23/04/2019

El fuego devasta la cubierta y la aguja de la catedral de Notre-Dame


La catedral de Notre-Dame de París, símbolo de la cultura europea, sufrió ayer un gravísimo incendio, que derribó su aguja y parte del techo. 
Los bomberos informaron al filo de las 11 de la noche –hora de la capital francesa– que la estructura de Notre-Dame “está a salvo y preservada en su conjunto”. Una información que tranquiliza a todo el país, ya que tanto los bomberos como el Gobierno llegaron a dudar de que el edificio se pudiera salvar. 
 Al pie de la catedral, el presidente de Francia, Emmanuel Macron, prometió su reconstrucción y anunció una colecta de fondos. Al menos un bombero está herido grave como consecuencia del incendio, que se declaró cerca de las 7 de la tarde, hora local.


Geoffroy Van Der Hasselt/AFP

Rápidamente, una columna de humo gigantesca se hizo visible a varios kilómetros y, al caer la noche, las llamas iluminaban la Île de la Cité, donde se ubica la catedral y donde vive un millar de personas, que han sido desalojadas. Según los bomberos, el fuego está “potencialmente vinculado” a las obras de renovación del edificio. 
La zona se mantenía anoche acordonada por la policía, que desalojó rápidamente a los numerosos turistas que se encontraban dentro del edificio, el más visitado de Europa. 


AFP

Notre-Dame, joya del estilo gótico edificada entre 1163 y 1345, es una de las iglesias más reconocidas del mundo. El templo ya sufrió daños por un incendio en 1871, durante la Comuna de París. 
“Se inició una misión particular para intentar salvar todas las obras de arte y  se dio prioridad a asegurar los alrededores para proteger a los turistas y vecinos de los riesgos de derrumbe”, dijo a un canal de televisión Emmanuel Grégorie, adjunto de la alcaldesa de París.