12/11/2019

​Desbordes sin límites en las redes sociales


Poco después de conocerse la noticia de la trágica desaparición del estudiante y basquetbolista del Club San Martín, las redes sociales se inundaron de mensajes de acompañamiento al dolor de la familia. Pero también se hicieron acusaciones concretas y abundaron las conjeturas basadas en el “dicen que”.
Como suele ocurrir en estos casos, la gente opina y muchas veces escribe suposiciones pero lo coloca como un dato concreto y rápidamente se genera un efecto cadena con réplica interminable y, basándose en esa información, otros agregan comentarios, también carente de todo sustento porque no aparece o no se muestra la evidencia para respaldar tales afirmaciones. 
Ocurrió y sucederá siempre. Se hacen demasiadas suposiciones y surgen rumores a cada instante.  
Cada uno cree tener el dato y lo difunde en esas plataformas. Sin embargo, cuando llega el momento en que la policía o desde la Justicia se solicita su aporte, se niega la colaboración bajo el argumento poco convicente del “no me acuerdo” o también recurre a una respuesta fácil manifestando que “me dijeron”, “escuché por ahí” o “me dijeron que me iban a pasar las fotos o el video”.
Estas situaciones generan reacciones distintas cuando los mensajes llegan al entorno familiar de la víctima o a otros sectores de la sociedad.
La Justicia no debe ni puede acusar por “el dicen que” o por el “me parece que”. Al momento de la imputación debe haber pruebas claras y concretas para sostener los cargos.