24/08/2019

Prioridad para votar: buen resultado del cuarto oscuro accesible

También en las escuelas correntinas se implementaron ayer los espacios orientados a aquellos electores que presentan dificultades de movilidad y requieren asistencia para sufragar. Autoridades electorales apuntaron el aporte a la “agilización” del proceso y la colaboración del personal de Gendarmería.


El voto accesible es uno de los derechos contemplados en la legislación argentina para cada jornada electoral. Y el funcionamiento e implementación de las herramientas que permiten garantizar esa accesibilidad se ha hecho más notoria en las distintas elecciones de los últimos años.
Según se estima, unas 3 millones de personas –lo que representa un porcentaje aproximado del 10% del total del padrón nacional– son adultos mayores, discapacitados y embarazadas, y son a quienes están destinados los cuartos oscuros accesibles.
Ayer, la disponibilidad de estos espacios se cumplió también en los establecimientos correntinos habilitados para las elecciones PASO. Y en algunos colegios, se dispusieron además hasta dos de estos cuartos oscuros, para facilitar y agilizar el proceso electoral en horas picos de votantes.
“Es una jornada tranquila, que comenzó a horario”, aseguró en diálogo con La República Silvia Zabala, directora de la escuela Nº 353, Dr. Félix  María Gómez, del barrio Cacique  Canindeyú. Hasta el mediodía, solo había concurrido a las urnas apenas un 15 por ciento de los votantes empadronados en el establecimiento. Aunque, no obstante, el sufragar en el cuarto oscuro accesible ya había sido solicitado varias veces.
“Son mesas accesibles que funcionan en la planta baja de la escuela. Y es el personal del Ejército quien se encarga de acercar la urna correspondiente a la persona. En general, se dispone de una mesa accesible por escuela, pero aquí hacemos funcionar dos, porque tenemos un gran número de adultos mayores en el padrón y que siempre asiste a votar”, explicó la autoridad.
“La conciencia cívica y la responsabilidad ciudadana de sufragar es un valor muy presente, en especial en la gente mayor, y poder asistirlos es una obligación”, recordó.
“Yo vengo siempre. Me trae un remís, luego me vuelve a buscar. Me cuesta un poco movilizarme, pero si cuento con ayuda, entonces no falto. Es nuestro derecho y nuestro deber y hay que dar el ejemplo y cumplirlo”, enfatizó Ramona, al ser consultada por este medio. Con más de 70 años, la mujer mostró su convicción a ejercer su derecho al voto en la escuela 353. Desplazándose con soporte de un andador, salió de establecimiento pasadas las 12, tras haber sufragado en el cuarto oscuro accesible.
“Comencé a votar con esa libreta que parecía un libro. He votado a muchos gobernadores de Corrientes. Nosotros éramos siete hermanos, hijos de un inmigrante. En mi casa nos inculcaron el amor por este país y la obligación de cumplir con el deber cívico”, explicó Víctor Méndez en diálogo con Radio Dos. El abuelo, de 96, emitió su voto en el Colegio Nacional. “Yo amo a mi país, quiero votar aunque no esté obligado, porque creo que tenemos que elegir en cada elección al candidato o a la propuesta que creemos que es mejor”, afianzó.
El compromiso con el sufragio por parte de los adultos mayores se demuestra así tras cada proceso electoral. Y la accesibilidad electoral abarca las medidas, procedimientos y normativas que tienen como finalidad promover y facilitar el acceso pleno de los ciudadanos al proceso electoral, asegurando el goce de sus derechos políticos en condiciones de igualdad.
Eso incluye tanto a las personas con discapacidad –motriz, sensorial, mental, intelectual o visceral– como aquellas que presentan limitaciones que interfieren en su desplazamiento, visión, orientación y comunicación. Estas limitaciones pueden ser de características permanentes o temporales, visibles o invisibles.
En este sentido, se dirige también a adultos mayores, mujeres embarazadas, personas con lesiones temporales en miembros superiores o inferiores y personas con diversas “discapacidades invisibles” (personas con cardiopatías, diálisis o en tratamientos oncológicos y enfermedades psiquiátricas no incapacitantes, entre otras).
Y entre las medidas para garantizar esa accesibilidad, se cuenta también al voto asistido –que permite ingresar al cuarto oscuro con un acompañante o con el presidente de mesa– e incluso la asistencia para la firma en el padrón.
Los cuartos oscuros accesibles fueron habilitados cerca del ingreso de cada establecimiento, con señalización específica y disponible para quienes lo requiriesen.