01/06/2020

​Según el infectólogo Cahn, obligar a usar barbijo podría llevar a la gente a “bajar la guardia”


Foto: Reuters


El infectólogo Pedro Cahn advirtió este lunes que “el gran problema” de la utilización del barbijo como medida de prevención ante el coronavirus “es que la gente se confía y empieza a relajarse con lo importante, como mantener distancia o lavarse las manos”, y recordó que el insumo es realmente “imprescindible para el personal de Salud”.
“Los barbijos hoy están indicados para las personas que tienen síntomas (fiebre, tos o estornudos) y para el personal de Salud”, dijo Cahn, integrante del Comité de Expertos que asesora al Ministerio de Salud de la Nación, consultado por Télam acerca de la decisión de algunas provincias y ciudades del país de establecer el uso obligatorio de mascarillas en la vía pública.
En ese Comité, según informó, “todavía no se ha debatido si habrá alguna recomendación sobre los barbijos para cuando termine el aislamiento”. “Es importante entender que cada personal de Salud que se enferma no solo es un recurso menos en el plantel, porque su recuperación puede demorar hasta un mes, sino que además en su período asintomático puede transmitir el virus a otros pacientes que no tenían covid-19”, agregó.
Cahn explicó que los barbijos confeccionados en forma casera “no tienen ninguna efectividad demostrada, quizás sirvan para que si alguien tiene el virus no lo transmita, pero tampoco se sabe; entonces puede ser un aporte o puede dar una confianza excesiva que haga que la gente baje la guardia”.
“El gran problema que tiene cualquier tipo de barbijo es que la gente se confía y empieza otra vez a tocarse la cara, se lava menos las manos, no respeta la distancia. Entonces hay una sensación mágica, las personas sienten que están como vacunadas y no es así”, aseveró.
“Esto, más allá de que hay que saber utilizarlos, colocarlos y retirarlos para no tocar las partes que puede estar contaminadas”, dijo.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) ratificó que sigue recomendando el uso de barbijos “a las personas que están enfermas y las que cuidan a una persona enferma en el hogar” y a los trabajadores de salud.
“Las máscaras médicas (barbijos quirúrgicos) deben ser priorizadas para los trabajadores de la Salud en la primera línea de la respuesta”, sostuvo durante la conferencia el director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus y reconoció que el insumo “escasea a nivel mundial “.
Por estos días, la comunidad científica debate en torno a si el uso de los barbijos es un medida eficiente para impedir que las personas asintomáticas transmitan el virus, y también se discute si para aquellas personas sanas es un medida que evitaría el contagio, en caso de confirmarse que el virus también puede encontrarse en “microgotas”, lo que aún está en debate.
“Más allá de estos debates, lo que sabemos es que el distanciamiento físico es lo más afectivo, con o sin barbijo”, aseguró Cahn.
La OMS aseveró que el uso debe reservarse para los profesionales sanitarios dada la escasez, y puede estar “justificado” entre la población si otras medidas, como el lavado de manos y la distancia física, no son fáciles de poner en práctica por falta de agua o porque la densidad demográfica sea alta, consigna AFP.
Hasta la fecha, la OMS ha señalado que no es necesario que las personas sanas usen mascarilla, salvo si están en contacto con enfermos.