01/10/2020

La insólita búsqueda de libertad de un condenado por violencia de género


Un interno de la Unidad Penal 1 de Corrientes, condenado a 5 años de prisión por lesiones graves y violencia de género, llegó al Superior Tribunal de Justicia reclamando ser liberado pese a los informes psicológicos que lo sindican como una persona peligrosa para quedar en libertad aunque en el penal mantiene muy buena conducta. Antes presentó habeas corpus en cámaras de Corrientes, Buenos Aires y Comodoro Rivadavia. Todas les fueron rechazadas. Se trata de Mauricio Ariel Pare, apodado “La Furia”, un goyano profesor de artes marciales y luchador profesional de Muay Thai, Kick boxing y MMA que fue condenado a 5 años de prisión por lesiones graves doblemente calificadas por la relación de pareja y mediando violencia de género como autor responsable del delito de lesiones graves doblemente calificadas por la relación de pareja y mediando violencia de género. Anteriormente había sido condenado a 8 meses de prisión en suspenso por otro caso de violencia de género. La pareja de Pare, después de algún tiempo de convivencia en octubre de 2016 había manifestado su intención de separarse y cuando ella comenzó a preparar sus efectos personales colocándolos en su auto para irse él reaccionó de manera violenta dándole golpes de puño en la cara y en el pecho e incluso llegó a hacerle una toma de lucha en el cuello intentando asfixiarla. La mujer se desmayó, y al despertar logró encerrarse en un baño. A esa altura de los hechos ingresó a la casa el abuelo del hombre quien habría intentado intervenir en favor de la joven pero recibió amenazas por parte de su nieto. La mujer pudo escaparse –de acuerdo al relato realizado en el juicio- cuando la pareja fue a la cocina aparentemente a buscar un cuchillo y fue auxiliada por dos agentes de tránsito municipal. En la denuncia formulada en la comisaría y ratificada en la audiencia, sostuvo que ella quería separarse hacía tiempo pero sentía temor, ya que en varias oportunidades al plantear el tema había sido agredida verbal y físicamente. “(…) Es una persona enferma, agresiva y violenta y ya tiene varias denuncias por sus ex parejas todas ellas por agresiones físicas y violencia de género, y a todas les golpeaba de una manera increíble porque él sabe cómo agredir debido a su profesión”. Pare ya tenía antecedentes en el Registro Nacional de Reincidencias, en una causa por “Lesiones Leves Calificadas por el Vínculo y/o Haber sido Cometidas en un Contexto de Violencia de Género y Amenazas Simples en Concurso Real – Goya”, tramitada en el Juzgado de Instrucción N° 3 y Correccional de esa ciudad. En ese caso, Pare fue sobreseído del delito de amenazas simples y condenado a 8 meses de prisión en suspenso. El 27 de marzo de 2018 el Tribunal, bajo la Presidencia del doctor Julio Ángel Duarte, y las vocalías de los doctores y José Luis Acosta y Romelio Díaz Colodrero, coincidieron en que las agresiones físicas a la mujer estaban plena y ciertamente acreditadas. Añadieron que éstas le produjeron a la víctima dos resultados lesivos: la debilitación permanente del órgano nasal respiratorio y la inhabilitación para el trabajo y estudios que cursaba y la inutilizaron por más de un mes, según los informes de la Médica Forense y de la Junta Médica. Pare fue alojado en la Unidad Penal 1, en el pabellón 11, donde goza de buena conducta, único argumento que esgrimen sus defensores para pedir su libertad cuando aún le resta por cumplir alrededor de un año y media de sentencia. Su liberación fue rechazada en primera instancia y en apelaciones. Su defensa presentó incluso insólitos planteos de habeas corpus en un juzgado de Buenos Aires y en otro de Comodoro Rivadavia buscando que algún juez le otorgue la libertad. Todos fueron desestimados. Pare, amigo de un ex concejal goyano curiosamente también condenado por delitos durante el ejercicio de su función, si bien presenta buena conducta en el penal y hasta su madre pidió por el en una carta pública en la que llegó incluso a citar al novelista y filósofo Albert Camus, los dictámenes psicológicos de Pare no lo favorecen y no aconsejan liberarlo por considerarlo peligroso y con rasgos violentos. Pare llegó ahora al Superior Tribunal de Justicia a pedir su liberación, un beneficio que parece estar muy lejos de alcanzar no sólo por los antecedentes sino por los informes psicológicos actuales.