30/05/2020

El papa Francisco llamó a mirar a los “verdaderos héroes que salen a la luz en estos días”


Foto: Vatican News

El papa Francisco ofició la misa de Domingo de Ramos, que marca la entrada de la Semana Santa, en una basílica de San Pedro desierta debido a la pandemia de coronavirus.
El 15 de marzo, el Vaticano anunció que todas las celebraciones litúrgicas de Pascua se llevarían a cabo “sin la presencia física de los fieles” en la plaza de San Pedro.
Así, este domingo, el papa bendijo los ramos en una basílica vacía, salvo por un puñado de religiosos y religiosas, sentados cada uno en un banco.
La misa fue difundida en directo en la página web del Vaticano, como también lo será el próximo domingo para la misa de Pascua, la celebración más importante del cristianismo.
“Hoy, en el drama de la pandemia, ante tantas certezas que se desmoronan, frente a tantas expectativas traicionadas, con el sentimiento de abandono que nos oprime el corazón, Jesús nos dice a cada uno: ‘Ánimo, abre el corazón a mi amor. Sentirás el consuelo de Dios, que te sostiene’”, dijo el papa argentino en su homilía.
Dirigiéndose a los jóvenes, Francisco mencionó el esfuerzo de todos aquellos que pese al riesgo de contagio salen a la calle para ayudar a los otros. “Miren a los verdaderos héroes que salen a la luz en estos días. No son los que tienen fama, dinero y éxito, sino son los que se dan a sí mismos para servir a los demás. Siéntanse llamados a jugarse la vida", pidió. “No tengan miedo de gastarla por Dios y por los demás: ¡La ganarán! Porque la vida es un don que se recibe entregándose. Y porque la alegría más grande es decir, sin condiciones, sí al amor. Como lo hizo Jesús por nosotros”, añadió.
En Italia, el país europeo más golpeado por la covid-19, se registraron 15.362 muertos desde el primer deceso vinculado al virus a fines de febrero.
El papa Francisco convocó a estar cerca del “que sufre y está solo y necesitado” durante la pandemia de coronavirus y calificó como “los héroes de hoy” a las personas que trabajan frente a la lucha contra la enfermedad, al celebrar en la basílica de San Pedro la misa por el denominado Domingo de Ramos.
“El drama que estamos atravesando nos obliga a tomar en serio lo que cuenta, a no perdernos en cosas insignificantes, a redescubrir que la vida no sirve si no se sirve”, planteó Jorge Bergoglio al celebrar la misa que según la tradición católica inicia la Semana Santa, que este año se realizara solo por streaming y sin fieles por las medidas que adoptó el Vaticano.
Como en su histórico rezo del viernes 27 de marzo en una plaza de San Pedo vacía, el papa volvió a estar acompañado por los dos símbolos a los que ha confiado la salida de la pandemia: el crucifijo que según los católicos salvó a Roma de la peste en el siglo XVI y la imagen de la Virgen Salus Populi Romani, a la que le ha confiado cada uno de sus viajes fuera de Italia.
Tras la misa de este domingo, Francisco continuará con las celebraciones de Semana Santa sin fieles y siempre en transmisión en directo por los canales de streaming del Vaticano.
El jueves 9, encabezará la celebración de la misa de la Cena del Señor desde las 18 de Roma (13 de Argentina), mientras que al día siguiente, en el mismo horario, tendrá lugar la celebración de la Pasión del Señor.
Este será el primer Jueves Santo que Francisco celebrará en San Pedro, ya que siempre ha visitado lugares icónicos como cárceles (2013, 2015, 2017 y 2019) o centros de refugiados (2016), donde hacía el tradicional lavado de pies, que este año quedará suspendido por las normas vigentes, a los “excluidos”.
El viernes 10, el tradicional Vía Crucis del Coliseo Romano se trasladará a la basílica de San Pedro, debido a las restricciones de circulación vigentes en Italia hasta el 13 de abril, donde el papa encabezará la ceremonia desde las 21 locales (16 de Argentina).
La Vigilia Pascual en la Noche Santa se celebrará el Sábado Santo a las 21 de Roma, y el domingo 12 Francisco encabezará la denominada misa del Domingo de Pascua y de la Resurrección del Señor a las 11 (6 de Argentina), para luego impartir la bendición “urbi et orbi”.

Con información de AFP y Télam