23/09/2021

​Racing tuvo más puntería que Boca y es finalista de la Liga Profesional




Racing tenía un temor: la falta de su arquero y figura, Gabriel Arias, era un golpe duro en la previa de la semifinal con Boca. Por eso la dirigencia buscó acomodar los días de la definición de la Copa de la Liga profesional para no perderlo pero fue en vano. Sin embargo, un hombre se encargó de dispersar los miedos y aportar solidez en el arco de La Academia. Gastón Gómez fue la gran figura bajo el sol sanjuanino al sacar un par de pelotas complicadas sobre el final de unos 90 minutos sin goles y muy poco entretenidos y tapar el tiro al Pulpo González en la serie de los penales.
 
Así, el equipo de Juan Antonio Pizzi, al que casi echan hasta que empezó a ganar, jugará la final del viernes, mientras que el Boca de Carlos Tevez, quien estrelló su penal en el travesaño, vio trunco su sueño de conseguir el tricampeonato de competencias nacionales.
 
Pizzi ya había dejado en claro que no se sonroja para resignar ataque y reforzar la defensa si lo cree necesario para neutralizar a su rival de turno. En Cuyo no hizo el planteo tan comentado del Monumental, pero sacrificó a uno de sus delanteros más picantes para obstaculizar la calle izquierda de Boca. Enzo Copetti se olvidó de mirar para adelante y se preocupó exclusivamente por perseguir a Frank Fabra de punta a punta.
 
Presentó batalla en el medio, Racing. Con orden y disciplina táctica le cortó los circuitos a los de azul y amarillo, que ante la falta de hombres libres para jugar, terminaban en envíos aéreos de algunos de sus tres centrales. Solo una vez tuvieron precisión: Carlos Zambrano mandó el pelotazo frontal y Sebastián Villa sorprendió con una astuta diagonal a espaldas de Nery Domínguez. El colombiano protagonizó así la única chance de riesgo de Boca en una primera parte dominada por la previsibilidad, pero la rapidez de Gastón Gómez no le dio tiempo para definir cómodo.
 
Para vivir ese instante de vértigo, Boca debió esperar más de media hora. ¿Antes? Nada. Con la pelota en su poder por decisión de Racing, el Xeneize no encontró espacios para poder elaborar y alimentar a Carlos Tevez y Villa. El primer pase de Alan Varela ya quedaba trunco ante la falta de movilidad de Jorman Campuzano y Edwin Cardona. Así, la pelota volvía hacia atrás o navegaba de costados a costado de un césped visiblemente muy seco.
 
La Academia caminó sobre la paciencia para y la preocupación primera de atarle las piernas a Boca, con un Lolo Miranda que ahogaba a Varela cuando el pibe intentaba armar en la salida. La propuesta no invitaba al espectáculo; todo lo contrario. Así y todo, los de Avellaneda contabilizaron más aproximaciones al arco de Agustín Rossi, aunque sin demasiado peligro.
 
Una buena conexión entre Ignacio Piatti y Tomás Chancalay que terminó con el remate desviado del segundo fue lo más fructífero. Aníbal Moreno intentó su disparo desde afuera y él sí acertó entre los tres postes: Rossi dio un rebote hacia adelante y debió cortar Zambrano justo antes de que llegara un adelantado Darío Cvitanich. Nada como para saltar del sillón.
 
La monotonía se tornaba alarmante en Boca, principalmente por la ausencia de rebeldes. Sin valientes que se animasen a destrozar los moldes de un partido carente de matices no había manera esperar algo sorprendente entre tanto aburrimiento. Tevez naufragaba en la soledad del área ajena rodeado de defensores y poco contacto logró tener con la pelota.
 
Ni con tiros de media distancia buscó el conjunto de Russo teniendo en cuenta la baja de Arias, que junto con Eugenio Mena debieron sumarse a la selección de Chile. Para colmo, del otro lado la cosa no cambió: Racing fue mucho más conservador todavía en la segunda parte. Prácticamente no atacó el equipo de Juan Antonio, que sacó a Cvitanich para que Fabricio Domínguez reemplazara a un cansado Copetti -pasó a ser centrodelantero- en el mano a mano con Fabra.
 
El carrilero colombiano desbordó apenas una sola vez para tirar el centro atrás que cortó un atento Moreno. Boca amagó con ser algo más punzante. Algunos cambios de frente de Cardona buscaron la subida de Capaldo como novedad. Nada serio. La última esperanza de ver un gol antes de los penales fue un tiro libre de Tevez y un remate de Fabra, ambas desactivadas por un Gómez seguro a pesar del sol en contra.
 
El sonido del metal del travesaño tras el primer penal de Carlitos fue un presagio blanquiceleste. Ya lo había metido Matías Rojas. Lorenzo Melgarejo, Villa y Chancalay hicieron hizo los suyos. Y el arquero Gómez hizo olvidar a Arias una vez más al contenerle el disparo a Diego González.
 
Rossi aportó suspenso al atajárselo a Domínguez. Cristian Pavón no falló, pero Copetti tampoco y el boleto a la final se lo quedó Racing.