02/04/2020
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Mujeres correntinas generan un espacio para hablar de temas que las involucran

La idea es contar con un ámbito plural en el que cada una se pueda expresar. La violencia de género fue el primer asunto tratado, ante el hecho de que en la Argentina muere una mujer cada 30 horas por ese flagelo.


Un grupo de mujeres correntinas iniciaron una movida denominada “Las mujeres conversamos”, como espacio de análisis y debate sobre temáticas de género. El miércoles por la tarde, se llevó a cabo la primera reunión en la que se analizaron diversas realidades que se dan en este contexto, en especial violencia de género, ante el hecho de que en el país muere una mujer cada 30 horas.
“Experiencias del día a día, situaciones que nos marcaron y que entre hermanas empezamos a identificar para curar”, aseguran el grupo a través de su cuenta en Instagram. “La intención es juntarnos a conversar el último miércoles de cada mes”, dijo a La República Iliana Tognola, quien es una de las promotoras de este espacio, además de ocupar la Dirección de Nutrición del Ministerio de Salud de la Provincia.
“De un tiempo a esta parte junto con otras funcionarias y agentes que se encuentran abocadas en diversas áreas de la administración pública, decidimos comenzar a organizar algunas actividades referidas a estos temas ante la gran cantidad de casos que se vienen sucediendo”, puntualizó la funcionaria. 
En este primer encuentro, participó un número interesante de mujeres, “quienes en su mayoría no adherían a ninguna ideología partidaria ni religiosa, en virtud de que buscamos que este espacio tenga esa característica: que sea plural y en el que todas puedan expresar su punto de vista”, remarcó.
En ese sentido, Tognola precisó que violencia de género fue el primer tema que se abordó, “fue una oportunidad más que interesante para que todas las presentes pudieran hablar y expresar su sentir ante una temática que nos atraviesa a todas las mujeres en general en una sociedad como la correntina. Por eso, nos pareció necesario sumar nuestro aporte para visibilizarlo, para también ver qué aportes se pueden hacer con la finalidad de lograr cambios”. 
Este espacio también cuenta con la participación de Diana Cabral, quien a su vez tiene a su cargo el Observatorio de Salud de la Facultad de Medicina de la Universidad Nacional del Nordeste, quien, en el diálogo con este medio, indicó que la intención de generar espacios de discusión en una temática de la cual se habla poco o cuando se habla, “ya se da en una instancia relacionada con la puesta en marcha de protocolos de actuación y denuncia ante los hechos”.
“Pero después, en el día a día en aspectos como por ejemplo identificar que una mujer está viviendo actos de violencia, nos parecía muy importante empezar a plantearlos”, remarcó Cabral. 
Otros de los temas que también ya están agendados tienen que ver con mujer y trabajo; mujer  y paridad salarial; salud reproductiva y participación gubernamental.  
“Además, surgieron otros temas más en la reunión, así que sin dudas los iremos tratando en los próximos encuentros”, concluyó Cabral. 

Cifras que desnudan una realidad

Las estadísticas de enero en relación con la cantidad de víctimas por violencia de género son alarmantes. En el país, durante los primeros 31 días del año se produjeron 21 femicidios, lo que equivale a que una mujer fue asesinada cada 35 horas. Esos datos se desprenden de un informe elaborado por el Observatorio Mumala “Mujeres, disidencias, derechos”, que además advierte que el 57% de esos crímenes fueron cometidos por las parejas de las víctimas.
En cuanto al perfil de las víctimas, más de la mitad (57%) tenía entre 19 y 40 años; un 38 por ciento eran mujeres de entre 41 y 60 años y un 5 por ciento, mayores de 60.
Los golpes (33%) lideran la forma en que estas mujeres fueron asesinadas, seguidos por las armas de fuego (28%), las armas blancas (19%), el incineración (10%), las torturas, el envenenamiento y las caídas de altura (5%).
El domicilio sigue siendo el lugar más inseguro para las víctimas de violencia de género, ya que el 33% de estas mujeres fueron asesinadas dentro de la vivienda compartida, el 19% en la casa de la víctima, el 14% en un descampado, el 9,5% en la vía pública y el 5% en la casa de un familiar o en un hotel alojamiento.
“Necesitamos medidas urgentes, concretas y efectivas para la prevención, asistencia y erradicación de las violencias contra las mujeres e identidades disidentes”, señalaron desde el Observatorio Mumala, quienes piden la declaración de una emergencia.