07/12/2021

Cosmética natural como resultado de los caminos andados



Los caminos de la vida parecen volverse sinuosos pero tranquilos, como una llanura; otros, pueden ser escarpados como las laderas de una montaña, pero ambos a veces presentan desafíos y encrucijadas. Algo de esto también le pasó a Belén de las Heras, una mujer nacida y criada en Buenos Aires pero que pasó varias y largas vacaciones en Santa Cruz, en la bella Patagonia.

En algún momento, la decisión de dejar la gran ciudad y buscar su lugar entre las montañas y los lagos, fue hasta casi lógica. En una entrevista con Quintaesencia, ella desanduvo algunos de esos caminos que inclusive, la trajo como voluntaria durante seis meses al Parque Nacional Mburucuyá. "Conocí esa maravillosa región del país como una forma de comprobar si realmente yo quería ser guardaparques. Lidia y Marcelo son dos amigos muy queridos, que ya estaban trabajando como tales en la isla Victoria (Neuquén), y que no creían que tenía pasta para eso. Me decían, 'andá a Mburucuyá para probar si querés ser guardaparques porque a vos te gustan las montañas y nada más'. Asi que fui como voluntaria y me enamoré de su gente, su cultura y su naturaleza", contó a modo de contexto.
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