19/11/2019

El desafío del agua lleva a alumnos bellavistenses a Maestros Argentinos

La Escuela Técnica “Juan Esteban Martínez”, de Bella Vista, fue seleccionada como finalista entre 10 proyectos escolares de distintas partes del país en el concurso nacional que premia mejoras en las trayectorias y aprendizajes de los estudiantes. Participaron más de mil proyectos. Crearon un sistema portable y sin uso de energía para potabilizar en zonas rurales.


En la cuarta edición del concurso nacional Maestros Argentinos, una escuela correntina vuelve a tener un lugar en el podio entre los 10 mejores proyectos que se postularon, entre otras más de mil iniciativas que fueron presentadas desde distintos puntos del país.
Esta vez, se trata de la Escuela Técnica “Dr. Juan Esteban Martínez”, de Bella Vista, desde el área orientación en Química, donde un equipo docente y sus estudiantes se propusieron el desafío de crear un prototipo que permitiera potabilizar el agua en zonas rurales, y que además fuera económico, sustentable y portable.
El proyecto se llamó “Yjapyhy ́3” (que significa tomar, de agarrar el agua en guaraní) y ya marcó una trayectoria propia dentro de la escuela. “Comenzamos a estudiar el proceso de potabilización del agua en la materia Química Industrial 2,  con los alumnos del último año en 2017 y desde entonces lo seguimos mejorando con los estudiantes que van a egresar en los años siguientes”, comentó la docente e ingeniera María de los Ángeles Herrera, en diálogo con La República.
El primero de los prototipos surgió de un libro del INET, que mostraba un ejemplo de cómo fabricar un filtro de agua para potabilizarla. “Con los estudiantes de 2017 lo armamos con elementos como una pecera, investigamos el tema y lo construimos hasta que funcionó. Los chicos lo presentaron en ferias de Ciencias y llegaron hasta instancias nacionales”, relató la profesora.
Pero, una vez que egresaron los estudiantes, el desafío se renovó con los alumnos del último año en 2018. “En el modelo anterior, el agua salía con un nivel de turbiedad más alta que lo que establece el Código Alimentario. Y nos propusimos mejorarlo. Se rediseñó el prototipo hasta que conseguimos turbiedad cero”, explicó.
No obstante, este nuevo modelo seguía teniendo desafíos para superar: “Era muy grande, utilizaba elementos como una bomba de 1 HP, un tanque de 200 litros y varios bidones de agua de 20 litros para filtrar el contenido en distintas etapas. El resultado era óptimo, pero el modelo muy costoso y voluminoso”, apuntó.


La propuesta se reeditó este 2019. “Buscamos que fuera económico, pequeño, sustentable, replicable, que no utilizara energía eléctrica y que fuera transportable”, enumeró Herrera. Así, los alumnos de 5º de este año se dividieron las tareas en equipos, para buscar alternativas creativas al invento de sus compañeros de años anteriores, ahora ya egresados.
“Se dibujó el modelo, y cada grupo tuvo una actividad distinta según los problemas que detectamos. Hasta que se logró armar el que tenemos ahora: se trata de una bomba de agua manual, que empuja el líquido a través de un filtro grueso de arena, piedra y carbón. Y luego pasa por otro más pequeño, de carbón activado. A lo último se añaden gotas de hipoclorito, necesarias para la concentración establecida por el Código Alimentario. El equipo se construye con caños reciclados y no pesa ni 8 kilos. Lo más costoso es una carcasa que protege el filtro de carbón”, detalló.
Sin embargo, luego de que la escuela recibió tres impresoras 3D por parte del INET, otro ingeniero eléctrico que se desempeña como docente del establecimiento, diseñó el modelo para poder imprimir estas carcasas con esos equipos y reducir el costo a la mitad.
El equipo de alumnos y docentes ya probaron el prototipo en el río Paraná, y también con agua estacada en una pileta, y los resultados fueron óptimos. “Estamos muy felices con los logros, y también con haber postulado el proyecto y resultar finalistas de Maestros Argentinos. Es muy motivador para la escuela y en especial para los futuros profesionales que van egresar, que fueron muy comprometidos”, destacó Herrera.
Según la profesora, sus alumnos asumieron la tarea con la idea de que el diseño fuera útil para las familias rurales de menos recursos. “Muchos no cuentan con energía eléctrica y consumen agua de los cauces, sin potabilizar. Los chicos se enferman y los adultos también. Con esto, se puede bombear hasta un litro de agua por minuto. Esperamos que la solución pueda aplicarse en la realidad”, expresó al final.

Maestros Argentinos

El Ministerio de Educación, Cultura, Ciencia y Tecnología dio a conocer esta semana a los 10 finalistas del certamen que cada año reconoce a equipos de educadores del país que hayan logrado mejoras en las trayectorias y los aprendizajes de los estudiantes. Para esta cuarta edición del premio se recibieron más de 1.000 proyectos de escuelas secundarias de todo el país.
Los finalistas pertenecen a las provincias de Misiones, Tucumán, La Rioja, Entre Ríos, Santa Fe (Capital y Gálvez), Córdoba (Capital y Río Cuarto), San Juan y Corrientes. Sus iniciativas involucran proyectos de enseñanza de física y química, clubes de robótica, cinematografía y potabilización de agua. También hay proyectos de intervención artística en espacios públicos, construcción con materiales sustentables, implementación de una radio escolar comunitaria, pasteurización del agua a base de energías sustentables, biofertilizantes y el desarrollo de proyectos vinculados con las necesidades de la comunidad local.
Maestros Argentinos está destinado a reconocer a equipos de educadores del país que hayan logrado mejoras en las trayectorias y los aprendizajes de los estudiantes. Pone especial énfasis en la necesidad de renovar las prácticas de enseñanza, destacando proyectos que promuevan los talentos y potencialidades de los estudiantes, como el trabajo en equipo, la comunicación efectiva, la comprensión, el respeto por la diversidad y la búsqueda de soluciones creativas para los problemas de su entorno, entre otros.
El primer premio obtendrá la suma de un millón de pesos y todos los finalistas recibirán un reconocimiento económico: 500.000 pesos al segundo puesto, 400.000 al tercero, 300.000 al cuarto, 200.000 al quinto y 100.000 a los restantes 5.
El dinero será transferido a la escuela y deberá ser utilizado para expandir el proyecto premiado a través de la compra de materiales pedagógicos, equipamiento tecnológico y la formación del equipo docente.
La premiación será el 9 de septiembre.