26/06/2019

​ESPECIAL | Cazadores Correntinos y Dragones, dos milicias para resguardar la Patria

Las dos fuerzas serán dos de los atractivos principales del desfile que se realizará en la costanera capitalina. Ambas tuvieron una marcada participación antes, durante y después de la Revolución de Mayo.


Los primeros años del siglo 19 fueron plenos de disputas, intentos de avasallamiento, escaramuzas y batallas cruentas en la zona del Río de la Plata. Con este telón de fondo, en Corrientes se conformaron dos milicias que tenían por objetivo resguardar los primeros pasos de una nación que buscaba constituir su soberanía. Esas fuerzas fueron bautizadas como Cazadores Correntinos y Los Dragones de San Juan de Vera.
La Compañía de Cazadores Correntinos fue una unidad de milicias creada en la ciudad de Buenos Aires luego de producirse la primera invasión inglesa al virreinato del Río de la Plata en 1806. Su nacimiento fue el 14 de agosto de 1806, cuando 84 correntinos residentes en Buenos Aires se reunieron en asamblea y constituyeron la Compañía de Cazadores Correntinos. Al mando inicial del capitán Juan José Fernández Blanco, luego lo suplantó el vizcaíno Nicolás Murguiondo. El segundo jefe de esta compañía era el teniente Elías Galván. El subteniente era Juan Tomás Fernández, el subteniente de bandera era Juan Ventura Benítez, los sargentos: Juan Bautista Meza, Juan Ventura Medina, Juan del Carmen Rodríguez, Tomás Vallejos, Roque Romero y Antonio Elorcia. 
El 12 de octubre de 1806 fueron bendecidas en la iglesia de Santo Domingo las banderas del Tercio de Vizcaínos, incluyendo a los Cazadores Correntinos. Su uniforme consistía en una chaquetilla verde y vueltas amarillas con alamares, pantalón blanco, botas altas, faja roja, sombrero alto con penacho verde y amarillo.
Su bautismo de fuego se produjo durante la Segunda Invasión Inglesa o Defensa de Buenos Aires en 1807 y parte en las acciones que culminaron en la derrota británica, el 5 de julio.
Esta milicia volverá este año a las calles para ser parte del gran desfile del 25 de Mayo.

Los Dragones

La creación de la Formación del Ejército de Línea Los Dragones de San Juan de Vera fue aprobada el 19 de abril de 1812 y la conformación de la primera formación estuvo a cargo del sargento Mayor Elías Galván. Desde ese momento recibieron diferentes denominaciones y funciones: fueron Escoltas del Gobernador, Escoltas del Gobierno y Húsares de la Guardia del Gobierno.
Los Dragones constituyeron el arma más eficaz y útil en los territorios del Río de la Plata por su adaptación a las necesidades y condiciones operativas de los jinetes. La evocación de hombres, invadidos de valor, coraje y valentía son los expresados por Galván a la Junta: “Por lo demás solo me queda el consuelo que he de hacer ver al mundo entero, que también existen los correntinos, al servicio de su patria, sagrada causa que tan digna y justamente defienden todos los pueblos”, dejó escrito el responsable del cuerpo y que hoy es recordado por el historiador Enrique Deniri.


En 2018, el Museo Histórico de la provincia presentó un proyecto a la Legislatura para que esta milicia volviera fuera reactivada con la misión específica de custodiar la Basílica de la Virgen de Itatí. Si bien no se adpotó ninguna resolución sobre el particular, esta fuerza volverá a escena en el desfile del 25 de Mayo en la costanera capitalina y lo harán ataviados con sus vestimentas representativas compuestas por chaquetilla y pantalón azul, vueltas y collarín verdes, vivos y botones blancos, galera de color negro; collarín con sable y palma entrelazados, con bordados en blanco.  

Granaderos, los soldados de San Martín

Los Granaderos a Caballo poseen una carga histórica muy importante para los argentinos ya que fue creada por Libertador José de San Martín. A casi 200 años de su conformación, el batallón de esa milicia con asiento en Yapeyú, será parte del desfile del 25 de Mayo en la costanera capitalina. La República entrevistó al jefe del Batallón, Rubén Orlando Cordón, quien señaló que son 20 los granaderos que, con sus respectivos caballos, serán parte del evento.
“Para nosotros, es un honor siempre desfilar en una fiesta patria, más aún en ese lugar tan bello y emblemático como la costanera”, comentó Cordón, y agregó que participarán en el megadesfile “cada una de las unidades del Comando Primera División del Ejército de la provincia “. 
“Para nosotros es un orgullo poder representar a esta fuerza, por toda la historia que hay detrás, por el uniforme, además de que llama la atención nuestra presencia. A lo que debemos agregar de que la gente siempre nos recibe muy bien en los lugares a los que asistimos”, puntualizó Cordón.

