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A un año de la sanción de la ley de creación del parque nacional Iberá


El 5 de diciembre de 2018, la Cámara de Diputados de la Nación aprobó la creación por ley del parque nacional Iberá, ocho meses después de la media sanción del Senado, asegurando para siempre la conservación de 158.800 hectáreas. Las tierras fueron donadas con este fin por las fundaciones Conservation Land Trust Argentina (CLT), creada por el ya fallecido empresario y ecologista Douglas Tompkins y su esposa Kristine, y por Flora y Fauna Argentina.
Luego de un proceso de tres años, en el cual la provincia de Corrientes cedió por ley provincial la jurisdicción a la Nación sobre las tierras previamente donadas por CLT, hoy el parque cuenta no solo con la mayor protección legal de la nación en materia de tierras, sino también con la mayor jerarquía que se le puede dar a un destino turístico de naturaleza a nivel mundial, consigna la página web de CLT. 


El nuevo parque se sumó a las 553.000 hectáreas de esteros y humedales del contiguo parque provincial Iberá. De esta manera, se conformó un área natural de 712.800 hectáreas, que en sus humedales, pastizales, bosques de espinal, malezales y pequeñas selvas cuenta con 4.000 especies de flora y fauna.
Según estimaciones de CLT, en unos años, el parque podría recibir a más de 100.000 visitantes por año, a través de sus ocho portales de acceso, en las localidades correntinas de Colonia Carlos Pellegrini, Ituzaingó, San Miguel y Concepción de Yaguareté Corá.


El titular del Comité Iberá, el senador provincial Sergio Flinta, calculó que ya llegan 80.000 visitantes por año a la zona de los Esteros. 

Patrimonio natural

En el nuevo parque nacional existen diez especies que cuentan con un proyecto de reintroducción: el yaguareté, el venado de las pampas, el oso hormiguero, el tapir, el pecarí de collar, el gran guacamayo rojo, el muitú, la nutria gigante, el aguará guazú y la chuña de patas rojas. Según CLT, se trata “del mayor proyecto de reintroducción de fauna localmente extinta de América, y el único en la Argentina de esta magnitud”.


En 2007, se hizo la primera liberación de osos hormigueros, una especie que había desaparecido en toda la provincia. Y en 2012, en la isla de San Alonso, con el apoyo del Gobierno provincial y otras fundaciones y empresas, se empezó el programa de cría de yaguaretés, para lo que se creó el Centro de Reintroducción de Yaguareté. En junio de 2018, nacieron los dos primeros ejemplares tras décadas de ausencia de la especie en la provincia. Se llaman Aramí (hembra) y Mbaretá (macho).
Con este objetivo, CLT adquirió 158.800 hectáreas de antiguas estancias ganaderas que lindan con las tierras fiscales y que incluyen hábitats que no estaban dentro del actual parque provincial –como es el caso del espinal, el malezal o ciertas áreas boscosas– con el fin de lograr que éstas fueran convertidas en un parque nacional, un área protegida de 700.000 hectáreas que constituye el llamado Parque Iberá.


En 2016, la provincia de Corrientes cedió al Estado nacional la jurisdicción necesaria para la creación de un parque y reserva nacional sobre las tierras de CLT. A la vez se firmó el acuerdo de donación y se entregó al Estado el primer núcleo de tierras. Conforme con el acuerdo, las tierras serían entregadas progresivamente durante los próximos años, completándose el proceso en noviembre 2019. El acuerdo de donación también contempla que la fundación CLT podrá continuar el trabajo que viene realizando en restauración de fauna, por un período de 10 años más.
El gran parque Iberá alberga dentro de su territorio la mayor población del mundo del amenazado yetapá de collar y la segunda mayor del ciervo de los pantanos, sirviendo además como refugio fundamental para especies amenazadas, como el aguará guazú, el venado de las pampas, las aves de pastizal casi extintas en Argentina por la actividad agrícola, los yacarés y el lobito de río, entre otras. 


Además, por su tamaño y calidad de hábitat, esta área de conservación representa una oportunidad única para la reintroducción de especies localmente extintas como el oso hormiguero, el tapir, el pecarí de collar, el venado de las pampas, el ocelote, el lobo gargantilla y el yaguareté.
Este territorio, que ha sido revalorizado en función de una nueva visión de desarrollo local: la producción de naturaleza y vida silvestre como recurso comercializable a través del turismo, ya puede ser disfrutado por todos los argentinos, y sirve de motor económico de los municipios que lo rodean. 

Fuente: Proyecto Iberá CLT
Fotos: Proyecto Iberá