14/12/2019

Con nuevos ejemplares, el proyecto de reinserción del yaguareté entra en su tercera etapa

Los dos cachorros correntinos nacidos en el Iberá, Mbareté y Aramí, cumplieron un año este 2019 y forman parte de la primera camada apta para vivir en libertad en los Esteros. Con la incorporación de dos hembras y un macho de Brasil, se avanza hacia la consolidación de la reintroducción. CLT celebrará hoy que “Corrientes vuelve a rugir”.


El regreso del yaguareté al suelo correntino ya es una realidad desde hace algunos pocos años, luego de estar extinto por más de seis décadas. Pero ahora el proyecto de recuperar esta especie autóctona en nuestro humedal toma impulso y promete constituirse dentro de poco en una verdadera familia que vive en libertad.
Más de diez años de trabajo entre distintas organizaciones no gubernamentales y el Gobierno de Corrientes van dejando ver sus frutos, que ahora crecen a “zarpas” agigantadas.
Hace un año, en noviembre de 2018, desde la fundación Conservation Land Trust, que fundó Douglas Tompkins –aún en pleno duelo por la pérdida del conservacionista–, organizaron un festejo muy especial: en una cena de fin de año anunciaron públicamente el resultado de una votación internacional por la cual personas de todo el mundo –en su mayoría niños de las escuelas del interior de Corrientes– habían votado por los nombres que llevarían los dos pequeños cachorros que habían nacido en el Centro Experimental de los Esteros.
Se llamaron Mbareté (Fuerte) y Aramí (Cielito), y fue Kristine McDivitt, esposa de Tompkins y una de las mujeres líderes a nivel global en conservación de naturaleza, quien encabezó el anuncio con una profunda emoción y orgullo por el logro de haber conseguido lo que parecía imposible: cruzar a ejemplares de cautiverio para que pudieran gestar y parir nuevos yaguaretés en suelo correntino.


Desde entonces, 2019 ha sido un año intenso para el proyecto. Este año, las poblaciones cercanas al Iberá participaron de un festejo de cumpleaños de los dos cachorros, que en la actualidad ya habitan un corral de una hectárea y media, donde cazan presas vivas y muy pronto estarían aptos para ser liberados al entorno completamente natural de los Esteros.
“Este año tendremos un nuevo encuentro para celebrar que Corrientes vuelve a rugir”, confirmó a La República la vocera de CLT, Marisi López.
“Festejamos el inicio de esta etapa fundacional del proyecto. Se trata de la tercera fase dentro del plan. La primera fue la de la construcción de los corrales en la Isla San Alonso y la llegada de Tobuna (la primera hembra que arribó al proyecto en 2015) y los otros ejemplares que vivían en cautiverio y fueron donados por otros zoológicos. La segunda etapa fue la de la gestación y el nacimiento de los primeros cachorros. Y en esta instancia es cuando comienzan a sumarse a ellos algunos ejemplares que provienen de centros silvestres. Es la primera camada que estaría preparada para ser liberada”, recordó la referente.
El Museo Amado Bonpland será esta noche el escenario para esta celebración, que no será abierta a todo público, pero que promete sorprender como cada año. “Son tres animales brasileños los últimos en incorporarse al proyecto, que junto a los dos nacidos en Corrientes, conforman el primer núcleo de población  de esta nueva generación. Nacieron en la vida silvestre y viven sin contacto con los humanos, solo con monitoreo remoto”,  apuntó.
Aunque la liberación no será a corto plazo, se apunta ahora a trasladar a estos ejemplares a un corral de 30 hectáreas, donde podrán seguir cazando presas vivas y cumpliendo procesos de vida y supervivencia silvestre, como si nunca se hubieran extinguido.
“Los yaguaretés correntinos siguen creciendo. En estos meses de calor, pasan la mayor parte del día escondidos del sol bajo la cúpula fresca del dosel forestal. Gracias a las cámaras, de vez en cuando, podemos disfrutar de ellos y comprobar que su desarrollo va acorde a su edad. Desde que no están con su madre Tania, tanto la hembra Aramí como el macho Mbareté han desarrollado las habilidades de caza que les permitirán vivir, de manera independiente en el futuro”, relataron los biólogos que trabajan en el proyecto.

Los custodios

Mientras tanto, desde CLT ya trabajan con los pobladores más cercanos a la Isla San Alonso, donde se encuentran los corrales, para familiarizarlos con la presencia de los yaguaretés. Durante este mes de noviembre, invitaron a un nutrido grupo de estos vecinos a conocer la Isla y ver de cerca a los animales.
“Serán los guardianes de la especie para las próximas décadas”, apuntó López. 
El 4 de noviembre fue la jornada de encuentro entre los vecinos en el Centro de Reintroducción de Yaguareté. “Algunos de sus parajes son los más próximos a San Alonso por lo que, muy pronto, el yaguareté volverá a formar parte de sus vidas tal y como lo hizo hasta su extinción a mediados del siglo pasado. Durante la jornada de convivencia con los técnicos del proyecto, nuestros vecinos de Concepción de Yaguareté Corá pudieron ver los ejemplares del CRY y pusieron rostro a ese animal del que sus antepasados hablaban y que da nombre a su pueblo”, relataron desde la ONG.
“Conversamos sobre la crisis de extinción, el cambio climático que hace que cada vez sus campos se inunden con mayor frecuencia, la evolución del turismo de naturaleza en Iberá. El retorno del yaguareté es un acontecimiento esperado: porque forma parte de su cultura y también porque es una oportunidad económica a mediano y largo plazo. Esa jornada, la primera de muchas, nos demostró que Iberá y su gente están preparados para recibir al yaguareté y ser sus custodios”, aseguraron.

Los brasileños

Dentro del proyecto de reintroducción del yaguareté en Corrientes, desde CLT gestionaron y concretaron diversos convenios –inéditos hasta entonces– con países limítrofes como Paraguay, desde donde llegó por un año el macho Chiqui, desde la reserva que administra la EBY en ese país. Junto a Tania –una hija de Tobuna, la primera ejemplar reintroducida– fue Chiqui el progenitor de los dos primeros cachorros nacidos dentro del proyecto.
Pero ahora, en los últimos tiempos, varios ejemplares llegaron también desde Brasil.  “Juruna y Mariua –dos hembras de yaguareté que habían quedado huérfanas en vida libre– comparten uno de los corrales de 1,5 del CRY. Durante todo este tiempo hemos podido de manera remota estudiar su comportamiento y habilidades dentro del recinto para evaluar si son aptas para vivir en libertad. Comienza una nueva fase del proyecto que acerca cada vez más a estos ejemplares a la vida en libertad”, relataron sobre las dos jóvenes hembras desde CLT.
El último en llegar fue Jatobazinho. “Desde el primer momento, este macho de 3 años pudo ser observado interactuando a través de la malla y de manera positiva con Juruna y Mariua, que comparten el corral contiguo. El trabajo conjunto de instituciones públicas y privadas de Brasil y Argentina ha permitido que estos tres ejemplares hayan podido llegar al Proyecto de Reintroducción que llevamos adelante en el Parque Iberá y se conviertan en 3 de los futuros fundadores de la primera población de la especie en Corrientes, más de medio siglo después de su extinción”, destacaron.
Sobre estos ejemplares y los avances de los dos pequeños correntinos, girarán las novedades del balance y la celebración que se proponen desde CLT para esta noche, a modo de cierre de año.