02/12/2021

Resultados de la primera evaluación ecológica de moscas en los esteros del Iberá



*Dr. Matías Ignacio Dufek
Las moscas no son tan populares. A simple vista parecen carecer de los vivos colores de las mariposas o de las llamativas sociedades que forman algunas abejas y hormigas. Sin embargo, es uno de los grupos de insectos más fascinantes. Los efectos benéficos de muchas especies que visitan y polinizan flores, matan plagas, controlan malezas y reciclan nutrientes orgánicos deberían ser suficiente para considerarlas interesantes y contrarrestar la mala fama que poseen, debido a unas pocas especies que nos irritan picando, infectando nuestra comida o comiendo nuestros alimentos.
Una característica para resaltar es la asociación que muchas especies de moscas tienen con ambientes urbanizados o modificados por humanos (producto de actividades agrícolas y ganaderas). Estas alteraciones, conocidas como antropización, producen un impacto negativo en la biota debido principalmente a la fragmentación del hábitat, presencia de basura, aguas residuales, materia orgánica en descomposición y cambios en la composición de los gases de la atmosfera. Esto trae como consecuencia la pérdida de la diversidad biológica que hábitats prístinos albergan. Sin embargo, varias especies de moscas se ven beneficiadas por las actividades humanas, ya que fácilmente pueden encontrar recursos para alimentarse y así completar su ciclo de vida. Es por ello por lo que las moscas sarcosaprófagas (degradadoras de materia orgánica) son consideradas buenos indicadores ecológicos, pues rápidamente responden frente a los cambios producidos en el ambiente, viéndose afectada su composición y abundancia.
En el marco de un trabajo de Tesis de Licenciatura en Ciencias Biológicas (FaCENA-UNNE), se llevó a cabo una investigación con el objetivo final de comparar la variación espacial de las comunidades de dos familias de moscas (Calliphoridae y Sarcophagidae) a lo largo de sitios que representan diferentes niveles de impacto humano en un gradiente de urbanización en los Esteros del Iberá y, poder así, analizar su estado de conservación1.
Los Esteros del Iberá se ubican en el centro de la Provincia de Corrientes y representan el humedal más grande de Argentina. Este complejo sistema está compuesto por una gran variedad de ambientes terrestres y acuáticos, los cuales albergan una amplia diversidad de flora y fauna. Biogeográficamente, esta es un área compleja donde convergen tres ecorregiones: Paranaense, Chaco Húmedo y Espinal, resultando así en una estructura de paisajes complejos. Sin embargo, esta región no es ajena al impacto humano ya que diferentes actividades como la forestación, cultivo de arroz, el turismo, la ganadería y el crecimiento de la población constituyen sus principales amenazas.
Al analizar la fauna de moscas presentes en los distintos tipos de hábitats que ofrecen los Esteros, tanto naturales como modificados por acción del hombre, se pudo comprobar que, en aquellas áreas prístinas donde la intervención antrópica está ausente, la fauna de moscas se conserva y está dominada por varias especies nativas. En cambio, cuando la antropización aumenta, el elenco específico sufre una disminución y en sitios altamente modificados (urbanizados) solo unas pocas especies están presentes.
Pero ¿a qué se debe esta reducción en el número de especies? Esta pregunta puede responderse si consideramos una de las principales interacciones que ocurren entre distintas especies: la competencia. Un área urbanizada genera una elevada cantidad de desechos orgánicos, los cuales son aprovechados por estos insectos para su desarrollo. Sin embargo, existen especies de moscas que poseen ciclos de vida más rápidos que otras, existiendo así una competencia entre distintas especies ya que todas utilizan el mismo recurso. Esto genera la posibilidad de que especies de ciclos de vida rápidos, y que además influyen en el desarrollo de otras (mediante la depredación) estén presentes y en elevada abundancia en ambientes altamente antropizados.
Así, este estudio permitió conocer la biodiversidad de moscas de las familias Calliphoridae y Sarcophagidae de los Esteros del Iberá, y evaluar su estado de conservación utilizando estos insectos. Además, algo importante a destacar es el descubrimiento de una nueva especie para la ciencia, nombrada Oxysarcodexia ibera2, en alusión a estos esteros.
Esta investigación representó la primera evaluación ecológica de la composición de las comunidades de moscas en los Esteros del Iberá, aportando información no solo al estado de conservación de estos, sino también en los ámbitos médico, veterinario y forense, en los cuales estos insectos presentan una relevancia destacada.

Artículos completos:
1Dufek, M. I., Oscherov, E. B., Damborsky, M. P., & Mulieri, P. R. (2016). Assessment of the abundance and diversity of Calliphoridae and Sarcophagidae (Diptera) in sites with different degrees of human impact in the Iberá Wetlands (Argentina). Journal of Medical Eentomology, 53: 827-835.
2Dufek, M. I., & Mulieri, P. R. (2017). Two New Species of Oxysarcodexia Townsend (Diptera: Sarcophagidae) From the Chaco Forest Ecoregion of South America. Journal of Medical Entomology, 54: 917-924.

* Datos del autor:
Dr. Matías Ignacio Dufek. Licenciado en Ciencias Biológicas. Profesor Universitario en Ciencias Biológicas. Doctor de la Universidad Nacional del Nordeste en Biología. Becario Posdoctoral del CONICET. Laboratorio de Biología de los Artrópodos, Facultad de Ciencias Exactas y Naturales y Agrimensura, Universidad Nacional del Nordeste. Email: matias.dufek@gmail.com
Fotos: Gastón Zubarán