30/07/2021

​Un correntino aparece integrando un grupo de apoyo a la dictadura cubana



Mientras que el Comité contra la Desaparición Forzosa de las Naciones Unidas denunció que 187 personas tienen paradero desconocido desde el comienzo de las protestas populares en Cuba el pasado 11 de julio, cifra que la ONG Human Rights Watch (HRW) amplio a 400 al difundir un listado con nombres y apellidos, legisladores argentinos se sumaron a una reunión virtual de líderes de la izquierda latinoamericana en apoyo a la dictadura cubana. Entre quienes estuvieron en el encuentro aparece un correntino: el peronista Alejandro Karlem.
 
Las figuras más prominentes de la reunión virtual que recibió una amplia difusión de parte de los medios oficiales de Cuba, los únicos de la isla, fueron los expresidentes Dilma Rousseff, Evo Morales, Ernesto Samper y Fernando Lugo, quienes dialogaron con el canciller cubano Bruno Rodríguez Parrilla. Por la Argentina los “representantes” fueron los diputados ultra kirchneristas Carlos Heller, Eduardo Valdés, Guillermo Carnaghi, José Luis Gioja, Oscar Laborde, Mabel Caparrós, Marcelo Casaretto, María Dolores Gandulfo y el correntino Alejandro Karlem, uno de los heridos de la interna justicialista que soñó con algún cargo electivo pero cuyo peso propio no le dio para ser tenido en cuenta por la interna correntina definida en una oficina municipal de Hurlingham por “Juanchi” Zabaleta.
 
Alejandro Karlem es uno de los 43 argentinos integrantes del Parlamento del Mercosur, Parlasur, un organismo en el que se toman decisiones no vinculantes y sin necesidad de que sean unánimes, es decir más bien declarativas.
 
La reunión de apoyo a la dictadura de Miguel Díaz Canel, un hijo político de los hermanos Fidel y Raúl Castro, tuvo como centro condenar el “bloqueo” a la isla supuestamente atacada y calificar de “noticias falsas” las informaciones sobre la represión y la detención ilegal de opositores. El grupo que salió a dar un sostén continental a la dictadura cubana es denominado Grupo Hermandad.
 
Carlos Heller, presidente del Banco Credicoop en la Argentina, fue uno de los que tomó la palabra para expresar, en nombre de sus compañeros, la “absoluta solidaridad con el pueblo cubano”. “Patria o muerte, Venceremos: seguramente será la forma en que celebraremos esta otra batalla” que los cubanos están librando, completó Heller mientras sus compañeros hacían la V de la victoria en señal de apoyo.
 
Solo falto en el encuentro la presencia del vicepresidente del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV), Diosdado Cabello, quien aseguró que las manifestaciones en Cuba no eran tales, sino que la gente “estaba celebrando la Eurocopa y sacaban esas fotos como que estaba ocurriendo en Cuba, o en Argentina, que estaban celebrando la Copa América, y tomaron la foto de lejos y, sin vergüenza de ningún tipo y decían mira Cuba cómo está”.
 
Los cubanos en la calle reclamando por libertad, pidiendo el fin de la dictadura y exigiendo alimento y medicinas constituyen para estos parlamentarios un “ataque” a la “dignidad soberana” de Cuba. Los dirigentes reunidos con el Canciller del régimen no expresaron la más mínima inquietud por la violencia desatada por la policía castrista contra ciudadanos que hacen uso de su derecho a peticionar, reconocido en todos los demás países latinoamericanos.
 
Vale recordar que el aludido sistema político cubano es un régimen de partido único, que no reconoce la libertad de asociación, ni de expresión, ni de reunión, o sea totalmente alejado de cualquier sistema democrático y plural.
 
Karlem, hombre difícil de encuadrar en un movimiento “revolucionario de izquierda”, tal vez no conozca exactamente la dimensión del problema de Cuba, mismo inconveniente por el que atraviesa el presidente, Alberto Fernández a cuyo lado posó en afiches con los que empapeló la ciudad de Corrientes promocionando una candidatura en esta provincia que, una vez más, hasta ahora no pudo ser.