27/05/2022

Aseguran que las personas mayores temen más a la soledad que a la muerte



Incertidumbre, miedo y angustia son tres de las emociones que más influyó en el estado de ánimo y la emocionalidad de la población en general ante la pandemia de la covid-19 que inició en Argentina en marzo de 2020 y dos años después, continúa con la llamada tercera ola ante la llegada de la variante Ómicron.
Emociones a la que no escapan las personas mayores e incluso se intensifica, explicó el licenciado en Psicología, Luis González quien es parte del staff de profesionales del Centro de Jubilados y Pensionados de la Provincia de Corrientes –C.J.P.P.C- e incluso acompañó profesionalmente a los socios de la entidad en este momento tan crítico.
“La incertidumbre es lo que más afecta a las personas mayores en este momento porque durante estos dos años de pandemia pasaron –al igual que el resto de la población-; por distintas circunstancias y experiencias subjetivas vividas. Primero fue el desconocimiento, luego el encierro con el agravante de saber que eran lo más vulnerables ante una enfermedad de la que poco se conocía”, explicó el profesional y agregó: “En ese momento se pensaba que el virus estaba en cualquier lugar por lo que no podían compartir ni siquiera un abrazo con sus seres queridos, estuvieron distanciados del mundo y eso produjo pánico. Lo que no podemos olvidar es que, para una persona jubilada su mayor tesoro es la posibilidad de compartir porque somos seres sociables y fue eso, justamente de lo que estuvieron imposibilitados todo este tiempo”.
Pero hoy –agregó- en el 2022 después de todo lo que sabemos y ya pasó, con la nueva ola de las variantes Delta y Ómicrom, lo que más les afecta es la incertidumbre de lo que va a pasar. “Las personas mayores no quieren volver a pasar por el encierro, tienen terror a volver a esa etapa, volver a desconectarse de sus seres queridos, miedo a enfermase y estar solos en un hospital o en algún lugar sin sus afectos, más que miedo a la muerte lo que temen es a la soledad”.
Con el tema de la vacuna, las personas mayores fueron muy valientes y rápidamente tomaron conciencia, y en general, salvo algunas excepciones la gran mayoría de ellos se vacunó voluntariamente. Con esta inmunización se sienten más liberados. “Es la impresión que tengo de las charlas con los socios del C.J.P.P.C. Eso hizo que regresaran al espacio físico ubicado por calle La Rioja, volvieran a sus clases de baile, gimnasia, a hacer deportes y otras actividades que se ofrecen. “Tal vez no pueden viajar al extranjero u otra provincia, pero ya el hecho de encontrarse con el mundo y la vida, les fue muy favorable en su emocionalidad. La mayoría son muy conscientes de los cuidados que deben tener cuando se encuentran con personas ajenas a sus respectivas burbujas”.
En esta nueva normalidad a la que se enfrenta el mundo, dijo Luis González, los temores que enfrentan las personas mayores van más allá del coronavirus. Están directamente relacionados con la soledad, el quedarse sin sus afectos, aquellos que tienen sus parejas con edad avanzada y con problemas de salud, el miedo no a su propia muerte, sino a la pérdida del ser querido, al alejamiento de sus hijos, el ir perdiendo sus fuerzas, de cómo enfrentarse al mundo con esa poca fuerza y en el caso de necesitar ser asistido, cómo hacer para defenderse en esta situación.
Personalmente, el Licenciado comentó una historia para dar ejemplo de sus palabras: “Tengo una colega que tiene una abuela que perdió a su esposo y su hijo por covid, sus hermanos también fallecieron y ella está sola en este mundo. Todas las semanas paga un remis para asistir a sus dos sesiones de terapia sólo para tener la posibilidad de conversar con alguien. Eso pese a su debilidad física porque su miedo hoy es; que va a pasar con ella cuando ya no tenga fuerzas”, relató.
La mayor recomendación que hacemos los psicólogos a las familias, es que no traten a las personas mayores como si fueran niños, hay que respetar sus deseos, su voluntad. Esto, sin doblegarse ante los caprichos sin sentido.
“Si no quieren salir, no obligarlos, si quieren salir que vayan, lo importante es que la familia esté, acompañarlos, favorecer que tengan un grupo de amigos, por eso el Centro de Jubilados y Pensionados de la Provincia cumple una función social muy importante porque allí se vinculan con otras personas de su propia edad; hablan de temas que les son comunes, del pasado que tuvieron, sus gustos y preferencias. Hay que favorecer el encuentro de ellos con otras personas y si están en sus casas con problemas de salud, hay que hacer el esfuerzo que reciban la asistencia que necesitan en su propia casa.
La recomendación, es respetar no imponer. No contradecirlos porque ellos tienen un modo de ver la vida y su realidad totalmente diferente al resto. Por eso es de suma importancia el respeto por la sabiduría de la persona mayor porque el capital de experiencia que tiene sirve para enfrentar el mundo actualmente.
“El C.J.P.P.C ofrece muchísimo, ofrece arte donde ellos pueden explayarse en la música, danza, canto, gimnasia, manualidades. No sólo dan un sostén desde el punto de vista de la salud médica, física, odontológica, psicológica, sino una gran diversidad de propuestas para la persona mayor que puede realizar con otros, con posibilidades de disfrutar con alegría, pudiendo disfrutar de la compañía, de ser escuchado sin ser juzgado, donde cada uno pueda ser como quiera ser y ser amado y aceptado como es, encontrarse con sus pares”, concluyó.