19/09/2020

​Profesionales de la comunicación turística opinan sobre el futuro del sector


La licenciada en Comunicación Sonia Renison, docente en la UNLP y autora del libro Ruta 40, fue elegida como una de las 10 periodistas de turismo más influyentes del mundo en diciembre de 2019.
Este momento difícil a nivel mundial y a un mes del aislamiento social para prevenir la propagación del nuevo coronavirus en la Argentina, Renison analiza la situación. “Ya sabemos que es una crisis fenomenal. Salvando las diferencias, así como sorteamos aquella de 2001, cuando, a nivel turístico se volcaron a viajar por el país, es lo que se espera cuando merme la pandemia. 
En diálogo con expertos, todos coinciden en esta tendencia: los argentinos por el país, para viajar por los destinos cercanos, donde las provincias tienen su oportunidad de rever cómo dinamizar las propuestas a pocos kilómetros desde los mayores centros urbanos. 
Como periodista de turismo, de viajes de este sector productivo, pienso que es duro en lo personal y en general para todos. Así son las cosas, debemos concentrarnos en agudizar el ingenio, estamos capacitados y formados para acompañar con propuestas al sector.
Una agente de viajes que siempre trae viajeros europeos a nuestro país me contaba que ya están las agencias de Europa pidiendo notas de color para mantener la expectativa de los viajeros hacia Argentina y comenzaron a contar en fotos y relatos los recorridos gourmet de cada región, una idea fantástica con las recetas de platos típicos.  
Otra de una agencia de viajes analizó que la tendencia mundial será la búsqueda de lugares sustentables y con naturaleza pura, después de tanto encierro, además, se considera una clave el concepto de ‘seguridad’ con su actualización. Si antes los viajeros pedían lugares ‘seguros’, este mismo concepto mutó y ahora la seguridad se relaciona con la salud. Será fundamental el rol del agente de viaje para informar sobre la tranquilidad de que los sitios a visitar, donde hospedarse y donde comer, a fin de preservar la salud ante todo.
Esta situación mundial, este estado de indefensión con el que nos enfrentamos todos, también exige un pormenorizado trabajo artesanal de coordinar cada eslabón y repasar cada punto a fin de que la oferta de destinos y productos sea justamente la que exige el momento y necesite el mercado de viajeros para disfrutar de los viajes venideros y comenzar a mantener el ciclo virtuoso de la economía regional que representa esta actividad productiva”. 

Estar preparados para el día después

La responsable del medio Estación Trip, Patricia Veltri, advirtió: “La pandemia mundial de COVID-19 nos ubicó en el lugar menos pensado en el tiempo que lleva estampar una firma en un decreto de necesidad y urgencia. #QuedateEnCasa fue la consigna a rajatabla.
El turismo está estudiado, diseñado y estructurado para promover que la gente viaje, y difundir los destinos y productos turísticos. De golpe, debimos avanzar en el sentido opuesto: alinearnos para instar a no viajar; cancelar fiestas y festivales; estacionar en pista los aviones y guardar los micros de larga distancia; cerrar fronteras, hoteles, parques nacionales, accesos a atractivos turísticos, bares y restaurantes, locales de suvenires, y otros servicios.
Pasamos de celebrar el récord de ocupación al fin de la temporada de verano, al éxito de ‘turismo cero’ para Semana Santa, que es igual a ‘facturación cero’. Al margen de que la salud es lo primordial, como dejó en claro el presidente Alberto Fernández, detrás de la inactividad hay empresas y familias ante a la necesidad de supervivir y afrontar pagos. Acá se plantea el dilema y la necesidad sustancial de herramientas de auxilio económico en la emergencia, que alcance desde grandes empresas hasta vendedores de empanadas.
El turismo, además de ser una actividad de esparcimiento, es una actividad productiva que necesita poner su estructura en marcha. Antes que nada y para cuando las medidas gubernamentales vayan flexibilizando las actividades y desplazamientos, este sector deberá estar preparado con protocolos de higiene y sanitarios.
La intuición indica que para el día después, la planificación del turista, en una primera instancia, estará orientada hacia los lugares cercanos y abiertos. En este hipotético escenario, en el ámbito específico profesional, le ponemos rótulos: turismo doméstico, rural, alternativo, activo o de aventura.
De tal modo, podría ser central ya estar trabajando de manera conjunta, consensuada y unificada entre públicos y privados, en protocolos de higiene y sanitarios; reestructuración de establecimientos cerrados; estrategias de comunicación que muestren, transmitan y garanticen seguridad abarcando los destinos y propuestas que cumplan esas características de la demanda. Todo ello orientado a los habitantes del propio municipio y territorio provincial en el paso inmediato hasta poder alcanzar nuevamente la tranquilidad de avanzar en desplazamientos más lejanos. Porque seguro, volveremos a viajar y disfrutar de todos los destinos.

Círculo de Periodistas Turísticos

Leandro Nahím, presidente del CPTA, indicó: “Son momentos impensados para el turismo, cuando las provincias se preparaban para la temporada invernal. Es muy dura la inactividad; existen pedidos de auxilio de guías de turismo, hotelería, agencias de viajes, gastronomía en general, donde el Gobierno tendrá que realizar un salvataje financiero a estas prestaciones de servicios. De todas maneras, creo firmemente que septiembre, a más tardar octubre, ya habrá flexibilidad para poder comenzar a vislumbrar una apertura del turismo interno con los cuidados necesarios. Ojalá podamos, entre todos los protagonistas del turismo, volver a reflotar una industria vital para la economía argentina”.

Carta abierta al presidente

Vía Facebook, la guía de turismo de Buenos Aires Gisela Reynoso se dirigió al presidente de la Nación y a los ministros de Trabajo y de Turismo, en particular. El texto afirma que la industria turística aporta el 10% del PBI del país y un 9,4% de la población laboral. 
“Con estos datos, debería saber que, más allá de las empresas (transportes, agencias, hotelería y gastronomía), hay un sector que jamás es tenido en cuenta por no poseer una representación gremial: los guías de turismo. Profesionales con una carrera universitaria –en mi caso– y terciaria en la mayoría de mis colegas, hemos estudiado, invertido tiempo y dinero para obtener un título habilitante y somos personas físicas que necesitamos trabajar para subsistir”, explica. 
“Lamentablemente, el 90% tenemos un trabajo temporario y somos monotributistas, entonces si nos ofrecen un crédito para pagar a tasa 0 con una condonación a 6 meses, tampoco lo vamos a poder cumplir porque el regreso a nuestro trabajo, según la estimación que ustedes mismo hacen, en el mejor de los casos sería a partir de noviembre”. 
En otro párrafo del texto explica en qué consiste el trabajo de los guías que, entre otras virtudes, destaca que son el nexo entre el turista y los prestadores de servicios, los encargados de asistir al turista en varios trámites, velar por su seguridad y controlar el cumplimiento de los servicios contratados. 
“No necesitamos un plan social que nos mantenga sin trabajar, consideramos que hay gente que sí lo necesita. Estamos a disposición para desempeñar cualquier función de asistencia social u administrativa, en el Gobierno nacional y/o local, en este tiempo tan delicado para todos los habitantes del suelo argentino”.