La historia

Al regresar a su país natal el 9 de marzo de 1812, el entonces teniente coronel de caballería José de San Martín comprobó el difícil estado en que se encontraba la organización militar de las Provincias Unidas del Río de la Plata, alzadas en armas contra el ejército realista como consecuencia de la Revolución de Mayo, que había estallado en Buenos Aires en 1810.
Ante esta situación, San Martín ofreció sus servicios como militar al Primer Triunvirato, que era el Gobierno Superior Provisional del país.
Ante esta problemática y frente al ofrecimiento, el 16 de marzo, el Primer Triunvirato otorgó a San Martín el grado de teniente coronel de Caballería y lo nombró conjuntamente comandante del Escuadrón de Granaderos, que había de organizarse, previendo la necesidad de conformar un cuerpo de caballería idóneo y cualificado, compuesto por voluntarios rigurosamente seleccionados, cumpliendo parámetros de conducta y personalidad muy elevados.
El objetivo que perseguía San Martín con la creación de este nuevo cuerpo de caballería era el de dotar a las precarias milicias revolucionarias del Río de la Plata con una mayor cantidad de efectivos para poder contener los embates del ejército realista. También, aumentar su formación militar y su eficacia, siguiendo los preceptos que había aprendido durante su carrera militar en España.
Desde sus inicios, se estipuló que el regimiento debía estar conformado por cuatro escuadrones de tres compañías cada uno; y fue así que, bajo la estricta tutela de su jefe y fundador al realizar la selección de sus integrantes, en el mes de mayo de 1812, quedó conformado el primero de sus escuadrones y sus tres compañías respectivas. San Martín dispuso el reclutamiento de los hombres más aptos y estipuló un estricto código de disciplina que, hasta el día de la fecha, bajo la denominación de Código de honor sanmartiniano, rige el accionar diario de los Granaderos a Caballo. Su valor personal, las prácticas de ataque y defensa que él mismo enseñaba y sus grandes condiciones de mando, le granjearon rápidamente la simpatía y el respeto de sus subordinados, quienes sentían verdadera admiración por su jefe.
Tras los numerosos vaivenes históricos, las expediciones a Chile y Perú, el General San Martín regresó a Francia, donde falleció en 1880.
El 28 de mayo de 1880, llegaban a Buenos Aires, a bordo del vapor Villarino, los restos de San Martín. Los últimos siete granaderos que aún vivían, viejos ya, por su propia cuenta y determinación se reunieron, vestidos con los restos de sus antiguos uniformes y marcharon a caballo al puerto a recibir a su jefe. Escoltaron el féretro hasta la catedral y allí montaron guardia a la entrada del mausoleo durante toda la noche, al amanecer se despidieron y se perdieron en la historia.
Pasaron otros 23 años y el 29 de mayo de 1903 el presidente Julio Argentino Roca firmó el decreto que determinó la recreación del Regimiento de Granaderos a Caballo “General San Martín”, sobre la base del mejor regimiento de caballería de línea, usando como uniforme de parada el histórico que diseñó el Libertador. Cuatro años más tarde el presidente José Figueroa Alcorta lo designó escolta presidencial.
Desde entonces, cada mañana puede verse a un grupo de siete granaderos marchar desde la Casa de Gobierno a la catedral metropolitana de Buenos Aires, donde dos de ellos quedan montando guardia a la entrada del mausoleo del general San Martín; cada dos horas regresan los otros cinco y se efectúa el cambio de guardia, hasta el final del día en que los siete regresan a la Casa Rosada; así cada día hábil, bajo el sol o la lluvia, los siete granaderos custodian los restos de su jefe, en memoria de aquellos últimos siete granaderos que en 1880 fueron los primeros en hacerlo.

Glorias de nuestro pasado

Marily Morales Segovia le puso palabras y Mario Bofill, los acordes para dar vida a este chamamé, con el que homenajearon a los Cazadores Correntinos. Acá, su poesía.

Se llamaba Juan, Ramón, Manuel 
Nadie sabía su nombre, solo él… 
Cuando el clarín encendía 
La gloria de nuestra patria 
Su presente fue la entrega 
De su vida en las batallas. 
El amor lloró su nombre 
Echó sombra en la distancia 
Peregrino de la guerra 
Liberando a nuestra patria. 
Cazadores Correntinos 
Combatientes de Belgrano 
Soldados con San Martín 
Glorias de nuestro pasado. 
Correntino corajudo 
Cementera libertaria 
Nadie conoce tu nombre 
Y eres padre de la patria. 
Por los rumbos de la historia 
Marcó la tierra su sangre 
Generosa, Correntina 
Desde el mar hasta los Andes. 
Se levantó su estatura 
Cuando oyó la clarinada 
Soy Correntino ¡Presente! 
Y se sumó a la patriada.