21/09/2020

​ Las Eliminatorias, al borde de una suspensión que puede ahorrarle un nuevo problema a Lionel Messi


Lionel Scaloni estará arribando en horas del mediodía de este martes de regreso a la Argentina luego de haber partido hacia Mallorca, lugar donde vive con su familia, al inicio de la pandemia. Y cuando baje del avión para trasladarse al predio de Ezeiza a realizar la estricta cuarentena de dos semanas seguramente ya tendrá la noticia fresca de lo que se termine de resolver en el Consejo Directivo de la Conmebol sobre el inicio de las Eliminatorias Sudamericanas.
Todo indica que se aplazarán nuevamente, esta vez para noviembre, aunque no se descarta que directamente se posterguen hasta el año que viene.
La reunión de este lunes, que se realizó de modo virtual y en la que participó Claudio Tapia, presidente de la AFA, junto a sus pares sudamericanos, pasó a un cuarto intermedio. No hubo una definición, pero todo quedó encaminado como para que las fechas previstas para el 8 y 13 de octubre (la Selección debe recibir a Ecuador de local y luego visitar a Bolivia) no se jueguen por la situación sanitaria que atraviesan varios países de la región por el coronavirus.
Hubo un intenso debate y cada dirigente puso arriba de la mesa su postura. Todo dependerá de la FIFA, puesto que el Mundial está bajo su organización y las Eliminatorias son la fase preliminar de esta competencia. Desde Suiza ya patearon para el 2021 los certámenes de Asia y de Concacaf y tendrían pensado hacer lo mismo con el de Conmebol.
El problema de fondo, además de que el foco de la enfermedad hoy se posa sobre Sudamérica, está instalado en la cesión de los jugadores provenientes de Europa. FIFA avisó que no obliga a los clubes a dejar ir a sus futbolistas teniendo en cuenta que hay muchos países cuyos gobiernos exigen realizar un aislamiento obligatorio de varios días al ingresar a su territorio. La Argentina es uno de ellos (14 días de encierro).
El inconveniente es por partida doble porque hay países europeos, como Alemania e Inglaterra por citar dos ejemplos, en lo que también rige la disposición de la cuarentena preventiva, además de los testeos PCR. Si un club deja ir a un futbolista a su Selección, al regresar tendrá que encerrarse y se perderá uno o dos partidos con su equipo. Nadie querrá dar esa ventaja.
Además, se deben considerar eventuales rebrotes del virus que obliguen a los países a volver a aplicar medidas más restrictivas, y si esto ocurre mientras los jugadores están en América sería todo un problema.
De hecho, un nuevo aplazamiento de las Eliminatorias podría ahorrarle un dolor de cabeza a Lionel Messi (habilitado para disputar los dos encuentros) puesto que si Barcelona se negara a dejarlo ir, sería un nuevo foco de tensión en medio de la ya tirante relación con la dirigencia de Josep María Bartomeu.
Más allá de la intención de FIFA de tirar todo hacia el próximo año, en Conmebol harán lo posible para jugar antes de diciembre al menos cuatro fechas en la ventana de noviembre, algo que hoy resulta poco probable. Como primera medida, se correría el inicio a noviembre para ver cómo evoluciona de a aquí a un mes y medio el escenario global.
Hay diversas posturas. Chiqui Tapia planteó que jugar bajo estas circunstancias sería una gran desventaja para los seleccionados que tienen numerosos convocados de Europa. Tal es el caso de la Argentina. Colombia y Uruguay se mostraron alineados a esta idea. Brasil, Paraguay, Ecuador y Bolivia se mostraron más inclinados hacia el deseo de empezar ahora, mientras que el resto se mostró en el medio.
La otra cuestión es el calendario que aprieta. Si finalmente todo se posterga para el año que viene, no se descarta modificar el formato. Una opción podría ser que se disputen tres partidos en cada ventana, que comprende el plazo de una semana. O bien cambiar directamente el sistema de clasificación, algo que requerirá de un gran debate para llegar a un consenso.
 
Fuente: Clarin