04/12/2020

​​Nuevos vientos soplando viejas banderas

Los y las jóvenes crecimos al calor de transformaciones sociales de dimensiones incalculables que nos permiten vincularnos con nuestro entorno desde una perspectiva distinta. En Paso de la Patria, nuestro desafío es acerca la política a cada vecino y vecina.



Por Lautaro Barbis (@lautarobarbis)

Quienes tenemos menos de 30 años, posiblemente nos hallamos carentes de recuerdos vívidos de la crisis social, económica y política que atravesó nuestra Argentina hacia fines de 2001. Sin embargo, la magnitud y la envergadura de aquella fatídica crisis ha dejado heridas aún abiertas a nivel institucional, político y económico que nos plantean toda una serie de desafíos a superar.
Constantemente los argentinos estamos enredados en discusiones superficiales o falsos antagonismos que no hacen más que distraernos de nuestros verdaderos desafíos. Como bien pronunciara el filoso y célebre pensador español, José Ortega y Gasset, en su paso por nuestro país: “argentinos, a las cosas”. Si transformamos nuestros desafíos, en objetivos; si vemos en el otro, una persona con la cual construir en conjunto; si nos hacemos eco de las necesidades que tiene nuestra sociedad y tomamos valor para llevarlas a cabo, sólo así, vamos a nutrir nuestras ideas para enriquecer el debate público y poder tomar las mejores decisiones que trasciendan a nuestra propia generación.
Esta semana, hablamos desde “Jóvenes Protagonistas del Presente” (@jovenesprotagonistasok) con Juan Pablo Fornaroli por Google Meet. Juan Pablo, tiene 30 años y estudió Ciencia Política en la Universidad de Buenos Aires. En 2017, fue electo Viceintendente de Mocoretá y, desde 2019, se encuentra al frente del Poder Ejecutivo de dicha localidad. Él nos decía que “no podemos ser meramente gestores cuando la construcción política es necesaria y fundamental para legitimar nuestra gestión. […] Los jóvenes sub-40, tenemos una mirada mucho más técnica ý transversal de la gestión, una mirada más abierta y constructiva, ligada a los tiempos en los que nos ha tocado crecer. […] El radicalismo es un partido creado en una época en la que se hablaba de la modernidad y, hoy, hablamos de posmodernidad. […] Carecemos del sentir pasional del peronismo, del dogma del movimiento. […] Nosotros tenemos que empezar a repensar el partido político, […] entendiendo a la sociedad como un conjunto de grupos de interés. […] Debemos ir hacia los grupos de interés, abriendo el partido a la discusión temática”.
En nuestras manos está la posibilidad de acercar la política a cada vecino y vecina de Paso de la Patria para enriquecerla de ideas y oxigenarla de participación. Debemos construir un vínculo recíproco entre la ciudadanía y la política, en el cual los vecinos y las vecinas encuentren en ella un medio propicio para canalizar sus demandas.
En términos llanos: tenemos que poner a la política al servicio de la gente. Este es el momento y el camino para estar cerca y escuchar a cada vecino y vecina, para interpretar la realidad cotidiana que atraviesan y, de esta manera, comenzar a construir juntos una generación de jóvenes dispuestos y predispuestos a mejorar, cada día un poquito más, la vida de vida cada uno y cada una de ellos.