01/06/2020

​Con una soga, ató del cuello a un árbol a su hijo y a un nieto y se fue al pueblo


En la zona rural de la localidad de Gobernador Martínez, dos chicos, de 9 y 11 años, fueron atados del cuello con una soga y sujetados a un árbol. Según se comentó, los amarró para ir hasta el pueblo a tomar y comprar vino a una despensa y compartir un momento con unos amigos. 
Uno de los nenes es su hijo y el otro, su nieto. El hombre y su mujer quedaron presos. Enfrentan cargos por “privación ilegítima de la libertad agravado por el vínculo”. Están a disposición de la Justicia. La pareja tendría problemas de alcoholismo.
El drama familiar ocurrió el sábado 4 y trascendió este domingo. Los padres del niño de 9 años residen en Santa Lucía y dejaron a su hijo al cuidado de los abuelos, que viven en una zona rural de la localidad de Gobernador Martínez, distante a unos 190 kilómetros al sur de la capital correntina.
Trascendió que el abuelo los había amarrado a su hijo, de 11 años, y a su nieto, de 9, a un árbol para hacerse una escapada hasta el pueblo a tomar unas copas, comprar vino y hablar con unos amigos, una rutina que lo hace con frecuencia.
Los nenes resultaron con excoriaciones en la zona del cuello en la maniobra para desatarse. Uno de ellos logró quitarse la soga y se dirigió a una chacra vecina. Unos peones escucharon el relato y regresaron para auxiliar al otro pibe. Posteriormente, se comunicaron con la policía. Concurrió una patrulla de la comisaría de Gobernador Martínez y se iniciaron las actuaciones.
La comisión policial, al mando del oficial Cerdas, trasladó a los chicos hasta el hospital del pueblo, donde fueron examinados y se hizo la comunicación a las autoridades judiciales.
El juez Roberto Ulises Candas, subrogante del Juzgado de Instrucción, Correccional y de Menores de Goya, dispuso la detención de los abuelos, un hombre de 59 años y la mujer, de 54. La madre habría manifestado que desconocía lo que pasaba con su hijo durante la estadía con su abuelo, quienes tendrían adicción por el alcohol.
Fuentes policiales indicaron que, al llegar la patrulla, no encontraron a uno de los chicos atado. El juez Candas abrió la investigación para corroborar con el relato de los nenes. También se supo que hasta el propio intendente de la localidad, Miguel Ángel Pérez, se interiorizó de la situación.