03/03/2024

​Un mensaje con tinta invisible y un retiro de $1 millón: los nuevos misterios en la causa de del clan Sena



Un oficio del Servicio Penitenciario de Chaco alertó esta semana a los investigadores del femicidio de Cecilia Strzyzowski y a la querella del caso, sobre dos curiosos mensajes que fueron encontrados como contrabando en un paquete de comida y entre elementos de higiene emnviados a César Sena, uno de los acusados por el caso.
 
Ambos mensajes fueron supuestamente entregados por Mariano Sena, hermano de César, en el Complejo Penitenciario 1° de la provincia, donde el joven de 19 años se encuentra detenido. Se trata de una hoja de carpeta rayada y un ticket bancario. La hoja, disimulada dentro de un cuaderno, requerirá que un perito la descifre: está escrita con “tinta invisible”, posiblemente jugo de limón, para ser leída por fricción o a contraluz.
 
El ticket es del Nuevo Banco del Chaco y detalla un giro de dinero. La extracción de un millón de pesos tiene fecha del 17 de octubre y fue realizada por Emerenciano Sena en la sucursal 30 de Resistencia. La cuenta está a nombre de la Fundación Dr. Saúl Andrés Acuña, hoy intervenida por la Justicia y el destinatario es Marcelino Barrios, un hombre de 66 años de Resistencia, dedicado en los papeles a la venta de materiales de construcción.
 
Esta semana se conocieron además imágenes que complican a Marcela Acuña y a su hijo César. Ambos, el 6 de junio, mismo día que Gloria Romero hacía la denuncia por la desaparición de su hija, el principal sospechoso de haberla matado y su madre, esposa de Emerenciano e imputada como coautora del crimen, compraban un nuevo teléfono celular.
 
El momento quedó registrado por las cámaras de seguridad del local, ubicado en calle Juan Domingo Perón al 100, en la ciudad de Resistencia. La secuencia de imágenes son una pieza clave del expediente. Es que, para el Equipo Fiscal Especial que investiga el caso, los Sena descartaron los teléfonos que tenían con anterioridad al crimen de Cecilia, con el objetivo de “hacer desaparecer cualquier rastro del delito”.
 
“Llama poderosamente la atención que días posteriores al hecho, César Sena y su madre Marcela Acuña, compraron un nuevo teléfono celular (...) Ello hace presumir que se deshicieron de los teléfonos que tenían con anterioridad a la muerte de Cecilia, haciendo desaparecer así cualquier rastro del delito”, apuntaron Jorge Cáceres Olivera, Jorge Gómez y Nelia Velázquez en el pedido de prisión preventiva.
 
César y Marcela ingresaron al local a las 8.29. Para las 8.38, en menos de 10 minutos, ya habían hecho la compra. Eligieron un smartphone marca Samsung S20FE y pagaron $234.999 en efectivo. La transacción la realizó Marcela Acuña. El teléfono era un celular liberado sin línea telefónica. Al salir del comercio, 8.44, César lo llevaba en una bolsa blanca en su mano izquierda. Con la otra tomaba el brazo de su madre.
 
En sus declaraciones, varios testigos del círculo del clan dieron cuenta de la maniobra de descarte de celulares que realizaron César y sus padres. “La semana posterior al viernes 2 de junio y antes de los allanamientos, más o menos el lunes o martes, la familia Sena ya había cambiado sus celulares”, declaró Gustavo Obregón, mano derecha del matrimonio piquetero. Incluso, de acuerdo con su relato, César lo obligó a cambiar de aparato y destruyó su tarjeta SIM.