01/06/2020

Cáritas estima que creció en 25 % la demanda de asistencia alimentaria en Corrientes


Seamos Uno, la colecta nacional que iniciaron distintas organizaciones religiosas y de la sociedad civil para asistir con cajas de alimentos a las familias más vulnerables, será dirigida solo al conurbano bonaerense. Sin embargo, desde la institución religiosa trabajan ahora con una nueva campaña, que apunta a sumar donaciones que puedan distribuirse también a las provincias.
Es que a la lucha contra el hambre a la que se dedica siempre la organización, ahora se suma la del coronavirus, que dejó sin posibilidad de generar ingresos (aunque fueran mínimos) a miles de familias de todo el país.
En Corrientes, donde ya se asisten diariamente con un plato de comida en merenderos y comedores de Cáritas a entre 250 y 300 familias (que oscilan entre las 1.500 y 2.000 personas), se registró en las últimas semanas un incremento de 25 por ciento de los pedidos de comida.
Así lo estimó Eduardo Caballero, referente de Cáritas de la diócesis de Corrientes, en diálogo con La República.
“Este lunes recibí un correo electrónico de Cáritas Nacional, que detalla el trabajo para una colecta con distintas empresas y organizaciones (entre ellas la iglesia evangélica y AMIA). Las donaciones que se recolectaron serán destinadas, por una decisión en conjunto con el Gobierno nacional, a las familias más vulnerables del conurbano bonaerense”, ratificó Caballero respecto de la colecta Seamos Uno.
Así, esa campaña “dejó de ser federal” y ahora Cáritas resolvió “continuar trabajando con donaciones, para asistir también a las familias más carenciadas en las provincias”, apuntó.
Por eso, desde la organización local, remitieron a la central un relevamiento realizado en las últimas semanas, que da cuenta de un incremento del 25 % en el requerimiento de familias por la asistencia alimentaria. “Nosotros trabajamos con comedores y merenderos, que además están vinculados con el Gobierno de la Provincia. Allí asisten entre 250 y 300 familias. Ahora además se intentará alcanzar a otras que también lo necesitan, pero con alimentos; no serían viandas”, explicó.
Aunque Caballero coincidió con que “en el conurbano bonaerense se registra la mayor cantidad de pobres del país”, destacó que en nuestra provincia “al menos aquellos que viven en zonas rurales tienen la posibilidad de cultivar algo y –cuando se las ayuda– consiguen pasar el día a día”. No obstante, aseguró que “con el parate general que se produjo en las últimas semanas, todos aquellos que viven de trabajos informales y changas ya no pueden generar ningún ingreso”.
“Teníamos previsto que las parroquias de Cáritas organizaran una colecta cuaresmal, en coincidencia con las fechas. Pero ahora eso quedó frenado. Mientras, seguimos recibiendo algunos aportes a través de depósitos en nuestras cuentas. Todas esas donaciones solidarias ayudan a mucha gente”, aseguró.