02/10/2022

​Histórico triunfo de Los Pumas ante los All Blacks en Nueva Zelanda



Sin descollar, pero con un planteo inteligente, con muchos menos errores y mucha más disciplina que los All Blacks, Los Pumas consiguieron un triunfo histórico, el primero en tierras maoríes, por la tercera fecha del Rugby Championship. Fue un 25-18 que confirma un gran momento de la Selección Argentina comandada por el australiano Michael Cheika. No solo lidera el torneo que reúne a las potencias del hemisferio Sur. También construye paso a paso, tackle a tackle, su camino al Mundial de Francia del año próximo. Todo con una solvencia inédita.
 
Argentina jugó con convicción y con conocimiento estricto de sus limitaciones. No hizo lo que no estaba a su alcance ni se salió del libreto que preparó en forma minuciosa en las últimas dos semanas. Se encontró con un rival que jugó bajo presión: Nueva Zelanda se enfrentó a sus propios fantasmas y a la convicción de Los Pumas. Y perdió con los dos.
 
Los Pumas construyeron su victoria en cuotas. La precisión de un infalible Emiliano Boffelli en cada tiro a los palos y su efectividad abrumadora permitieron que los All Blacks no se dispararan en los momentos en que dominaron en el juego. El momento bisagra fue el try del mendocino Juan Martín González, que permitió encauzar el duelo. Así, a fuerza de templanza y disciplina defensiva, la Argentina se llevó un triunfo merecido del Orangetheory Stadium de Christchurch más allá de los problemas recurrentes en las formaciones fijas.
 
El equipo argentino no comenzó el juego dando pistas de cómo terminaría la noche en Christchurch. En cambio, el neozelandés mostró de entrada su presente ciclotímico. Apenas a los tres minutos desperdició un penal, producto de la primera infracción argentina. Era una mala señal. Pero no pasó de ahí. Al apertura Richie Mo'unga se le fue el tiro por fuera de los palos y también la posibilidad de marcar el pulso del partido.
 
Concentrados, Los Pumas no perdieron la cabeza tras ese offside que pudo ponerlos abajo en el marcador de entrada. De hecho, cuando la equivocación fue de los All Blacks, sí sacaron provecho. Los primeros tres puntos llegaron gracias a la pegada de Boffelli, que no falló como jamás fallaría en la noche. Sin embargo, la alegría se desdibujó enseguida. Otra vez el equipo argentino sufrió por un error recurrente: el primer try del rival llego tras una penal y una mala respuesta en el line -Mo'unga lo prefirió antes que probar a los palos- y el maul avanzó sin oposición hasta que Taike'aho logró apoyar. No sumaron siete puntos porque el apertura seguía con la mira descalibrada.
 
Si los All Blacks lograban hacer pie, como se esperaba, entonces Los Pumas se plantaban. Era un juego físico, pero también psicológico. El aplomo de la visita desdibujó al local que no logró impregnar su estilo y se fue deshilachando con una buena cantidad de infracciones que la Argentina capitalizó sin problemas para controlar el score. Con poca ventaja, una y otra selección pasaba al frente.
 
A poco del final de la primera parte, la Argentina falló otra vez en la obtención de un line y los All Blacks no perdonaron. Caleb Clark marcó el segundo try para los anfitriones y Mo'unga esta vez mejoró la puntería y con esos siete puntos se escaparon por 15-6. Esa película se vio muchas veces y las buenas intenciones de Los Pumas parecían que otra vez quedarían como un mero intento.
 
Pero no. Antes de que se bajara la persiana de la primera parte, el capitán Julián Montoya pescó una pelota tras un tackle sobre Will Jordan y Los Pumas tuvieron otro penal. Desde muy lejos -unos 50 metros- Boffelli combinó potencia y precisión para conseguir otros tres puntos y achicar la diferencia con otro penal que el rosarino volvió acertar. Sin protagonismo, sumando de tres en tres, Los Pumas se fueron al vestuario abajo, apenas por 15-12 y peleando de igual a igual.
 
La segunda parte fue tan dura como la primera y la pequeña diferencia en el marcador hacía vislumbrar un escenario esperanzador para los de Cheika. Potenciado por los errores inusuales de los All Blacks: Jordie Barrett intentó los palos desde lejos en un penal, pero sin potencia ni altura. Nada.
 
Sin pelota ni dominio, Los Pumas eran prolijos en defensa. Un penal de Matera por un tackle sin pelota le permitió a Mo'unga estirar la diferencia a seis puntos. Y ahí llegó el momento clave del partido, porque tras una salida larga de Carreras, Boffelli peleó la pelota en las alturas y desarticuló a la defensa local. Juan Martín González se encontró con la pelota y encaró decidido al ingoal rival. Igual que ante los Wallabies, el mendocino tuvo su try y con los puntos de la conversión Los Pumas pasaron al frente por 19-18. La sorpresa dejó mudo al estadio en Christchurch.
 
Ese fue el umbral de puntos para Nueva Zelanda. Desde allí, Los Pumas siguieron aumentando vía penales hasta llegar al 25-18 final. Se apoyaron en un trabajo defensivo que, cuando tuvo fisuras, encontró rápido las soluciones. Brillaron Tomás Lavanini, Montoya y Marcos Kremer -que llegó a los 50 caps- en ese rubro. Impasables. Incansables. La tarjeta amarilla para el tercera línea Shannon Frizzell dejó hasta el final del partido a los All Blacks con 14 jugadores, que pese a la desventaja numérica seguían dando trabajo. Se sabe: jamás se rinden.
 
Los Pumas le dieron sentido a los entrenamientos de las últimas dos semanas en Oceanía, lograron la concentración adecuada y aprovecharon las circunstancias. Sus aciertos fueron más que los puntos flojos -principalmente las formaciones fijas- y jugaron con el convencimiento de que lo podían lograr. Así amasaron un nuevo triunfo histórico. El primero en la tierra de los feroces maoríes. No importa demasiado que los All Blacks vivan una crisis inédita. El triunfo sirve para liderar en el Rugby Championship al cabo de tres fechas -Argentina tiene 9 puntos al igual que Australia, que un rato antes también sorprendió al superar a Sudáfrica-. También para mostrar que hay un camino que seguir para llegar lo más fuertes posibles al Mundial de Francia.