25/06/2021

“Un día entendí que para saltar alto, primero tenía que soltar todo”



Carlos Layoy, es libreño, tiene 30 años pero a los 16 años decidió dar un gran salto para cambiar su vida y gracias al apoyo de su mamá Martha Miriam y de sus hermanos Horacio y Franco, llegó a Buenos Aires para ingresar al Centro Nacional de Alto Rendimiento Deportivo (CeNARD), donde pronto descubriría su pasión: saltar. Si bien en su carrera como atleta argentino lleva un largo camino recorrido, hace algunos días su nombre resaltó en la lista de quienes habían llegado a Ecuador y lograron destacarse. En su caso, obtuvo medalla de bronce. Carlitos, como le dicen sus amigos y lo conocen en el entorno, se tomó unos cuantos minutos para una entrevista telefónica con Quintaesencia. 
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