26/09/2021

Covid- 19: organizaciones civiles relacionadas a la educación aumentaron sus actividades



Debido a la pandemia del Covid-19, la mayoría de los sistemas educativos interrumpieron sus clases presenciales. De acuerdo a datos de UNESCO en abril 2020, casi 1.600 millones de alumnos habían sido afectados por estas medidas en 188 países. Esto representa el 91,3% del total de estudiantes. En América Latina más de 160 millones de estudiantes vieron interrumpidas las clases presenciales. En Argentina, la interrupción del ciclo lectivo presencial se hizo efectiva el 16 de marzo de 2020 y durante todo el año la mayoría de los estudiantes mantuvo un vínculo pedagógico remoto. Algunas provincias, en ciertas zonas, niveles educativos o con grupos reducidos de alumnos, retornaron de manera parcial a la presencialidad en el segundo semestre de 2020. Desde febrero de 2021 todas las provincias comenzaron a regresar a clases y al momento de elaboración de este informe las 24 jurisdicciones han retomado, con interrupciones, la presencialidad.
¿Qué han hecho las Organizaciones de la Sociedad Civil (OSC) del sector educación en Argentina durante este tiempo? ¿Cómo podrían articular con el sector privado o público durante el aislamiento y el actual contexto de vuelta a clases? Este informe pretende iluminar sobre esta cuestión. Si bien no es el objetivo principal, el estudio también constituye un mapeo de las organizaciones de la sociedad civil en el sector educación.
El estudio se realizó a través de un formulario en línea contestado por 53 organizaciones entre 14 y el 23 de octubre de 2020. Este estudio es un análisis exploratorio; no tiene representatividad estadística del universo total de OSCs en el país.
Según los datos de la encuesta, al responder por las actividades generales de la organización, el 60,4% de las organizaciones se dedica a capacitar docentes. En segundo lugar, con 49,1% de respuestas se encuentra la opción de educación formal. En tercer lugar, con 39,6% se encuentra el trabajo en inclusión educativa.
En el otro extremo, la provisión de becas escolares, el trabajo con padres, la provisión de equipamiento y material a alumnos, y el apoyo escolar a alumnos cuentan con las menores frecuencias (aproximadamente un cuarto o menos de los respondientes).
Al responder específicamente por las actividades en pandemia se observa una disminución significativa de la educación no formal (9,5 puntos porcentuales) y de las actividades de inclusión educativa (9,4 puntos porcentuales). Los mayores incrementos se observan en apoyo escolar a alumnos (+ 9,5 puntos), provisión de viandas escolares (+ 5,7 puntos) y trabajo con padres (+ 1,9 puntos).
Según los datos de la encuesta, al responder por las actividades en las que ayudan las OSCs, el 49,1% colabora con los gobiernos en el diseño e implementación de políticas. En segundo lugar, el 43,4% brinda apoyo a docentes y escuelas con contenidos específicos. En tercer lugar, el impulsar debates públicos sobre educación es la tercera opción con 37,7%. Con un porcentaje bastante menor, la investigación educacional es la cuarta y última opción seleccionada por las OSCs con un 28,3%.
Al responder específicamente por las actividades en pandemia se observan una disminución significativa en la colaboración con los gobiernos (7,6 puntos porcentuales) y la investigación educativa (5,7 puntos porcentuales). Si bien no se indagó acerca del porqué de estos cambios, a modo de hipótesis, la disminución observada respecto a la colaboración de las OSCs con su entorno durante la pandemia podría deberse tanto a una disminución general de actividades, una reasignación de prioridades o el surgimiento de nuevas actividades.
La encuesta muestra que 60,4% de las organizaciones manifiesta haber incrementado sus actividades. Un cuarto continuó sus intervenciones de manera habitual y 12,5% redujo sus acciones. Es marginal el porcentaje que interrumpió sus actividades. A partir de un análisis de las respuestas a preguntas abiertas del cuestionario, en el contexto del Covid-19 los referentes de las OSCs participantes del relevamiento destacan la necesidad de adaptarse al formato virtual y la puesta en marcha de una cooperación regional y federal amplia. Esto ayudó a articular esfuerzos y visibilizar la importancia de tener un contacto fluido entre organizaciones que tienen un conocimiento cercano a las necesidades educativas de los niños y jóvenes en cada contexto.
No se encuentra un correlato entre el incremento de actividades y la disponibilidad de recursos: la mitad de las organizaciones manifiestan que sus recursos se han mantenido; cuatro de cada diez indican que se han reducido; 10% ha percibido mayores recursos.