14/11/2019

​Macri y Fernández dominaron la escena con cruces sobre la herencia kirchnerista y la economía


Foto: Rolando Schemidt/AFP

Los candidatos Mauricio Macri (Juntos por el Cambio) y Alberto Fernández (Frente de Todos) se quedaron anoche con el protagonismo del primer debate entre aspirantes a la Presidencia, al intercambiar acusaciones y algunas expresiones cargadas de ironía, mientras los restantes postulantes expusieron básicamente sus plataformas, intentando captar al electorado descontento con los principales contendientes.
Macri, quien busca la reelección, y Fernández mostraron más solidez que el resto en la pulseada y aprovecharon especialmente su experiencia mediática, al punto de utilizar sin excederse el tiempo preestablecido para el debate por la Cámara Nacional Electoral (CNE).
En cambio, alguno de los otros candidatos, como el exfuncionario macrista Juan José Gómez Centurión, se pasó de los segundos dispuestos y debió ser advertido por los moderadores que actuaron en los diversos tramos, entre ellos periodistas, locutores y conductores televisivos.
Este primer debate se realizó en la Universidad del Litoral, en Santa Fe, y el siguiente se hará en la Facultad de Derecho de la Universidad de Buenos Aires, el próximo domingo. Los ejes de ayer fueron Relaciones Internacionales; Economía y Finanzas; Derechos Humanos, Diversidad y Género, y Educación y Salud, mientras que los próximos serán Seguridad; Empleo, Producción e Infraestructura; Federalismo, Calidad Institucional y Rol del Estado, y Desarrollo Social, Ambiente y Vivienda.
En el Paraninfo de la UNL estuvieron presentes asesores y allegados a cada candidato, cuyos nombres debieron ser estrictamente proporcionados días atrás.
El debate tuvo una intervención inicial, a modo de presentación, de cada candidato, donde Macri destacó, como lo viene haciendo en la campaña, que si es reelegido se abordarán con más profundidad las soluciones para los actuales problemas económicos y sociales.
Por su parte, Fernández acusó a Macri de “mentir” incluso desde el debate de 2015, cuando polemizó con el entonces candidato peronista Daniel Scioli.
En otros tramos de su exposición, Macri dijo sobre su contrincante del FDT que “volvió el dedito acusador, el atril y la canchereada”, y tuvo uno de sus momentos más ácidos para con la oposición peronista cuando, refiriéndose al candidato a gobernador Axel Kicillof, dijo que el exministro de Economía iba a establecer una “narcocapacitación en todas las escuelas” de la provincia de Buenos Aires.
El presidente defendió su gestión en todas las áreas y volvió a reflotar los problemas que le dejó la gestión de Cristina de Kirchner, hoy candidata a vicepresidenta. Por ejemplo, sostuvo que “dos de cada tres pesos que tomamos de deuda fue para pagar deuda del gobierno anterior”. Añadió que el peso restante fue “para pagar el déficit fiscal”.
Por su parte, Fernández le pidió a Macri que “deje de mentir” y se calificó como un “no dogmático” que impulsará medidas “ortodoxas y heterodoxas” si llega al poder. También se pronunció a favor de la legalización del aborto, reivindicó el Mercosur, la soberanía argentina sobre las Islas Malvinas y la educación y la salud públicas y destacó sus propuestas de pacto social y contra el hambre.
El exjefe de Gabinete dijo además que en las relaciones internacionales no alcanza solo con la “foto” con los líderes, y en ese sentido reprochó que a pesar de esa reanudación de vínculos “no llegaron las inversiones”.

Con información de Télam