre sus pertenencias una copia de la sentencia emitida por el Tribunal Oral N°2 de Corrientes, en la que había sido condenado a 10 años de prisión por otro abuso sexual, también contra un menor conviviente.