03/06/2020

​Visita a la obra de la UP Nº 1 en San Cayetano: “Será un penal moderno para la reinserción de los internos”, dijo Valdés


La construcción de la Unidad Penal Nº 1 en San Cayetano, que reemplazará al establecimiento ubicado en la avenida 3 de Abril y la costanera, tiene un avance del 60%. El gobernador Gustavo Valdés recorrió este martes el edificio, que podrá albergar a 720 internos. 
“Después de 132 años, estamos relocalizando la Unidad Penal Nº 1 de Capital a San Cayetano. La obra, que lleva un 60% de avance, respeta los tratados internacionales de derechos humanos y contará con todos los servicios penitenciarios modernos para la reinserción de los internos”, destacó Valdés en su cuenta de Twitter.
“El nuevo establecimiento cumplirá los más altos estándares de seguridad en un predio ubicado en las afueras de la ciudad, lo que nos permitirá recuperar un punto clave dentro de la capital”, dijo sobre el histórico edificio situado en la zona de la bajada del puente General Belgrano.
En la visita acompañaron a Valdés los ministros Carlos Vignolo (secretario general de la Gobernación) y Juan José López Desimoni (Seguridad). 
La Unidad Penal Nº 1 se construye en un predio contiguo a la UP Nº 6 en la localidad de San Cayetano. Las obras se reanudaron a mediados de abril, en una de las primeras flexibilizaciones del aislamiento social, preventivo y obligatorio dispuestas por el Gobierno provincial, con el cumplimiento del protocolo sanitario que exige la lucha contra el nuevo coronavirus.
El diseño de la nueva cárcel responde al tipo campus, moderno y abierto. El gobernador estima que será “modelo” en la región cuando esté concluida y en funcionamiento. 


Se prevé además un sistema de videovigilancia de 150 cámaras e instalaciones sanitarias propias, biblioteca, talleres de oficios, aulas, huertas y espacios para la práctica de deportes y para actividades religiosas. Ya no habrá pabellones, sino celdas para dos personas.
Cada vez que se refiere la nueva unidad penal, Valdés recuerda el precepto constitucional de que las cárceles no deben ser un lugar de castigo para los presos, sino de seguridad, y que los prepare para reinsertarse en la sociedad una vez cumplidas las condenas.