12/11/2019

Presentan una película sobre la primera escuela trans de Argentina

Mocha Celis se llama el documental producido por estudiantes de la primera secundaria con orientación de diversidad de género, sexual y cultural del país. Será proyectada el lunes, en el teatro Vera, donde sus protagonistas además estarán para moderar un panel de debate. “Queremos ser una más en la sociedad, las leyes existen pero no siempre se aplican”, apuntaron.


Belén, Flavia, Celeste y Viviana, además de Miguel Nicolini – el profesor que guió el proceso de producción del documental -  cuatro de las protagonistas de la película Mocha Celis, llegarán a Corrientes el lunes para presentar el material que ya cosecha reconocimientos internacionales por su perspectiva de inclusión y de defensa de los derechos humanos.
Por la mañana, a las 11, ofrecerán una conferencia de prensa. Y luego, por la noche, será el estreno en nuestra provincia. “La experiencia está siendo muy buena, porque deja a la gente pensando. Nosotros presentamos el documental, y luego pedimos a la gente que se quede para participar de un debate”, anticipó Flavia Flores, una de las protagonistas, en diálogo con La República.
“El documental refleja nuestro esfuerzo por estudiar, por tener un título, por tener trabajo para ganarnos la vida. Nosotras no queremos ser prostitutas. Pero es, sobre todo, un legado para las más jóvenes que tendrán ahora, con la posibilidad de estudiar, muchas más oportunidades”, manifestó quien además es la vicepresidente del centro de estudiantes de la escuela.


“Es un legado de supervivencia, de todo lo que hemos pasado. Y además, una manera de potenciar el mensaje que no debe dejar de estar vigente: ahora la legislación existe, pero no siempre se cumple, ni el cupo laboral trans, ni el acceso a la salud o la vivienda, en muchas provincias”, opinó.
El bachillerato popular trans Mocha Celis se define como “un espacio educativo inclusivo y no excluyente, con orientación en diversidad de género, sexual y cultural”. Crítico frente a desigualdades, fue pensado desde su origen para ofrecer una respuesta frente a la exclusión histórica sufrida por personas trans, travestis, transexuales, y transgénero.
Actualmente forman parte de este bachillerato unos 130 estudiantes, entre trans y no trans, “hecho que convierte en tangible la diversidad del espacio”, destacan desde la dirección de la escuela.
Se trata de una secundaria, pública y gratuita, con un plan de estudios de tres años, con el título oficial de “Bachiller Perito Auxiliar en desarrollo de comunidades”, y que ofrece además la articulación para obtener la terminalidad de estudios primarios.
“El nombre de la escuela, Mocha Celis, es por una travesti – trans tucumana, asesinada por la policía en 1994, y cuya muerte nunca se resolvió. Ademas, era analfabeta. Por ella y por todas las trans de las mismas condiciones, se decide ponerle su nombre”, explican.
La escuela surgió en 2011, se presentó el proyecto y en 2012 se logró su apertura. Al 2019, egresará su quinta promoción de alumnos.
El establecimiento ya recogió varios premios y reconocimientos como institución que promueve los derechos humanos y de la diversidad sexual y de género.
Fue dentro de la escuela donde surgió la idea de producir una película que contara parte de sus luchas. “Son nuestros testimonios y algo de ficción”, explicó Flavia a La República.
El documental habla de la historia de la Escuela Mocha Celis, que es la primera con perspectiva de género en el mundo. La película, hecha por los estudiantes, cuenta las realidades que vive la comunidad travesti-trans en sus vidas cotidianas, como desalojos o en entrevistas laborales.
La idea surgió en 2014, con Francisco Quiñones como director de la producción y de la escuela; y se produjo en el marco de la materia Metodología de la Investigación Social, a cargo del licenciado en comunicación, José Miguel Nicolini.
Fue el puntapié, para que se escribiera dos años después el libro La revolución de las mariposas,  cuya producción integral estuvo realizada por los alumnos.  “Se trata del único estudio estadístico de la comunidad travesti-trans de la ciudad autónoma de Buenos Aires y que existe a nivel país, que se comparó con un estudio anterior, realizado en 2004; y que contiene además el impacto de la Ley de Género.
Con la película Mocha Celis, se dio inicio así a una serie de producciones de la escuela, y en la actualidad trabajan con materiales de investigación relacionados con la Educación Sexual Integral (ESI).
Entre otros reconocimientos, la película obtuvo menciones especiales en el Festival Asterisco (De Derechos Humanos y Diversidad Sexual de la Ciudad de Buenos Aires), en el Festival de Diversidad de Género de Río de Janeiro, así como  premios en España y México.
Hasta el momento, la producción ya lleva presentaciones en el Malba , donde fue estrenada, entre febrero y marzo de 2019. También fue proyectada en Brasil, y en las ciudades argentinas de Santa Fe, Rosario, La Plata, Mendoza, Mar del Plata y Puan (provincia de Buenos Aires).

Formarse para salir del estigma

“Esto se crea en 2011, justo un año antes de la ley de identidad de género. Hoy van un montón de alumnas. Es muy interesante la experiencia. Con esta institución se articulan muchas actividades: por un lado ellos nos derivan chicas que están pasando situaciones de vulnerabilidad, y nosotros también incentivamos a la terminalidad educativa, casi todas adultas”, destacó a su turno Javier Wenger, licenciado en Trabajo Social del área de Diversidad Sexual, dentro del Ministerio de Desarrollo Social de la Nación.
“Incorporaron también talleres de formación laboral. Ellas ingresan a un programa social que es “Hacemos futuro”, donde la contraprestación es estudiar. Cuando terminan la secundaria, tienen que seguir algo. Siempre sugerimos la continuidad en institutos terciarios, pero la mayoría opta por hacer estudios de oficios. Y allí también tienen su lugar. La otra experiencia similar en el país es la Setrans, en Tucumán”, apuntó.
Por otra parte, el referente destacó la tarea de inclusión que avanza en Corrientes, con la incorporación de consultorios inclusivos en centros de salud, y la activa participación de organizaciones sociales con el Ministerio de Desarrollo con sede en la provincia, así como la experiencia cada vez mayor de integrantes del colectivo trans en ámbitos de estudios terciaros y universitarios, como en la carrera de Trabajo Social.