05/12/2022

​Ante uno o más hechos delictivos existen dos tipos de culpabilidad...



Se puede ser cómplices o por acción u omisión. En los últimos tiempos, la mayoría de ciudadanos ilustrados con acceso a la información pública se enteró de los desmanes y desastres okupas que realizan desde hace años, ciertos delincuentes, individuos que se dicen ser mapuches.
 
Resulta conveniente  destacar lo siguiente: estos, se diferencian de un grupo de descendientes de esa raza indígena por ser pacíficos seres que conviven con la comunidad de una amplia zona tratándose "de iguales a iguales".
 
Estos otros ¡no!. En primer lugar, son facinerosos que en su lugar de origen: la hermana nación de Chile, han vivido y hasta la actualidad,  practicando toda una serie de tropelías que, hasta costaron vidas de prójimos de sus ciudadanos.
 
Otra diferencia que conviene hacer saber o recordarles a muchos compatriotas, es que hace siglos, la tribu de los mapuches se originó en esa nación, y en la zona de nuestro país los originarios indígenas fueron los tehuelches, con el tiempo extinguidos.
 
Volviendo a estos verdaderos invasores, delincuentes, pseudos mapuches, que ejercen violencias inusitadas, no respetando y por lo contrario ocupando partes de un parque nacional, incendiando viviendas  de nuestros ciudadanos, más un móvil de custodia de la Gendarmería Nacional, y hasta tener, "el tupe" de vandalizar una capilla de la Villa Mascardi, sin dudas que  esto supero todos los límites que se pueden permitir.
 
El primer hecho delictual que cometieron, ocurrió hace unos pocos años: fue el trágicamente conocido caso del infortunado señor Maldonado, acaecido durante el gobierno del presidente Macri.
 
Había sucedido que cortando una ruta estos pseudos mapuches fueron dispersados por la fuerza federal, por ese entonces a cargo de la ministra señora patricia Bullrich, quien ordeno sean desalojados.
 
Fue entonces que estos cobardes delincuentes huyeron despavoridos liberando el corte. Entre ellos estaba accidentalmente, el señor Sergio Maldonado, un joven "trotamundos" que iba rumbo más al sur.
 
Allí comenzó una artera, bárbara, mentirosa historia que, primero comenzó con unos de estos forajidos que, afirmo, subido a un caballo, que parado con unos binoculares vio cómo, al infortunado Maldonado los gendarmes lo subían a una camioneta y se lo llevaban haciéndolo desaparecer.
 
El kirchnerismo con su jefa a la cabeza, esparció por todo el país acuñando una triste y "celebre" frase que expresaba ¿dónde está Santiago Maldonado?. Una infamia cruel que ella misma se lo creyó, culpándolo al gobierno del señor Macri, haber sido el, junto a sus funcionarios los culpables de la desaparición del señor Maldonado.
 
Esa infame maniobra produjo que, para la sorpresa y desagrado de millones de argentinos, nos tragáramos "el sapo" de semejante mentirosa barbaridad.
 
Señora/or lectora/or, ¡acuérdese!...a la señora F. de Kirchner, la vio "el país" asistiendo a una misa, y piadosamente rezo con un cartelito en su regazo que decía: ¿dónde está Santiago Maldonado?.
 
Y no solo ella y su "corte" de amanuences. En muchas capitales y ciudades, todas las gobernadas por mujeres y varones de su signo político, ¡solemnes! manifestaciones de repudio a Macri con el lema del primer desaparecido en democracia.
 
Quien es goyano debe recordar: en la esquina de dos calles céntricas de la ciudad, promovido por Medhes, una asociación defensora de, no todos, si de "ciertos" derechos humanos, avalados por el señor intendente de aquel entonces Gerardo Bassi, se hizo pintar en la ochava, un mural con el rostro del infortunado señor Maldonado, acompañado de la ¿dónde está Santiago Maldonado?.
 
El día de la "inauguración" del mural, los integrantes de Medhes, mas ¡el señor intendente!, se fotografiaron arrodillados prendiendo velas en póstumo homenaje al "desaparecido".
 
La artera patraña permaneció por más de 50 días con "éxito".
 
Hasta que alguien descubrió en un rio de aguas muy frías, enredado en unas ramas, flotando un cadáver. Y ¿quién resulto ese ser?, ¡Santiago Maldonado!.
 
Se extrajo el cadáver del infortunado ser que se había encontrado con tal trágico final ahogado. Participaron en la autopsia ¡cincuenta peritos forenses!.
 
¡Todos!, ¡todos! coincidieron: el señor Maldonado había encontrado su final ahogado.
 
Señora señor lector: a más de unos mil días que llevan trascurridos de la actual gestión de gobierno, recién ayer, fecha cuatro del actual mes,  la autoridad no obstante el clamor, ruego, de la señora que gobierna esa provincia, y de ciudadanos cuyas casas y propiedades fueron vandalizadas, robadas, incendiadas y hasta en en un caso, según la esposa del propietario de una de esas casas, a su marido que descansaba en una cama estos malditos delincuentes criminales, "pseudo mapuches" arrojaron nafta sobre su cuerpo ¡y le prendieron fuego!. Tan fue así que, hoy por un canal de tv se lo vio con la cara y partes de su cuerpo quemados en cama de hospital.
 
Final. “Mil días" pasaron para que este gobierno "de doble comando", "bicéfalo", reaccionara para  desear que no aparezcan más estos que resultan ser incipientes "guerrilleros", incentivados por algunos ciudadanos verdaderos guerrilleros asesinos de penosos crímenes en épocas del nunca más y que en esa zona residen.
 
Y del gobierno el famoso triste refrán en casos como este,  “más vale tarde que nunca”. Sanseacabo gusta decir el "nene" hijo de la señora que suele expresar ¡¡its too much!!.