08/03/2021

Mi experiencia de 12 años en internet



En diciembre de 2008 creé un blog con contenidos, exclusivamente, referidos a mi ámbito profesional. Este blog sigue vigente, aunque no publico con asiduidad porque me diversifiqué en otro blog  y redes sociales más otras actividades offline con lo que no puedo mantener un ritmo constante de publicación.

Publico contenidos propios, intentando explicitar mis puntos de vista, novedades, entre otros temas; en ellos frecuentemente nombro a otras personas que son referentes para mí o (solamente yo lo sé que los tomé como) Mentores/as en algunas áreas específicas.

Observé en este tiempo, 12 años, que los usuarios de internet cambiamos de preferencias y no solo de usar determinadas plataformas, app, herramientas que sería la parte más técnica, si se quiere, de la alfabetización digital, sino que me voy a referir a las preferencias en cuanto a lo que queremos mostrar en las redes sociales, a cómo nos comunicamos, a el tipo de interacción que nos conforme, a lo que tiene un retorno positivo.

1- La primera ola (siempre hablo desde mi experiencia) fue estar en las redes sociales y por supuesto rápidamente (2005) ganó Facebook en donde era una carrera tener muchos contactos (de 700 y más. Cuando uno apenas si interactúa con 10 asiduamente), hablar todo el día, compartir todo: desde fotos, lugares adónde íbamos, sentimientos “hoy me levanté con ganas de comerme el mundo” y muchas frases similares, compartir (casi) todo lo que pasaba enfrente nuestro sin preocuparnos por corroborar si era cierto o no. Con un Facebook que cada vez nos contaba más cosas de nuestros contactos desde dónde se conectaban: móvil, PC, cuándo estaba en línea, cuándo publicaba algo y eso generaba mucha dispersión, horas en la red…PERDIDAS (sin hacer nada productivo para uno/a mismo/a).

2- La segunda ola, cuando ya íbamos camino a ser usuarios/as con más control de nuestros actos en las redes sociales, comenzamos a caer en la cuenta que “no todo lo que brilla es oro” y que no nos llevábamos nada, chusmeando lo que hacía el vecino. Comenzamos a segmentar, a hacer Listas de preferencias para separar la “paja del trigo”, de lo que realmente nos interesaba de lo que no. Pero todavía seguíamos siendo MUY PÚBLICOS, con lo que nuestra vulnerabilidad estaba a flor de piel. Y eso que había personas que decían “cuidado que lo que subís a internet ya no te pertenece”.  También, todavía, seguíamos valorando una publicación por la cantidad de Like o comentarios (hasta que nos dimos cuenta que se podían comprar “seguidores”, “likes”)

3- La tercera ola (y para ir cerrando) es la que estamos (lo siento así) transitando ahora. Nos damos cuenta de que hay mucha pérdida de privacidad (aún cuando nosotros lo consentimos), de que mostrar todo no es bueno y menos si colocamos a otras personas en nuestras publicaciones sin su consentimiento (hijxs, amigxs, etc.) que solamente a nuestro círculo personal les interesa lo que nos pasa en el plano personal (en el profesional está bueno porque nos ayuda a cultivar nuestra marca profesional) entonces ¿cuál es el cambio?

Ahora ya no respondemos a la pregunta de Facebook “¿cómo amaneciste?”. Buscamos nuestro target, creamos Grupos que están formados por personas que están interesadas/os en la temática y creo que vamos entendiendo por fin que “más no siempre es mejor”, intentamos crear comunidades pequeñas dónde prime el interés y eso creo, que es muy bueno porque además de que quién propone este tipo de interacciones ayuda a que las personas no se dispersen y puedan “parar un poco” en la navegación por internet y aprovechen realmente los contenidos (algunos ni un solo like y son ¡oro en polvo!)

Creo que este recorrido que uno/a hace en internet tiene que ver con la “maduración como usuario/a” que por más que se sugiera hasta que a cada uno/a le haga el “click”; cada uno/a debe hacer su propia experiencia. Igual no está demás contar las experiencias.

Rosa Elizabeth Quintana
www.rosaelizabethquintana.wordpress.com