14/11/2019

Prisión perpetua para el albañil que asesinó a mazazos a su hija

El Tribunal Oral Penal sentenció a Jesús Catalino Meza (54) por “homicidio triplemente calificado por el vínculo, alevosía y violencia de género".


 El Tribunal Oral Penal de Goya condenó a prisión perpetua a Jesús Catalino Meza (54), alias Cata, por el asesinato de su hija Agustina Meza (27), hecho que ocurrió el 28 de julio de 2017 en Goya. En tanto que su ayudante José Miguel Benítez, alias Ratón, fue sobreseído. Llegó a juicio por encubrimiento agravado. Pero, la investigación comprobó que estuvo al margen del homicidio. El fiscal no lo acusó.
Los jueces Julio Duarte, Lucio López Lecube y José Luis Acosta lo declararon penalmente responsable a Meza por el delito de “homicidio triplemente calificado por el vínculo, por ensañamiento, alevosía y violencia de género”.
El 24 de octubre se leerán los fundamentos del fallo.

El crimen

El viernes 28 de julio de 2017, casi de madrugada, Agustina Meza salió con destino a un centro de salud para que atendieran a su hija de 2 años. Nunca llegó a destino. Había desaparecido y su hija se hallaba en la casa.
En horas de la siesta de ese día, un joven, mientras se disponía a sacar animales de un campo en acceso norte de Goya, observó un cuerpo al costado de un alambrado lindante a la ruta provincial Nº 27. Al acercarse constató que era una mujer con su rostro desfigurado y ensangrentado. Se asustó y fue corriendo a su casa, donde contó a su hermana lo que había visto. Avisaron a la policía.
Una comisión policial llegó al lugar orientada por el muchacho. El médico policial que examinó el cuerpo diagnosticó que estaba sin vida y con fuertes traumatismos en la cabeza. La autopsia, que se realizó en la capital correntina, concluyó que la mujer fue atacada con golpes, utilizándose un elemento romo y duro. 
Las sospechas primero cayeron contra quien aparentemente mantenía un vínculo amoroso, pero no hallaron pruebas concretas que lo incriminen.
Relatos de los familiares y allegados de la víctima hacían suponer que el autor del horrendo feminicidio estaría dentro del seno familiar. En horas de la noche, una tía, ante la noticia del hallazgo del cadáver de una mujer, fue a reconocer y confirmó a las autoridades que era su sobrina Agustina Meza.
Vecinos relataban que eran diarios los gritos e insultos dentro de la casa de Catalino. No se llevaba bien con Agustina y fue el motivo por el que había decidido ir a vivir con la tía. 
En la investigación preliminar, tres personas fueron detenidas e incomunicadas. Uno de ellos, José   Benítez, ayudante de albañilería de Catalino.
 Benítez brindó detalles de lo que ocurrió. Contó que esa mañana del viernes 28, cerca de las 9, Catalino Meza le pidió que llevara a su nieta a la casa de la tía y fue lo que hizo.
“Me mandé una macana. Llevá mi nieta a la casa de la tía”, le dijo Meza a Benítez. 
Posteriormente, en la madrugada del domingo 30, allanaron el domicilio de Catalino y quedó preso junto a su concubina y su hijo Jonathan Meza (24) alias Chueca, hermano de la víctima. 
A Catalino lo tuvieron que internar por un dolor agudo de abdomen. Quedó bajo custodia policial.
Peritos realizaron un relevamiento en la casa de Cata Meza y las pruebas recolectadas determinaron que Agustina fue asesinada en ese lugar. Se secuestraron ropas con manchas de sangre y un martillo que usan los albañiles conocido como maza. 
El uso de luminol marcó, en diferentes puntos de la vivienda, rastros de sangre. También se secuestró un cortahierro, ropa y una mochila, todo con manchas de sangre. 
La madrastra, Ana María Mendoza, y Jonathan Jesús Meza fueron detenidos en ese procedimiento junto con Catalino Meza.
Posteriormente, el Juzgado Instrucción N° 3 dictó la falta de mérito y ordenó la libertad de Ana Mendoza y de Jonathan. A mediados de abril de 2018 procesaron a Meza por el homicidio.