12/12/2019
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Evo Morales se asila en México mientras la violencia gana las calles de Bolivia


México concedió este lunes asilo político al expresidente boliviano Evo Morales, confirmó el canciller del país norteamericano, Marcelo Ebrad, en una jornada cargada de dramatismo, con multitudes que avanzaban hacia La Paz al grito de “guerra civil” y parte de la clase política afectada a la búsqueda de fórmulas para quebrar el vacío de poder.
Ebrard anunció, en una declaración pública, que el gobierno de Andrés López Obrador decidió conceder el asilo político que había solicitado Morales, que el domingo renunció a la Presidencia tras 14 años en el poder, acorralado por las Fuerzas Armadas, la Policía y la oposición. 
Ebrard dijo que el asilo era otorgado por razones “humanitarias” y ante la evidencia de que la vida y la integridad de Morales “corren peligro”. 
El Gobierno de Perú informó anoche que había autorizado a que un avión del Gobierno mexicano sobrevolara su espacio aéreo y que esa nave ya se dirigía a Cochabamba para buscar al expresidente boliviano.
Morales fue forzado a renunciar ayer en un movimiento que denunció como “golpe de estado”, desamparado por las Fuerzas Armadas y la policía, y presionado por protestas populares que denuncian fraude en los comicios que le dieron la reelección el pasado 20 de octubre.
La renuncia de Morales y de todos los funcionarios y legisladores en la línea de sucesión dejó a Bolivia en un estado de vacío de poder que analizará este martes el Poder Legislativo en una sesión extraordinaria de la Asamblea Legislativa convocada por la senadora Jeanine Añez, quien puede quedar a cargo de la Presidencia en la transición y hasta que se lleven a cabo nuevas elecciones.
“Al estar ejerciendo la presidencia en ejercicio del Senado automática también tiene que asumir la presidencia de la Asamblea Legislativa, por eso está convocando para sesión mañana [este martes] tanto del Senado como de la Asamblea y a partir de ellos asumir la presidencia del país”, expresó el senador Oscar Ortíz, de Unidad Demócrata, en alusión a Áñez.
La Asamblea debería aceptar las renuncias de Morales y del vicepresidente Álvaro García Linera y marcar el camino para la sucesión constitucional.
Áñez vivió ayer horas de angustia, cuando la policía la convenció de la necesidad de ser evacuada con rumbo desconocido ante el temor de que manifestantes que defendían a Morales marcharan hacia la sede parlamentaria con la posibilidad de que se originaran disturbios, informó el diario El Deber.
Los medios de prensa bolivianos y las redes sociales se llenaron de imágenes tomadas en Cochabamba y El Alto, en las que se ve a multitudes de personas en marcha hacia La Paz al grito de “guerra civil”, muchos armados con palos u otros objetos contundentes, y con promesas de reposición para Morales.


Seguidores de Morales chocan con la policía este lunes en La Paz./ Juan Karita/AP Photo

En ese contexto, el candidato presidencial por la opositora Comunidad Ciudadana, Carlos Mesa, denunció en Twitter que un grupo de violentos se acercaba a su casa. “Muchas personas me alertan indicando que una turba violenta se dirige a mi domicilio para destruirlo; solicito a la Policía Nacional que evite esa locura”, escribió en Twitter.
Morales hizo llegar ayer al parlamento la carta de su renuncia a la Presidencia, en la que indicó que con decisión buscaba “evitar” la violencia, expresó su deseo de que retornara la “paz social” al país y volvió a denunciar que fue víctima de un golpe de Estado, liderado por “fuerzas oscuras que han destruido la democracia”.
“Mi responsabilidad como presidente indígena y de todos los bolivianos es evitar que los golpistas sigan persiguiendo a mis hermanos y hermanas dirigentes sindicales”, señaló en el texto enviado al Senado.
Las Fuerzas Armadas, en tanto, anunciaron la puesta en marcha de un operativo “destinado a resguardar los servicios públicos esenciales para garantizar su funcionamiento, la paz y estabilidad” del país, informó una comunicado castrense.
El comandante en jefe de las Fuerzas Armadas, general Williams Kaliman, anunció anoche que las instituciones castrenses y policiales iniciarían operaciones conjuntas para contener la violencia generada en las últimas horas y aseguró que “nunca abrirán fuego contra el pueblo”, según el diario Página Siete.
“Hermanas y hermanos, parto rumbo a México, agradecido por el desprendimiento del gobierno de ese pueblo hermano que nos brindó asilo para cuidar nuestra vida. Me duele abandonar el país por razones políticas, pero siempre estaré pendiente. Pronto volveré con más fuerza y energía”, escribió Morales en su cuenta de la red Twitter.



Un poco más tarde, el canciller mexicano, Marcelo Ebrard, confirmó en la misma red social que “despegó el avión de la Fuerza Aérea Mexicana con Evo Morales a bordo”. “Su vida e integridad están a salvo”, añadió.
“Vamos a llamar a elecciones con personalidades probas”, dijo a la prensa Añez, aparentemente destinada a suceder a Morales tras la dimisión de todos los que la precedían en la línea de sucesión.


“Tenemos ya un calendario. Creo que la población grita por que el 22 de enero tengamos ya un presidente electo”, añadió, evocando la fecha prevista, antes de la crisis, para la toma de funciones del próximo presidente.
La crisis desatada por la renuncia de Morales el domingo, tras tres semanas de protestas por las cuestionadas elecciones en las que el primer mandatario indígena del país buscaba un cuarto mandato, se profundizó el lunes en medio de la incertidumbre y los actos violentos.
Grupos de descontentos desataron la violencia en Cochabamba (centro) y El Alto, ciudad vecina de La Paz, donde quemaron unidades policiales, hirieron a uniformados y civiles, y causaron pánico en la población.
Al final del lunes, centenares de partidarios de Morales que llegaron a La Paz desde la vecina ciudad de El Alto, protestaban frente a la casa de gobierno. 
La delicada situación será debatida por la Organización de los Estados Americanos (OEA) en una reunión especial este martes en Washington, anunció el organismo.
La secretaría general de la OEA rechazó a su vez “cualquier salida inconstitucional” y reclamó al Legislativo reunirse “en forma urgente” para organizar nuevos comicios tras los realizados el 20 de octubre, impugnados por la oposición y por el organismo regional.
El Senado de 36 bancas, donde los seguidores de Morales son aún mayoría con 25, debe sesionar hoy para ratificar las renuncias en el seno del gobierno y nombrar al presidente interino de Bolivia.
El exmandatario aymara, de 60 años, se refugió en una región cocalera del centro del país tras su sorpresiva dimisión el domingo en televisión, horas después de convocar a nuevas elecciones ante las irregularidades electorales “graves” denunciadas por los observadores de la OEA.
Pero en una carta enviada al Congreso este lunes, Morales dijo que la suya fue una “renuncia obligada (...) producto de un golpe de Estado político, cívico y policial”.

Con información de Télam y AFP