24/10/2020

​Coronavirus en Corrientes: lejos de ganar la guerra, pero en el buen camino


Por Alfredo Zacarías
 
Los números que muestra Corrientes hoy en materia de control de la pandemia de coronavirus llaman a la esperanza. Aunque siempre está la posibilidad latente de la aparición de un brote que se desmadre, donde se pierda la trazabilidad y caigamos en la tan temida circulación comunitaria que se busca evitar con esfuerzo desde el día mismo de marzo que en la provincia se comenzaron a tomar medidas restrictivas y de prevención, aun antes de que la misma Nación adoptara decisiones en ese sentido, los números indican que la situación está controlada, dentro de lo manejable.
Un repaso breve por cada una de las ciudades del interior de la provincia que estuvieron en la preocupación de los equipos de salud, permiten inferir que los focos están controlados. San Roque se está apagando y ya no surgen casos de manera diaria como hace una semana, lo mismo sucede con Bella Vista, Goya, Monte Caseros o Santo Tomé.
Por ahora, vale repetirlo, por ahora, todo parece estar controlado, incluso los brotes últimos de la Capital en el Hogar María Nazaret y en tres sucursales de una cadena de supermercados. La ciudad más importante de la provincia lleva por ahora una aparición de casos que podría decirse esta dentro de lo normal, de lo previsible.
Para obtener repuestas al interrogante de porque estos números, tal vez haya que abrevar en las frías estadísticas despojadas de todo contenido ideológico o político. Sólo números.
Allí podemos ver que en materia de movilidad en primer lugar, la sociedad correntina respondió a los llamados de respeto a las medidas dictadas al punto que los índices no sobrepasaron los porcentajes esperables de movilidad de la gente en comparación a antes de la pandemia.
Fue clave también en este logró de controlar hasta ahora la pandemia un dato para nada desdeñable: Mientras que la Nación realizó 43.013 testeos por millón de habitantes, Corrientes como provincia llegó a los 40.223, pero que si desagregamos podemos ver que en la Capital se llegó a 77.853 por millón de habitantes y en el caso de San Roque a 105.239 testeos por millón de habitantes.
Cabe en este punto una aclaración. Bien podría decirse que Corrientes está por debajo de la media nacional en cantidad de testeos, eso sino se observan los datos complementarios de resultados de cantidades de test realizados por casos confirmados.
Para entrar en este análisis debemos primero recordar que la Organización Mundial de la Salud considera que, si se realizan menos de 10 test por cada caso confirmado, se está sub testetando, es decir se están haciendo menos tets de los que son necesarios.
Dicho esto vale decir que a nivel país hay registrado 2,7 test por caso confirmado, mientras que en la provincia de Corrientes 39,6 test por cada caso confirmado. Si vamos a desagregar Capital tenemos que son 37,3 y si vamos al caso de San Roque son 10, es decir muy por encima o en el peor de los casos en lo justo de acuerdo a la recomendación de la OMS.
Esta es una de las claves de la situación de Corrientes que se encuentra entre las tres provincias en mejores condiciones ante la pandemia en la Argentina, pese a lo cual desde el Gobierno Nacional se pone al Chaco, que está con circulación comunitaria y entre las cinco en peor situación, como ejemplo de manejo de la pandemia.
Estos números, fríos despojados de ideologías o intenciones políticas vale resaltarlo, revelan que la Argentina triplica los casos que debería tener y hace la mitad de los testeos que necesita.
La población del país representa el 0,67 por ciento de los habitantes del planeta, pero “nuestra” pandemia representa el 2,17 por ciento de los casos de coronavirus. Esto es, 3,39 veces más de lo que debería tener según su cantidad de habitantes. Es mas, en las últimas semanas Argentina está teniendo más de 7 veces la cantidad de casos que debería según su cantidad de habitantes.
Estos datos se ven reforzados si tenemos en cuenta que el ratio semanal entre casos nuevos y casos recuperados que muestra el grado de reproducción del virus, está en 0,85 y muestra la recuperación de los casos positivos del brote de las semanas anteriores. De acuerdo a la OMS, se considera que una epidemia está controlada cuando este número esta en 1 o debajo de 1
Los números no permiten mentir, son el reflejo frío de la realidad.
Podría decirse que el costado subjetivo de esta historia, lo representa el esfuerzo increíble del equipo epidemiológico de la provincia y del laboratorio central que en promedio procesa arriba de mil testeos diarios.
Estos números, después de varios meses de un aislamiento social con muchísimas libertades y donde podría decirse que lo único que sigue suspendido son los deportes grupales, los eventos sociales y las clases, actividades estas dos últimas que seguirán sin comenzar un buen tiempo más.
Pero cuidado. Este buen panorama no quiere decir que lo peor ya pasó, o que ya estamos a salvo. Un pequeño error puede desatar el caos. De ahí la necesidad de sostener una alta responsabilidad social y de aprovechar las libertades existentes para sostener las fortalezas necesarias desde lo económico, más allá de la crisis general existente, desde lo anímico y desde la salud, por si en algún momento se debe volver a aquellos estrictos días de entre el 20 de marzo y los primeros días de abril cuanto el aislamiento fue en fase 1.
La batalla al coronavirus en Corrientes no está ganada ni mucho menos. Pero queda resto desde lo material y humano para seguir pelando con tranquilidad. Lo demuestran otros números: el 5,5 % de las camas del Hospital de Campaña y el 5,33% de los respirados ocupados. Ojala sigamos en ese camino.