09/05/2021

Yerba mate sin agroquímicos, el objetivo de un trabajo de investigación



* Por Lic. Ana Clara López – Dra. Adriana Alvarenga

La yerba mate, Ilex paraguariensis Saint Hilaire, fue un árbol muy apreciado en las comunidades guaraníes indígenas debido a sus efectos medicinales y estimulantes. En la actualidad, este cultivo se encuentra distribuido al Sur de Brasil, Este de Paraguay, Nordeste de Argentina y algunos departamentos de Uruguay, donde se dan las características y condiciones agroecológicas aptas para su cultivo y desarrollo.
Pero Argentina es el principal país productor y exportador mundial de yerba mate. En la actualidad se cuentan con 165.000 hectáreas implantadas con yerba mate, principalmente como monocultivo, en la región subtropical húmeda Argentina, que incluye la provincia de Misiones y el Nordeste de la provincia de Corrientes.
Debido a una expansión en los últimos años del número de plantaciones de yerba mate, al aumento de la homogeneidad de las mismas y al proceso de domesticación, en los yerbales se registra un incremento del desarrollo de plagas y enfermedades en las plantas.
En el ambiente selvático, la acción de las enfermedades es contrarrestada por el ecosistema natural. En un ambiente agrícola, como el hospedero es abundante y homogéneo y la biodiversidad pequeña, lo cual conduce indefectiblemente a una mayor frecuencia de plagas y enfermedades.
El control de patógenos y plagas se basa principalmente en pesticidas químicos, pero la aparición de cepas resistentes a éstos y los problemas ambientales que conllevan obligan a pensar en la necesidad de tomar medidas de control que sean más amigables con el medio ambiente.
En Misiones, el cultivo de yerba mate es una actividad socioeconómica muy importante y se han realizado muchos esfuerzos para mejorar la productividad y la calidad de los suelos recomendando la implementación de la agricultura sin labranza y la introducción de cultivos de cobertura o árboles nativos en plantaciones mixtas, además de la reducción del uso de agroquímicos y prácticas de manejo controlado de plagas. Sin embargo, aún son escasos los estudios enfocados en el papel de los microorganismos nativos asociados a este cultivo y su acción benéfica natural o artificial como una estrategia sustentable para mejorar el crecimiento y la salud del cultivo de yerba mate.
Tecnologías basadas en la minimización del uso de productos químicos de síntesis, la utilización de microorganismos benéficos y prácticas de manejo de cultivo adecuadas, permitirán lograr producciones sanas, sin impactos negativos sobre el medio ambiente. Paralelamente, la identificación y el posible trabajo mutuo junto a productores influyentes, o generadores de opinión, puede facilitar la transferencia de tecnologías al medio productivo.
Tanto los microorganismos patógenos como los beneficiosos, se pueden aislar de las plantas de yerba mate de una región en particular (raíz, hoja o tallo) para realizar estudios específicos sobre la interacción patógeno-planta-microorganismo benéfico y proponer soluciones locales los problemas en este cultivo.
Los bioinsumos son una alternativa que tiene cada vez mayor participación en el esquema de manejo de los cultivos, complementando al manejo convencional, ya que representan opciones económicamente atractivas y ecológicamente aceptables.
Debido a los escasos estudios sobre los microorganismos que habitan el interior de las plantas de yerba mate, hemos desarrollado una línea de investigación en la cual se utilizan bioinsumos a base de microorganismos de especies del género Trichoderma aislados del interior de la raíz de yerba mate que presentan características como microorganismos promotores del crecimiento vegetal, es decir, que tienen la capacidad de estimular el desarrollo de la planta y protegerla frente al ataque de microrganismos patógenos.
Además, que estos microorganismos sean aislados del cultivo en el que se aplica, presentan una ventaja ecológica en comparación a otros productos, ya que estarán adaptados al crecimiento en las condiciones del cultivo y tienen más posibilidad de promover el crecimiento en ese entorno que otros productos comerciales. Los microorganismos aislados de yerba mate pertenecientes al género Trichoderma han demostrado su capacidad de promover el crecimiento de plantas de yerba mate en etapa de vivero, contribuyendo a la sustentabilidad del cultivo y abriendo la posibilidad de la utilización de bioinsumos basados en estos microorganismos que minimicen el uso de agroquímicos.
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El trabajo mencionado en este artículo es parte de la tesis doctoral de la licenciada Ana Clara López, que se llevó a cabo mayormente en el Laboratorio de Biotecnología Molecular (InBioMis – CONICET, FCEQyN, UNaM, Posadas, Misiones, Argentina), parte en el CINDEFI (UNLP – CONICET, La Plata, Bs. As., Argentina) y los ensayos in vivo en la Fundación Alberto Roth (Santo Pipó, Misiones, Argentina).
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(*) Datos de las autoras:
Lic. Ana Clara López. Licenciada en Biotecnología y Biología Molecular, FCE, UNLP. Profesora Universitaria, Universidad Gastón Dachary. Becaria Doctoral CONICET en InBioMis. Estudiante de Doctorado en Ciencias Exactas Área Química, UNLP.

Dra Adriana Elizabet Alvarenga. Licenciada en Genética, FCEQyN, UNaM. Doctora en Ciencias Biológicas. Investigadora Asistente de CONICET. Auxiliar de primera de catedra de Química Biológica de las carreras de Licenciatura en Genética y Profesorado Universitario en Biología de la FCEQyN, UNaM.