20/10/2021

Punta en llamas, el cardenal



El cardenal común –paroaria coronata- pertenece a la familia Thraupidae. “Esta ave mide veintitrés centímetros aproximadamente y pesan de cuarenta y dos a cuarenta y ocho gramos”, según la web “hablemos de aves”. Esta hermosa ave cuenta con un poderoso pico de forma, adaptado a su alimentación que es a base de semillas. Es una especie que realiza hermosos cantos sonoros bastante complejos. “Las características del cardenal común son muy diversas y variadas, ya que se trata de un ave que está dotado de un hermoso colorido y un canto llamativo y melodioso.
Su hábitat natural, busca los lugares extremadamente frondosos y donde haya herbazales, pero aun así se los ve frecuentar muchos jardines y parques. Generalmente, su transcurrir lo hacen desde América del Norte hasta América del Sur. Prefieren habitar zonas áridas y semiáridas, selva baja y en mezquitales. Se alimenta a base de insectos, flores, frutos y semillas. En cuanto a su reproducción es bastante compleja.
Las parejas de cardenales crean un vínculo entre ellas. Las hembras son las encargadas de realizar los nidos utilizando pequeñas ramas de árboles y palitos muy diminutos que va almacenando hasta lograr tener un acogedor nido. Por lo general hacen sus nidos en arbustos bajos, en todo caso es el macho, el que se encarga de proveer de alimento a la hembra sólo cuando está en período de empollar sus huevos. La hembra llega a poner de tres a cuatro huevos, mientras que la incubación dura unos quince días.
El cardenal común sufre del tráfico ilegal de especies, como mascotas exóticas. Se sabe que, en 1978, en Estados Unidos ingresaron de manera ilegal 1.375 especímenes. Otra de las amenazas es la pérdida de su hábitat natural.
Trascendencia
Entre otros aspectos que podemos destacar del ave que hoy nos ocupa se encuentra un hecho histórico. Nos parece fundamental resaltar que el cardenal fue la especie elegida para ilustrar la tapa de la Guía de las Aves de Argentina y Uruguay, un material popular para el mundo de la conservación en nuestro país. El mismo es desconocido para todos aquellos que no lo frecuentan.
El libro, de textos y dibujos editado por primera vez a mediados de la década del 80, fue realizado por los naturalistas “Tito” Narosky y Darío Yzurieta. En lo que respecta a la provincia de Corrientes, la ciudad de Mercedes creó hace un poco más de dos años una reserva natural urbana municipal.
La misma es un homenaje al cardenal y se denomina “Aká Pitá”, cuya traducción en lengua guaraní significa “cabeza roja” y hace referencia al ave. Este es un augurio que merece destacarse ya que hay muchas especies para seguir homenajeando. Hay un centenar de comunidades y municipios que pueden crear estos verdaderos espacios naturales para la conservación, la educación y el disfrute.