21/01/2021
CERRAR

EN VIVO
Festival Virtual Chamamé de la Humanidad - Día 6
Ampliar

Impresionantes muestras de afectos en la despedida final a Diego Maradona



Diego Armando Maradona, El Diego, El Pelusa, D10os, ya descansa en paz.  Después de una despedida multitudinaria, de marchas y contramarchas por la extensión o no de la multitudinaria despedida en Casa Rosada y la violencia que esto terminó generando en las calles de Buenos Aires, su cuerpo fue trasladado al cementerio privado Jardín de Bella Vista, allí donde descansan Doña Tota y Don Diego, los padres del genial jugador fallecido este miércoles a los 60 años.
Cientos de miles pasaron frente a su féretro para darle el último adiós. A su pie quedaron pilas de camisetas de todos los clubes, flores y recuerdos que los hinchas eligieron dejar. El presidente Alberto Fernández dejó una camiseta de Argentino Juniors y un pañuelo de las Madres de Plaza de Mayo, mientras la vice presidente, para cuya llegada cerraron y emprolijaron el lugar, dejó un rosario.
El Gobierno Nacional, que había anunciado que la coordinación de la seguridad estaba a su cargo, anunció que la despedida se extendería hasta las 19, pero después, ante la negativa de la familia de Diego, cortó la cola a la altura de avenida de Mayo generando los primeros incidentes que fueron aún más graves cuando se cerraron las puertas de Casa Rosada. Para esa hora la cola llegaba a la altura de Constitución.
Hubo disturbios frente a la Casa de Gobierno, en los alrededores de la Plaza de Mayo y sobre la avenida 9 de Julio con balas de gomas y gases incluidos. El descontrol fue tanto que parte de los fanáticos ingresaron a la Rosada por Balcarce 24, que era la salida prevista del velatorio, y coparon el Patio de las Palmeras, usando algunos usaron la fuente que está en el patio para refrescarse ante los efectos de los gases.
En la zona de 9 de Julio, los fanáticos le arrojaron piedras a la Policía y a las mismas ambulancias del SAME que intentaba auxiliar a algunos heridos. Las fuerzas de seguridad reprimió la situación con balas de goma y camiones hidrantes. 
El velorio ya había comenzado con algunos empujones porque inmediatamente después de que se abrieron las puertas se produjo un pequeño incidente con un grupo que intentó derribar las vallas de contención y se enfrentó a la Policía.
La transmisión en vivo mostró el féretro envuelto en una camiseta de la Selección Argentina con el número 10. Pero rápidamente se sumaron camisetas de Boca y otras de la Selección, arrojadas por algunos de los primeros en pasar a despedirlo.
Llantos, aplausos, gritos de cancha y todo tipo de muestras de idolatría se escuchan en el salón y las cercanías. También algo de tensión con pequeños grupos que no respetan el orden dispuesto por el operativo policial.
Antes de habilitar el ingreso de la gente que hizo una vigilia de horas en los alrededores de la Rosada y en la Plaza de Mayo, familiares y amigos despidieron al campeón del mundo en México '86 en una ceremonia privada.
El féretro de Maradona arribó a la Casa de Gobierno pasada la 1 de la madrugada. Minutos antes, Claudia Villafañe, la ex esposa, y sus hijas Dalma y Gianinna habían llegado. Verónica Ojeda, Dieguito Fernando y Jana Maradona fueron otros integrantes del círculo familiar que pasó durante la madrugada por la Casa Rosada. Diego Jr. está en Italia, internado por coronavirus.
Después de acordarlo en su grupo de Whatsapp, los campeones de México 1986 desfilaron juntos en la entrada para despedir "al capitán", como lo definió Oscar Ruggeri el miércoles al mediodía, al enterarse del deceso.
Sergio Batista, Jorge Burruchaga, Ricardo Giusti, Oscar Garré y Carlos "Chino" Tapia formaron parte de esa fila. No faltó Víctor Galíndez, el masajista de la Selección.
También estuvieron Chiqui Tapia, presidente de la AFA, y Guillermo Coppola, ex representante de Maradona.
Uno de los primeros en arribar a la Casa Rosada fue Sergio Goycochea. El arquero titular de la Argentina en el Mundial de Italia 1990, además de coconductor del programa "La Noche del Diez", se hizo presente antes de la medianoche del miércoles.
En representación de Boca estuvieron Carlos Tevez y Ramón Wanchope Ábila. El plantel xeneize había vuelto pocas horas antes al país, tras la postergación de su partido de la Copa Libertadores ante Inter de Porto Alegre.
A los delanteros boquenses los acompañó Rolando Schiavi, con pasado en el club de La Ribera y a quien Maradona citó a la Selección para las Eliminatorias 2010.
Podría decirse que se veía como imposible que el velatorio terminara bien. La idea de la familia de que la despedida en la Casa Rosada fuera un acto rápido y sencillo terminó de la peor manera porque nunca se entendió la magnitud del acontecimiento y la enorme cantidad de gente que se agolpó para decirle adiós a su ídolo.
Funcionarios del ministerio de Seguridad, órgano encargado del comando conjunto que se ideó para el operativo intentaron responsabilizar a la Policía de la Ciudad, pero con el transcurrir de las horas la estrategia de despegue se fue cayendo, más cuando desde el gobierno de la Ciudad, aseguraron que fue irresponsables dejar a cargo de la familia de Maradona un tema de Seguridad Interior.
Sostuvieron que después de hablar de un millón de personas y declarar tres días de duelo era previsible esta situación con la familia del astro declaró su intención de terminar el velorio a las 16. "Hubo ineptitud", resumieron sobre el accionar oficial del Gobierno Nacional. "Nos dijeron que cortemos Av. de Mayo y 9 de Julio, lo hicimos y después extendieron tres horas el funeral, hubo irresponsabilidad".