22/11/2019

El centro experimental de cría organiza la liberación de Aramí y Mbareté

Los dos primeros cachorros que nacieron en junio de 2018 podrán vivir fuera del cautiverio en un plazo de entre seis meses y un año. Planean separarlos de su madre en poco tiempo. Y a su liberación se le sumaría la de otras dos jóvenes hembras provenientes de Brasil que también habitan San Alonso. Mientras, apuntan a conseguir otro macho reproductor.


La familia yaguareté todavía festeja el primer cumpleaños de los cachorros Aramí y Mbareté, que nacieron el 6 de junio de 2018 y representaron un verdadero hito para la provincia. Extintos desde hace más de 70 años, el nacimiento de los felinos en suelo correntino representó una gran noticia a nivel internacional.
“Los ojos del mundo miran lo que pasa con ellos en Corrientes”, aseguró Marisi López, vocera de la Conservation Land Trust (CLT), ONG responsable del proyecto de reintroducción de la especie y también miembro integrante del Comité para el Plan Estratégico del Iberá. En diálogo con La República, la referente brindó un panorama actualizado del trabajo para restituir a la especie estrella del ecosistema del Iberá en suelo correntino.

20 años de trabajo

El año pasado, en un festejo del cual participó Kris McDivitt Tompkins en representación de CLT, se dieron a conocer los nombres que resultaron de una votación internacional y local para bautizar a los primeros cachorros. “Es el resultado de unos 20 años de trabajo”, evaluó la mujer, quien acompañó a su marido, Douglas Tompkins, en el proyecto de conservación desde sus inicios.


En relación con el yaguareté, uno de los procesos más ambiciosos de toda la tarea, el trabajo comenzó a materializarse en concreto durante 2012, con la construcción de un Centro Experimental de Cría para esa especie en la Isla San Alonso, en el corazón del Iberá. Con características especiales y corrales de una hectárea y media para albergar a cada animal, se inició un proceso que ahora ya alberga a unos 8 ejemplares, dos de ellos ya nacidos en suelo correntino.
“Tienen un comportamiento muy silvestre, y eso es muy bueno. Aprendieron a cazar, a cuidarse y a moverse solos. Juegan mucho, podemos verlos por las cámaras”, relató López respecto de los cachorros. Por eso, “evaluamos separarlos de su mamá, Tania, en poco tiempo. De ese modo podremos volver a cruzarla, esta vez con Nahuel (el único macho dentro del proyecto por ahora). La liberación de los cachorros podría darse entre seis meses a un año”, anticipó.

Todos los felinos

Después de evaluar la existencia de una gran extensión de hábitat continuo que podría albergar alrededor de 100 yaguaretés y una encuesta social que muestra un gran apoyo a la reintroducción de yaguaretés en toda la provincia de Corrientes, se llevó a cabo la construcción del Centro de Reintroducción del Yaguareté. Este centro ubicado en el núcleo de la Reserva Natural Iberá, tiene como objetivo la cría y rehabilitación de yaguaretés, que podrían vivir con éxito en la naturaleza. 
En 2015, la primera hembra reproductora, Tobuna, llegó al CECY, seguida del primer macho, Nahuel, en 2016. Durante 2017, un macho y dos hembras (Chiqui, Tania e Isis), fueron donados o cedidos por diferentes instituciones de Argentina, Paraguay y Brasil, y también se incorporaron al proyecto. 
Estos animales no son aptos para ser liberados, pero se espera que tengan crías que puedan crecer sin contacto humano y aprender a cazar por sí mismos, para que puedan ser liberados en la naturaleza. En junio de 2018, Tania dio a luz a una hembra y a un macho, las primeras dos crías de yaguareté en el CECY y que fueron nombradas como Aramí y Mbareté. 
El nacimiento fue recibido con gran alegría y expectativa por vecinos de las localidades cercanas, así como nacional e internacionalmente. En enero de 2019, Chiqui, el padre de los cachorros, regresó al Refugio Faunístico Atinguy (Yacyretá) en Paraguay tras cumplirse su etapa como reproductor.
En diciembre de 2018 arribaron a la cuarentena internacional ubicada en el Parque Provincial San Cayetano dos hembras provenientes de Brasil. Juruna y Mariuá nacieron a principios de 2017 y fueron rescatadas de la vida silvestre luego de que su madre muriera en manos de cazadores. En el criadouro NEXX, cercano a Brasilia, permanecieron con un mínimo contacto con humanos hasta ser donadas al proyecto de reintroducción de yaguaretés en Iberá. Tras atravesar exitosamente la fase de cuarentena, ambas hembras fueron trasladadas al Centro de Reintroducción a principios de 2019.

Santuario para la Reina

Tobuna, la primera en llegar a suelo correntino, tiene ya 18 años. Y, pese a numerosos intentos, no pudo engendrar nuevos cachorros dentro del proyecto. No obstante, su existencia es fundamental. “Ya no está en edad reproductiva y por eso planeamos trasladarla a un santuario, que se construye para ella en el centro Aguará (cerca de Paso de la Patria). Allí tendrá su retiro, y también podrá ser visitada. Su rol será clave para la educación ambiental y la gente podrá verla. Es un símbolo, y además es la abuela de los primeros cachorros (porque Tania, traída desde Buenos Aires, es su hija). Tobuna será para siempre la embajadora del mensaje del regreso del yaguareté a suelo correntino, describió la vocera. Las obras estarían listas a fines de julio.

En busca de otro macho

Tras el regreso del paraguayo Chiqui a su país, luego de finalizar el convenio de cooperación con fines reproductivos, en el Centro de Cría quedó solo Nahuel, oriundo del Neuquén. En la actualidad, se mantienen encuentros de apareamiento con Isis, aunque aún sin novedades. 
Cuando Tania regrese a los octógonos (actualmente está aislada con los cachorros), será el turno de cruzarla también con Nahuel. “Seguimos en la búsqueda de otro macho, que debe ser de cautiverio y no existen por ahora en la región. Existe una posibilidad, aunque todavía es algo remota, de trasladar a otro ejemplar de Brasil. Estamos trabajando en esa opción”, deslizó Marisi. 
Mientras tanto, en el centro de Cría también realizan un seguimiento a través de cámaras de las dos jóvenes brasileñas que fueron las últimas en llegar. “En la reserva de Brasil desde donde provienen, mantuvieron siempre un crecimiento alejado de los humanos. Pretendemos preservar ese comportamiento silvestre, y cuando sea el momento, liberarlas junto con los chachorros Aramí y Mbareté”, explicó.
“Se trata del primer proyecto en Sudamérica de introducción de una especie a ese nivel. Estamos siendo observados por el mundo. Todo lo que se informa sobre los cachorros tiene repercusión internacional y es vista por millones de personas. También lo es el ejemplo de gobernanza compartida, donde intervienen la provincia, la ONG CLT y el gobierno nacional a través del parque nacional Iberá”, resaltó la vocera la final.