18/10/2019

Tras la cuarentena, 15 guacamayos serán liberados en el parque Iberá

Los ejemplares provinieron de Inglaterra. Fueron donados por un filántropo europeo. Técnicos del Senasa realizaron los análisis correspondientes para garantizar su sanidad. Fueron trasladados al Centro Aguará, de San Cosme.


Un guacamayo rojo en proceso de liberación./ Matías Rebak/ Centro Aguará 


“Los 15 guacamayos rojos procedentes del Reino Unido finalizaron la cuarentena luego de que los análisis de nuestros laboratorios dieron negativos a enfermedades. Fueron trasladados transitoriamente al Centro de Conservación Aguará para luego ser liberados en el parque nacional Iberá”. El texto, pertenece a un post publicado por Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa), publicado el 1 de marzo. 
Estos ejemplares, que se sumarán a los guacamayos rojos que habitan el Iberá, en Corrientes, fueron donados por la organización World Parrot Trust de Londres al proyecto de reintroducción de la especie en esa área protegida, que lleva adelante Conservation Land Trust (CLT), con el apoyo de la Secretaría de Ambiente y Desarrollo Sustentable de la Nación.
Los guacamayos ayudarán a formar una población autosustentable para cumplir su rol ecológico como dispersor de semillas y creador de bosques. Las aves llegaron a Argentina después de un viaje de 10.000 km y 12 horas y serán evaluados en sus habilidades de vuelo y conducta antes de ser liberados.


El guacamayo rojo, catalogado como extinto en Argentina, vuelve a volar en nuestro país luego de más de 150 años de ausencia. Gracias al trabajo de rehabilitación de animales procedentes de cautividad que realiza CLT, junto con la Secretaría de Ambiente nacional, que encabeza Sergio Bergman, y organismos públicos de Inglaterra, se produjo este traslado histórico, que busca alcanzar la conservación de la biodiversidad.

Presente en la región

Debido a su vistoso plumaje, los guacamayos han sido perseguidos por los humanos desde tiempos históricos. En Corrientes, habitaban al menos dos especies de estas grandes aves: el guacamayo violáceo (Anodorhynchus glaucus) o guaá-hovy, que se extinguió totalmente, y el guacamayo rojo (Ara chloropterus) o guaá-pytá, que desapareció de la provincia y el resto de la Argentina.
Los guacamayos habitaron los campos con isletas de selva, palmares y las selvas de galería de Corrientes y otras provincias como Formosa, Chaco, Santa Fe, Misiones y Entre Ríos. Hoy en día las poblaciones de guacamayo rojo más cercanas a Corrientes se encuentran a más de 300 kilómetros hacia el norte, en los estados de Mato Grosso do Sul y Paraná, en Brasil, en el extremo norte de Paraguay, y el sudeste de Bolivia, y no están adecuadamente protegidas.


En la Argentina está catalogada formalmente como una especie “críticamente amenazada”, aunque no existen registros recientes y se la considera extinta.

Por qué recuperarlos

El proyecto para reintroducirlos se funda en la importancia del rol clave en el funcionamiento de las islas de bosques al controlar y dispersar los frutos y semillas de mayor tamaño de los árboles nativos.
Además, implica la recuperación de una especie extinguida en la Argentina y la conservación de una población silvestre al sur de la distribución geográfica global de la especie.
Por otra parte, representa un atractivo turístico de primer orden al ser una de las aves más espectaculares de América, lo que contribuirá al desarrollo de las comunidades locales.
Con su reintroducción, se recupera además un valor cultural de los correntinos que sigue presente en expresiones artísticas y relatos históricos.
La reserva natural Iberá representa una oportunidad casi única para recuperar la presencia de esta auténtica “joya del aire” en Argentina. 
En la actualidad, la reserva cuenta con una gran extensión de hábitat protegido, siendo el indicado para su reintroducción.